Sentencia contra 23 miembros de “Los Gery” se dará en dos semanas tras fin del debate
La sentencia contra 23 integrantes de la organización criminal "Los Gery" se dictará el 23 de junio en horas de la tarde, luego de que el juicio oral concluyó el martes después de varios meses en los tribunales de San José.
En los alegatos finales, la Fiscalía contra el Narcotráfico y las defensas presentaron sus conclusiones. La acusación detalló la segmentación de responsabilidades individuales, las funciones logísticas, el manejo del dinero y el grado de violencia de cada imputado. La organización mantenía bajo zozobra localidades de La Unión de Tres Ríos, Cartago y Quepos.
Penas máximas para los perfiles más violentos
Para los integrantes de mayor peligrosidad, la Fiscalía solicitó 27 años de prisión: 12 por tentativa de homicidio y 15 por tráfico agravado de drogas.
Bajo ese rango figuran Ariel Noé Loría Solís y Daniel Córdoba Fallas, conocido como Dani el Enano o Quajinais. Loría era el encargado del sector de Santiago del Monte: coordinaba ventas de estupefacientes, administraba flujos de efectivo y ordenó la ejecución de un hombre por disputas territoriales.
Córdoba Fallas fue catalogado como el brazo operativo más fuerte del grupo y sicario de larga data al servicio de los líderes. Se le atribuye haber disparado siete veces contra una víctima en Dulce Nombre de Tres Ríos, coordinar traslados de droga y armamento de grueso calibre —incluidos fusiles AK-47 y AR-15— y continuar emitiendo órdenes desde prisión.
La banda lleva el nombre de sus cabecillas: los hermanos Gery Alexander y Gary Alexander Campos Barrantes. El primero, alias Focus, es señalado como el máximo líder; el segundo, alias Voltaje o El Gordo, fungía como segundo al mando. Ambos fueron separados del proceso junto con otros tres imputados porque una incapacidad del defensor obligó a ordenar un juicio aparte para ellos.
Mandos medios: 15 años solicitados
En un segundo escalón jerárquico, la Fiscalía pidió 15 años de prisión de manera uniforme para nueve mandos medios, personas de confianza, encargados de zona y custodios de armamento y droga.
Entre ellos destaca Michael Sandoval Rodríguez, alias Cuadrado, responsable del almacenamiento y la distribución en Barrio La Eulalia, quien operaba junto a José Fernando Rojas Madrigal, alias Muelas, líder de zona que guardaba fusiles de asalto en su vivienda.
Joshua Solano Miranda administraba una casa de seguridad donde agentes judiciales decomisaron más de ₡7.000.000 en efectivo, libretas de contabilidad, armas Glock y chalecos antibalas.
Rafael Ángel Zúñiga Ramírez y Franyel Andrey Pérez Cordero custodiaban cargamentos de hasta 60 libras de marihuana en la zona de San Martín para abastecer a otros miembros del grupo. También en este rango, Michael Mora Agüero transportaba a los líderes en su vehículo y ayudó a polarizar un automóvil para un atentado, mientras que Humberto Carvajal Calderón, alias Bacardí o Benito, comercializaba droga y recaudaba dinero para la organización.
El eslabón base: 13 años para 14 vendedores y auxiliares
El Ministerio Público solicitó 13 años de prisión para 14 personas con funciones de vendedores terminales y auxiliares de mandos medios.
En este grupo, la acusación hizo especial énfasis en el papel de dos madres de operadores clave. Carolina Loría, madre del líder Ariel Loría, fue señalada como la principal recaudadora y contadora de las ganancias administradas desde su vivienda. Sandra María Rodríguez Quesada, madre de Cuadrado, almacenaba estupefacientes en su inmueble en La Eulalia y preparaba las denominadas "bombas" de droga que entregaba a vendedores callejeros.
Entre los demás imputados de este escalón figura Andrey Josué Alvarado Flores, alias Topo, primo de los líderes, quien recolectaba ganancias de los puntos de venta y transportaba armas; también enfrenta cargos por legitimación de capitales. David Francisco Morales Navarro, alias Supra, abastecía a los vendedores al menudeo, y Jean Carlo Sandoval Rodríguez, alias Goofy, hermano de Cuadrado, se desempeñaba como vendedor y cobrador armado.
La lista de vendedores en La Eulalia incluye a Stanley Araya Araya, alias Sabusa, catalogado como uno de los distribuidores más fuertes; José Roberto Fallas Ramírez, alias Fallillas, custodio de confianza que trasladaba dinero; y Jordan Segura Mejía, apodado Tío o Piolín, quien comercializaba sustancias en los alrededores del Centro Comercial Terramall.
La Fiscalía cerró el bloque de 13 años con el resto de vendedores distribuidos en puntos estratégicos de la provincia: Adrián Delgado Gamboa; Marlon Pérez, alias Negro; Klever Mejías López; y José Antonio Vargas Cascante, alias Mickey, quienes controlaban ventas en sectores como Calle Mesén y Santiago del Monte. También se incluyó a Kenneth Jesús Conejo Bonilla, alias Chiky, colaborador directo del sicario Córdoba Fallas que resguardaba droga en su vivienda, y a Bryan Andrey Cubillo Montero, alias Paloma, encargado de expandir las operaciones en Quepos.


