Prodhab pide explicaciones a Salud por solicitud de datos sensibles de pacientes depresivos

La Agencia de Protección de Datos de los Habitantes (Prodhab) solicitó explicaciones al Ministerio de Salud por la exigencia de información personal de pacientes con depresión o riesgo suicida.
La situación surgió luego de que el Ministerio de Salud amenazara con clausura, multa económica y denuncia penal a la clínica de atención psicológica Poïesis. La advertencia se dio si no entregaba datos sensibles de pacientes atendidos por estas condiciones.
La Prodhab, adscrita al Ministerio de Justicia y Paz, indicó que no ha recibido denuncias formales, ni de profesionales ni de pacientes. Aun así, por la naturaleza del caso, realizó una revisión preliminar. Como primer paso, solicitó información al Ministerio de Salud para conocer su versión y las justificaciones técnicas y legales. Una vez reciba la respuesta, analizará lo procedente dentro de sus competencias.
La entidad recordó que los datos personales pertenecen a cada titular. Indicó que, si no existe una herramienta legal que habilite el acceso a los datos, se debe contar con el consentimiento informado.
Además, enfatizó que antes de recolectar datos se debe informar de forma clara varios aspectos. Entre ellos, la existencia de la base de datos, los fines de la recolección y los destinatarios de la información.
También, si las respuestas son obligatorias o facultativas, el tratamiento de los datos y las consecuencias de no suministrarlos. La entidad subrayó que este consentimiento es adicional al consentimiento clínico requerido en la atención médica.
El caso
Desde febrero de 2024, el Ministerio presiona a la clínica para entregar una planilla semanal. Esta incluye datos desglosados de los pacientes, como nombre, cédula y diagnóstico clínico. Los especialistas se negaron a enviar la información por respeto al secreto profesional. Por ello, acudieron a la Sala Constitucional.
Para sustentar la solicitud, Salud se ampara en un decreto publicado en 2017. Según la clínica, nunca antes se había aplicado. Los especialistas advierten que esta medida podría alejar a los pacientes de la consulta por temor a la estigmatización.
La clínica sostiene que la exigencia vulnera la confidencialidad y el secreto profesional. Afirma que obliga a entregar información altamente sensible sin autorización de los pacientes.
"Nosotros apoyamos y aplaudimos la vigilancia epidemiológica. La usamos todos los días. Lo que rechazamos es que se haga con el nombre y la cédula del paciente. Eso no aporta ningún dato científico y sí destruye la privacidad de una persona que confió en nosotros en uno de los momentos más vulnerables de su vida", afirmó el director general de Grupo Poïesis, Carlos Bonilla.
El especialista agregó que estas medidas evocan prácticas del pasado que estigmatizaban a personas con enfermedades mentales.
Debate por utilidad epidemiológica
Según Bonilla, la vigilancia epidemiológica requiere datos como cantidad de casos, grupo de edad, sexo, región geográfica y diagnóstico. Sin embargo, el decreto también exige información identificatoria. Entre ella, nombre, cédula, dirección exacta y teléfono.
El centro médico considera que estos datos no aportan valor epidemiológico. Señala que conocer los intentos de suicidio en una zona no requiere identificar a las personas.