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¿Problemas para dormir en el embarazo? ¡No es la única!

Son más propensas a desarrollar diabetes gestacional y presión alta

Por Joselyne Ugarte | 13 de Jul. 2018 | 5:12 am

Conciliar el sueño es un reto para muchas mujeres embarazadas. Las noches pueden convertirse en una pesadilla. El vientre en crecimiento, los dolores de estómago, el aumento de la frecuencia urinaria, la enfermedad por reflujo y el síndrome de las piernas inquietas suelen aparecer especialmente al final del embarazo.

Dichas molestias pueden generar tanto estrés en las embarazadas, que las puede predisponer al desarrollo de otras condiciones. Pueden sufrir diabetes gestacional, preeclampsia o presión arterial alta. Además podrían pasar más horas en labor de parto y tener un parto por cesárea. Estas situaciones son más probables en quienes duermen menos de 6 horas por día.

Generalmente las diferentes molestias aparecen en el tercer trimestre del embarazo, cuando hay un mayor crecimiento del útero. Desde el primer trimestre las embarazadas pueden sentir algunos cambios importantes. Las futuras mamás se sienten más somnolientas de lo normal debido a un aumento en el nivel de progesterona, hormona producida por los ovarios y la placenta durante el embarazo.

El segundo trimestre trae cierto alivio, según la médica Grace Pien profesora del Centro para Desórdenes del Sueño Johns Hopkins en Baltimore, Estados Unidos.

Meses difíciles

Las mujeres embarazadas deberían hacer ejercicio. La natación es ideal para ayudar a dormir mejor. (Archivo CRH)

Marcela Monge, ginecóloga de la Torre Médica Momentum, explicó que la falta de sueño durante ese tiempo se da por varios factores.

"Al final del embarazo es cuando hay más problema porque hay un efecto mecánico sobre todo por el aumento de tamaño del útero. Entonces hay una alteración en la compresión y el retorno de la sangre de los pies al corazón. Esa situación produce calambres", explicó la especialista.

Otra situación incómoda se da al acostarse sobre la espalda (boca arriba). Hay una elevación del diafragma y genera la sensación de ahogo, lo cual tampoco permite tener un sueño tranquilo.

"Duermen de un lado, duermen del otro, tienen alteraciones de los músculos y si aumenta mucho de peso, le suma problemas de contracturas. Todo eso no permite que tenga un sueño reparador", explicó. La falta de sueño hace que se liberen hormonas y sustancias químicas que desarrollan presión alta o no permite un correcto flujo sanguíneo.

Karla Roldán, médica vascular periférico, explicó que el síndrome de piernas inquietas es muy común en ese periodo. Se trata de un adormecimiento de las rodillas hacia abajo, asociado con una sensación de pesadez que incomoda al dormir.

Cerca del 40% de las embarazadas lo padece. Pero también se puede presentar en otras poblaciones, como personas que trabajan todo el día de pie, obesas o con insuficiencia venosa ya diagnosticada.

Monge dio varias recomendaciones a las embarazadas:

  • Utilizar medias compresivas, para evitar el adormecimiento en los pies
  • Durante el día pueden usar una faja para protección lumbar
  • Es importante que traten de no aumentar excesivamente de peso (solo deben ser 12 kilos en los 9 meses, eso si cuando inicia el embarazo está dentro del peso normal)
  • Realizar actividad física, especialmente natación
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