Roblox, juguetes y aire libre: así juegan los niños
Los niños siguen usando juguetes, corriendo al aire libre y compartiendo con sus amigos, pero las pantallas también ocupan un lugar importante en sus momentos de diversión.
Cuando estudiantes de la Escuela Brasil, en Santa Ana, cuentan qué hacen fuera de las aulas, aparecen nombres como Roblox, Minecraft, Brawl Stars y Clash Royale.
Eso no significa que los juguetes hayan quedado atrás. Más bien, unas formas de juego conviven con otras.
El 85% de los niños utiliza juguetes comprados en tiendas, mientras que un 76% usa dispositivos electrónicos, como teléfonos celulares o tabletas.
También hay espacio para la imaginación sin necesidad de comprar nada. El 59% utiliza juguetes hechos en casa y otro 59% juega con objetos que encuentra en el hogar o al aire libre, como ollas, palos, piedras, conchas o hojas.
Los videojuegos, por su parte, aparecen en el 41% de los casos.
Así, una pelota que cruza un patio, una rayuela o un juego improvisado con objetos cotidianos pueden compartir el mismo día con una partida frente a una pantalla.
Los datos forman parte del estudio La crianza/formación de la primera infancia en Costa Rica, elaborado por Unicef y Redcudi a partir de 648 entrevistas a personas cuidadoras de niños de 0 a 12 años. La investigación se realizó en 2023 y se publicó en 2025.
Importancia del relacionamiento
La tecnología no solo cambió qué juegan los niños. También cómo se relacionan al hacerlo.
Magaly Gutiérrez Gutiérrez, docente de Educación Preescolar de la Universidad de Costa Rica (UCR), explica que algunas plataformas permiten jugar con familiares o con personas que están lejos.
Incluso juegos que durante años estuvieron alrededor de una mesa tienen ahora una versión digital. Monopoly, por ejemplo, puede pasar de un tablero a una pantalla sin perder la posibilidad de jugar con otros.
Pero cuando el juego ocurre cara a cara aparecen otras dinámicas: hablar, esperar turnos, compartir y resolver situaciones junto a otros niños.
Para Gutiérrez, jugar va mucho más allá del entretenimiento. En esas interacciones, los niños construyen conocimientos y desarrollan habilidades mientras se relacionan con los demás.
Y esas relaciones siguen teniendo un lugar importante. El 85% de las personas cuidadoras afirma que los niños tienen amigos de su misma edad, una proporción que aumenta entre quienes tienen entre 11 y 12 años.
Cuando el juego se muda a internet
Jugar en línea abre otras posibilidades, pero también plantea una pregunta que no existe de la misma manera cuando los niños corren por un patio: ¿con quién están jugando?
El 93% de las personas cuidadoras dice que revisa o acompaña lo que los menores ven y hacen en los dispositivos electrónicos. Entre los niños de 11 y 12 años, sin embargo, esa supervisión baja al 81%.
Gerardo Zúñiga Hernández, especialista en ciberseguridad infantil y fundador de KidsNetGuard, advierte que los videojuegos en línea pueden facilitar el contacto con desconocidos.
Una persona adulta puede hacerse pasar por un menor, jugar durante semanas con un niño y ganarse su confianza. En esas conversaciones también puede obtener información sobre él o su familia.
Por eso, Zúñiga recomienda que los adultos conozcan los juegos que utilizan los menores, revisen con quién interactúan y activen las herramientas de control parental disponibles.
Esta información forma parte de un especial por el Día de la Niñez y la Adolescencia, estas son las otras publicaciones:


