Logo

“Una mujer segura no compite, crea”: 6 niñas ticas que ya construyen su futuro

Por Rebeca Ballestero | 8 de Mar. 2026 | 5:53 am

"Una mujer segura no compite, crea": 6 niñas ticas que ya construyen su futuro

En cada aula, en cada pista de entrenamiento, en cada cuaderno lleno de tareas, hay una niña imaginando quién quiere ser cuando crezca. Algunas sueñan con salvar vidas; otras, con defender derechos, diseñar, actuar o representar al país en una competencia mundial.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, conversamos con seis niñas y adolescentes, de entre 8 y 15 años, que compartieron con nosotros sus anhelos más profundos. Sus palabras revelan esfuerzo, inspiración y una certeza que conmueve: los sueños no tienen edad, pero sí propósito.

Desde Cartago hasta Limón, pasando por Heredia, Alajuela y Tibás, sus voces revelan determinación, sensibilidad y una claridad admirable sobre lo que desean llegar a ser. Estos son sus sueños:

Valentina Ballestero, 15 años

La Alegría de Siquirres, Limón

A sus 15 años, Valentina tiene algo muy claro: cada paso que da hoy es parte de la mujer que quiere ser mañana.

"Mis sueños son importantes porque estoy construyendo mi futuro", afirma con seguridad.

Cursa décimo año y quiere estudiar una ingeniería. Sabe que no basta con desearlo, por eso dedica sus sábados y parte de las noches entre semana a fortalecer su preparación académica: lleva un curso de Matemáticas y otro de Informática. Para ella, la disciplina es parte del camino.

Su mensaje resume su filosofía de vida:
"Recuerde que una mujer segura no compite, se enfoca, crea y brilla".

Mariana Castro, 12 años

Cartago

Mariana combina la energía del deporte con la vocación por la vida. Es patinadora del equipo de Cartago y sueña en grande. Ama la música y, como hobbie, toca piano, un espacio donde también encuentra disciplina y expresión.

"Tengo dos sueños y sé que los voy a cumplir. Uno de ellos es ser mundialista y, profesionalmente, quiero ser neonatóloga".

La pista de patinaje y el hospital parecen mundos distintos, pero para ella tienen algo en común: entrega, disciplina y pasión. Su convicción impresiona.

"Quiero decirles a todas las mujeres jóvenes que pueden lograr sus sueños, por más difíciles que se vean. Y sí, sé que voy a lograr mi sueño".

Habla con la firmeza de quien ya decidió no rendirse.

Valentina Lafuente, 10 años

Tibás

Valentina sonríe cuando habla del futuro, porque lo imagina lleno de escenarios y aromas dulces.

Quiere ser actriz o chef pastelera. Ambas opciones le apasionan por razones muy distintas.

"Me gustaría ser actriz porque podría estudiar en alguna universidad de otro país, conocer diferentes culturas y muchos lugares nuevos. También me gustaría ser chef pastelera porque me encanta ver programas de cocina, cocinar y me gusta mucho el dulce".

En su imaginación hay viajes, luces, recetas y creatividad.

Valentina Morera Vargas, 8 años

Sabanilla de Alajuela

Con la sencillez que caracteriza a la niñez, Valentina lo dice sin rodeos:

"Yo, de grande, quiero ser doctora".

En esa frase breve cabe un mundo de vocación. Su sueño habla de cuidado, de servicio y de ayudar a otros. A sus 8 años, ya se imagina sanando.

Sara Sánchez, 10 años

Heredia

Sara ama el ballet, pero también tiene claro que su futuro profesional estará ligado a la justicia.

"De grande quiero ser abogada y convertirme en una mujer profesional, valiosa, y poder vivir en un ambiente seguro y de igualdad".

Su reflexión va más allá de lo individual. Tiene conciencia del contexto que enfrentan muchas mujeres.

"Sé que en estos momentos las mujeres pasamos por muchas dificultades; por eso debemos hacernos escuchar y sentir".

En su sueño hay vocación, pero también compromiso social.

Abril Vega Cabezas, 10 años

Cantón de La Unión

Abril habla con entusiasmo contagioso. Sus sueños son múltiples y están llenos de inspiración.

"Quiero ser actriz porque cuando veo películas o series siento que puedo ser muy buena en eso. También quiero ser diseñadora de modas porque me gusta mucho la moda y que otras personas se vistan muy bien".

Pero su admiración va más allá del espectáculo.

"Admiro mucho a personas como mi mamá, porque se levanta a las 4 de la mañana todos los días, con mucho cansancio y frío".

Y también encuentra inspiración en el deporte internacional, como la gimnasta estadounidense Simone Biles.

"Tuvo una infancia muy dura y ahora es una gimnasta profesional y muy buena. Soy gimnasta y quiero algún día lograr ser como ella".

Abril no solo sueña con actuar o diseñar. También quiere ser barrilera profesional y gimnasta profesional.

video-0-umd

 

El poder de soñar

Cada una de estas niñas representa una historia distinta, pero todas comparten algo esencial: la certeza de que sus sueños valen y de que el esfuerzo es parte del camino.

En sus palabras hay ingenieras, médicas, abogadas, artistas, deportistas. Hay disciplina, empatía, admiración por otras mujeres y conciencia de los desafíos.

En este Día Internacional de la Mujer, sus voces recuerdan que el futuro empieza ahora, en aulas, pistas, cocinas, estudios de danza y gimnasios. Empieza cuando una niña dice en voz alta lo que quiere ser y cree que puede lograrlo.

Comentarios
0 comentarios