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Ruta 27 presenta 29 taludes con inestabilidad geotécnica

Por Francisco Ruiz | 8 de Feb. 2026 | 12:32 am

La ruta 27, que conecta San José con Caldera, presenta 29 taludes con inestabilidad geotécnica. Este es uno de los hallazgos del más reciente informe de evaluación que desarrolló el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica durante los años 2024 y 2025.

Específicamente en el caso de los taludes, los datos se basan en una gira de monitoreo realizada en junio del año anterior. El Lanamme precisó que los resultados corresponden a una inspección visual que incluye dos aspectos principalmente: la caracterización del talud y observaciones del entorno de cada uno. Por motivos de seguridad vial el equipo investigador no pudo aplicar una herramienta técnica para indagar más en las condiciones de los taludes.

Los 29 taludes con inestabilidad se ubican entre los kilómetros 21 y 75 de esa ruta nacional, concesionada a la empresa Globalvía. De estos, 24 son puntos nuevos identificados y los otros cinco corresponden a sitios previamente reseñados que se mantienen dentro del monitoreo de taludes.

El kilómetro con más puntos problemáticos es el 46, donde se ubican cuatro de los 29. También hay más de uno en los kilómetros 28, 36, 48, 64 y 72.

Los taludes inspeccionados presentan, de forma general, alturas entre los tres y 15 metros. Estos sitios muestran evidencias de inestabilidad, entre las que están movimiento de material, árboles inclinados, erosión superficial e incluso deslizamientos. En algunos casos se determinó también la existencia de etapas tempranas de formación de cárcavas, estas son agrietamientos causados por el paso de agua, lo que indica que hacen falta estructuras para el control y manejo de la escorrentía superficial.

Un caso de especial atención es un talud ubicado en el kilómetro 72. El informe señala que Globalvía intervino en ese punto con concreto en un sector de la parte superior, algo que se considera adecuado. No obstante, se identificó en ese talud un aumento de material en la base, lo que se asocia con procesos erosivos por paso del agua.

Además, el Laboratorio señala que algunas medidas tomadas por la empresa a cargo resultan inapropiadas como solución ante la inestabilidad en los taludes.

"Desde visitas anteriores se ha identificado la instalación de barreras de concreto para contener el material, sin embargo, dichas estructuras no se consideran apropiadas para tal propósito. En lugar de brindar una solución técnica, actúan como medidas paliativas temporales", indica el documento.

Entre los aspectos positivos es que, en general, existen cunetas y en algunos casos contracunetas para asegurar la estabilidad de los taludes. Sin embargo, el Lanamme recomienda establecer un programa de limpieza, aplicar un sistema de manejo de agua superficial y mejorar los sistemas en algunos taludes donde son insuficientes. También se sugiere la utilización de métodos para el manejo de erosión, como vegetación, geomantas, entre otros.

CR Hoy consultó a Globalvía por los resultados de este informe y si planea ejecutar un plan para responder a las deficiencias encontradas, pero se está a la espera de respuesta.

Desde el año 2024 el Lanamme identificó en la ruta 27 un total de 56 sitios de interés geotécnico con alguna evidencia de inestabilidad. En ese momento solo se pudieron evaluar de forma detallada siete taludes, debido a las mismas limitaciones de seguridad vial para los inspectores.

Esa evaluación mostró que el tramo que concentra la mayor cantidad de puntos inestables se ubica entre Balsa de Atenas y Orotina.

En ese mismo informe del 2024 se catalogó a uno de los siete taludes como de inestabilidad alta, ubicado en el kilómetro 72, y se pidió un análisis más profundo. Ese talud sigue en las mismas condiciones de riesgo, según dijo el Laboratorio a CR Hoy.

El estudio de taludes en la ruta 27 por parte del Lanamme inició en 2022. Desde entonces se han publicado diferentes informes.

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