Rezago vial golpea el turismo, la producción y el desarrollo de Guanacaste

Mal estado de las carreteras es evidente en rutas de Guanacaste.
Las calles de Guanacaste arrastran un rezago que golpea el turismo, encarece la producción y limita el desarrollo de la provincia. El deterioro de las vías, la alta proporción de rutas de lastre y el congestionamiento en rutas estratégicas complican la movilidad de miles de personas y restan competitividad a una de las principales regiones turísticas del país.
Un informe reciente del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (LanammeUCR) confirma que Guanacaste es la provincia con la mayor cantidad de rutas nacionales de lastre.
El estudio señala que el 25,5% de la red vial nacional de la provincia corresponde a carreteras de lastre, lo que equivale a más de 2.000 kilómetros. Además, otro 14% cuenta con una capa de protección superficial. En la red vial cantonal, entre el 50% y el 70% de las vías permanecen sin pavimentar.
Este rezago aumenta los tiempos de traslado, eleva los costos de transporte, dificulta el acceso a servicios esenciales y reduce la competitividad de una provincia cuya economía depende, en gran medida, del turismo, la agricultura y la ganadería.
Vecinos repararon la carretera con recursos propios
La Ruta Nacional 907 evidencia las consecuencias de este rezago. La vía comunica Quebrada Honda, Caballito, Corralillo y Nicoya, además de servir como acceso a destinos turísticos como Sámara, Carrillo y Nosara.
Según vecinos y dirigentes comunales, los 13,2 kilómetros de esta carretera presentan un deterioro importante y desde hace cerca de cinco años no reciben una intervención significativa.
Ante la falta de acciones del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), los habitantes decidieron organizarse para reparar parte de los huecos.
Primero reunieron ₡800.000 entre los vecinos. Después, la Asociación de Desarrollo de Caballito destinó otros ₡500.000 para continuar con las reparaciones.
"Esta es una zona con una importante producción lechera. Además, aquí pasa una ruta de autobús hacia San José y existe preocupación de que el servicio vuelva a suspenderse por el mal estado de la carretera. También afecta muchísimo al turismo", relató Félix Eduardo Guevara Gómez, presidente de la Asociación de Desarrollo de Caballito.
Los vecinos también aseguran que el polvo generado por el tránsito constante provoca problemas respiratorios entre quienes viven a la orilla de la vía.
Turismo también enfrenta las consecuencias
Las afectaciones no se limitan a las zonas rurales. En la Ruta Nacional 21, principal acceso al aeropuerto internacional de Liberia, el congestionamiento se convirtió en otro obstáculo para la actividad económica.
Eduardo Montero, gerente general de los hoteles Hampton by Hilton y Hilton Garden Inn Liberia Airport, explicó que las presas alteran la logística para recibir turistas y afectan la operación diaria de los hoteles.
"Los visitantes llegan cansados después del vuelo y, aunque el hotel está muy cerca del aeropuerto, el traslado puede tardar mucho por las presas. Eso representa un estrés adicional para el turista. También afecta a nuestros colaboradores, que muchas veces no logran llegar a tiempo a sus turnos por el congestionamiento", comentó.
La directora ejecutiva de la Cámara de Turismo Guanacasteca (Caturgua), Rebeca Álvarez, afirmó que la infraestructura vial representa uno de los principales retos para el desarrollo turístico de la provincia.
Explicó que esta situación también afecta a miles de trabajadores que cada día se desplazan entre cantones como Liberia, Carrillo y Santa Cruz.
"A veces esos recorridos pueden superar las dos horas en horas pico. Eso impacta la calidad de vida de los colaboradores y la competitividad de las empresas", indicó.
El informe de Lanamme también evaluó esa ruta. Los especialistas determinaron que la superficie presenta irregularidades y niveles de deslizamiento preocupantes.
De las 16 secciones analizadas, 14 recibieron la calificación de "muy deslizantes", una condición que incrementa el riesgo de derrapes y accidentes, sobre todo durante la época lluviosa.
El Gobierno anunció una intervención integral que contempla la ampliación de carriles, la construcción de ciclovías, aceras, bahías para autobuses y pasos elevados en las principales intersecciones. El proyecto saldría a licitación este año y, de cumplirse el cronograma, estaría listo en 2028.
Carreteras deterioradas elevan costos y reducen la competitividad
Especialistas de Lanamme advierten que las carreteras de lastre requieren mantenimiento permanente para evitar que las condiciones climáticas aceleren su deterioro.
Ana Luisa Elizondo Salas, coordinadora general del Programa de Infraestructura del Transporte (PITRA), explicó que el deterioro de estas vías aumenta los tiempos de viaje, eleva los costos de operación de los vehículos y dificulta el transporte de personas y mercancías.
Además, señaló que durante el verano el polvo afecta la salud de las comunidades, mientras que en invierno, los problemas de drenaje pueden provocar inundaciones e interrupciones del tránsito.
Por su parte, Roy Barrantes Jiménez, coordinador de la Unidad de Gestión y Evaluación de la Red Nacional del PITRA, destacó que estas carreteras son esenciales para la actividad económica.
"Las rutas de lastre son tan importantes como las pavimentadas porque permiten movilizar personas, productos y servicios. De ellas depende buena parte de la actividad productiva y turística de Guanacaste", afirmó.














