“Si me pagaran por ir a entrevistas, sería millonario”: 3 rostros del desempleo que golpea al país

"Si me pagaran por ir a entrevistas, sería millonario": 3 rostros del desempleo que golpea al país

"Si me pagaran por ir a entrevistas, sería millonario": 3 rostros del desempleo que golpea al país

Buscar trabajo se ha convertido en una lucha de meses e incluso años para algunas personas en Costa Rica. Pese a tener estudios, experiencia y disposición para trabajar, las oportunidades no llegan y la falta de ingresos comienza a afectar tanto la economía como la salud emocional de quienes siguen buscando empleo.

Ese es el caso de Fabián Camacho, de 38 años, quien lleva dos años y ocho meses desempleado y ha perdido la cuenta de las entrevistas a las que ha asistido sin conseguir una contratación.

"Si me pagaran por ir a entrevistas, sería millonario", expresó el vecino de San Diego de La Unión.

El último trabajo de Diego fue en una empresa de soporte técnico, donde ocupaba un puesto sénior y tenía personal a cargo.

Este joven tiene estudios universitarios en Ingeniería en Sistemas, aunque no ha terminado la carrera. Además, cuenta con formación técnica en Soporte Técnico en Telecomunicaciones, un programa de ciberseguridad, un diplomado relacionado con Microsoft Azure y conocimientos en administración de bases de datos SQL.

Asegura tener 13 años de experiencia en informática y un año y tres meses como analista de datos. A pesar de su preparación, encontrar trabajo se ha convertido en una tarea que parece no tener fin.

"Emocional y psicológicamente ha sido demasiado complicado. Lo mata a uno psicológicamente cada vez que usted va a una entrevista y le cierran la puerta o le quieren vender que sí lo van a contratar, pero realmente lo vacilan a uno", relató.

Él afirmó que ha enviado su currículum a una gran cantidad de empresas y ha tenido que adaptarlo según el puesto al que aspira.

"Ya llegó un momento en donde tuve que hacer varios currículums: uno en informática, uno en analista de datos, otro como consultor y vendedor, tuve que hacer otro en inglés y, aun así, choqué con pared", contó.

Una búsqueda que también pesa en el bolsillo

Fabián tiene un hijo de 12 años y, ante la falta de empleo, incluso comenzó a organizar una rifa para conseguir dinero y pagar la pensión alimentaria.

La situación económica se suma al desgaste de buscar trabajo durante casi tres años.

En una publicación en LinkedIn explicó que estaba organizando la rifa para conseguir dinero que le permitiera cubrir la pensión.

Pero Fabián no es el único que ha vivido lo difícil que se ha vuelto encontrar trabajo. En Costa Rica, 157.000 personas están desempleadas, según los datos más recientes de la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

La cifra representa un aumento de 20.000 personas respecto al mismo periodo del año anterior.

Una de ellas es Ana Villavicencio, vecina de Cartago, de 46 años, quien lleva cuatro meses sin trabajo. Durante ese tiempo, ha tenido que enfrentar las dificultades económicas que implica no contar con un ingreso fijo.

Ella es técnica en Contabilidad y tiene pausados sus estudios de Administración de Recursos Humanos. Cuenta con experiencia en nóminas y Recursos Humanos y trabajó durante casi ocho años en una empresa de consumo masivo.

Durante los últimos dos años ha conseguido trabajos por medio de una empresa reclutadora, pero los contratos son temporales y debe esperar meses entre una oportunidad y otra.

Ana es jefa de hogar. De ella dependen su madre y sus dos hijos, de 15 y 25 años. Su hija mayor estudia en la universidad.

La falta de empleo la ha obligado a endeudarse para poder cubrir sus gastos.

"Me han prestado dinero para seguir adelante, para mis gastos de la casa, para mis deudas, incluso hasta para ir a una entrevista", contó.

Para ella, uno de los obstáculos que encuentra en las ofertas laborales es el requisito de inglés.

"Muchas veces, el 90 % de las empresas piden inglés. Pero si es una manufactura, una empresa costarricense, yo no entiendo por qué exigen tanto el inglés", cuestionó.

De Los Chiles a Liberia en busca de una oportunidad

Al igual que Fabián y Ana, Francini Borges lleva meses buscando una oportunidad laboral sin éxito. Ella tiene 27 años, está casada y actualmente vive en Liberia, aunque es oriunda de Los Chiles.

Lleva casi tres años desempleada, pese a tener un bachillerato en Derecho.

La licenciatura está prácticamente terminada, pero tuvo que pausarla porque no cuenta con los recursos económicos para concluirla.

Francini había salido de Los Chiles precisamente porque consideraba que allí las oportunidades laborales eran escasas.

Su último trabajo fue en febrero de 2024, en una zona franca de Alajuela, donde trabajaba como inspectora de calidad.

Luego se quedó sin trabajo por un problema de salud y regresó a Los Chiles. Tiempo después comenzó a ver en grupos de empleo publicaciones que señalaban que en Liberia había muchas oportunidades laborales. Por esa razón, hace aproximadamente un año se trasladó a ese cantón junto con su esposo, pero hasta ahora no ha logrado encontrar trabajo.

Francini indicó que la falta de ingresos también le impidió completar su formación profesional.

"Ya casi termino mi licenciatura, pero por lo mismo, como yo me enfermé, no tuve trabajo, no tuve recursos, no he podido pagar mi práctica para culminar mi licenciatura".

Ella afirmó que el desempleo ha golpeado fuertemente su economía y la de su esposo.

"Nosotros alquilamos y, por así decirlo, o se paga el alquiler o se compra comida", contó.

La joven explicó que el impacto no es únicamente económico.

"Sentir que no estás siendo productivo, que no servís, que estás haciendo nada con tu cuerpo", dijo al describir lo que significa pasar tanto tiempo sin empleo.

Francini, sin embargo, insiste en que no se trata de falta de interés por trabajar.

"Realmente no es que dependa de uno, o que uno no busque. Es que no hay", afirmó.

Ella también cuestionó los requisitos que encuentra en las ofertas laborales.

"Está bien, tengo estudio, tengo los requisitos, pero después me dicen: 'Bueno, ya tienes los requisitos, pero te falta la experiencia'. ¿Y entonces dónde voy a adquirir la experiencia si las empresas no dan la oportunidad?", cuestionó.