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Sobrepeso, hijos y alejarse de drogas: Argumentos de sospechosos de apoyar a Diablo para salir de prisión

Juez rechazó los recursos de apelación presentados por los abogados.

Por Carlos Castro | 23 de Mar. 2024 | 9:20 am

Diez sospechosos de conformar la banda de Alejandro Arias Monge, alias Diablo, apelaron la medida cautelar de prisión preventiva que el Juzgado Penal de Pococí les impuso desde enero, luego de ser detenidos por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) como parte del Caso Colorado, también conocido como Operación Redención.

Se trata de personas ligadas al presunto narcotraficante en fuga que en apariencia lo apoyaban en diferentes facetas del negocio, la mayoría de ellos en legitimar capitales por medio de actividades comerciales lícitas.

Por medio de sus abogados, el pasado miércoles 13 de marzo, presentaron un recuso de apelación con el objetivo de salir de la cárcel y enfrentar el proceso con medidas alternas que les permitieran llevar una vida un poco más normal.

Para ello expusieron varios argumentos ante el juez Rolando Chaves Alfaro, del Tribunal Penal de Pococí, para convencerlo de que podían permanecer libres mientras avanzaba el caso.

Entre otras cosas, los sujetos alegaron que el sobrepreso, la manutención de sus hijos o padres, seguir trabajando legalmente y hasta un compromiso de no consumir drogas podrían ser garantía de que no iban a evadir a la ley mientras se llegaba a una etapa conclusiva.

Así se expuso en el voto N.246-2024, relacionado con el expediente 21-000115-0622-PE con el cual el juzgador resolvió las medidas cautelares para estos sujetos, del cual CRHoy.com tiene copia.

Alejandro Arias Monge, conocido como "Diablo". Crédito: Organismo de Investigación Judicial (OIJ)

Por ejemplo, el imputado de apellidos Murillo Cano dijo en su declaración que se comprometía a no tener contacto con los investigados ni con sustancias psicotrópicas, y adujo que podía estar libre, pues siempre ha vivido con sus padres en Cariari en una casa propia donde además labora en un talleR, cuyo dueño se comprometió a seguir dándole empleo.

"Yo solo voy del trabajo a la casa y de la casa al trabajo es lo que hacía", dijo.

El sujeto de apellidos Villalobos Ocampo defendió su inocencia, pese a que en la propiedad donde vivía encontraron una importante cantidad de frascos de ketamina.

"Sobre los frascos que me encontraron, tengo un restaurante y cuando lo adquirí, la casa está detrás e hicimos limpieza y estos estaban en una bolsa, me los lleve para la casa para cuando llegaran a recoger los desechos de los vidrios y se quedó ahí. Luego de la apertura, llegó un muchacho, es una zona agrícola y dijo que él trabajaba vendiendo esos productos y le lleve uno y lo agarró y me dijo que era anestesia para caballo y cuando lo abrió, vio que eso era como color café y que no era eso, que parece como neomicina, pero que no era ketanol, pues es el ketanol es transparente como el agua y nunca le di importancia. Cuando allanan me dicen que eran cien y que hay uno abierto y les dije lo que pasó y que no servía. Yo no sabía que eso me iba a perjudicar en algo, por eso es que los tarros estaban ahí", se excusó.

Este hombre dijo vivir en Florencia de San Carlos hace cuatro meses junto a su esposa y un hijo recién nacido, más otros dos que son solo de ella, por lo que pidió que le impusieran la medida de casa por cárcel o monitoreo electrónico para hacerse cargo de su familia.

Necesita a la mamá

Allanamientos contra Diablo

Allanamientos para detener a familia de Diablo

Otro de los involucrados de apellidos Espinoza Quirós expuso que "por el asunto de sobrepeso me cuesta mucho el aseo personal, levantarme de la cama me cuesta mucho y tengo dolores en articulaciones y mi mamá antes me ayudaba y ahora no, la cama es de cemento, padezco de dolores de espalda que no me dejan dormir, dolores en rodillas, plantas de los pies, y es algo inhumano por el solo hecho de no poderme asear bien me pone incómodo, yo no puedo hacerlo por sí mismo".

Sostuvo que por su condición le era imposible fugarse del proceso, ya que con solo ponerse de pie le falta el aire y narró que su esposa hasta tenía que ayudarlo cuando necesitaba ir al baño.

Por su parte el sospechoso de apellidos Sánchez Guzmán alegó que tiene 22 años de vivir en la misma casa con su esposa e hijos, y que su trabajo le daba un salario semanal de ¢100 mil con los que vivía y los mantenía.

"(…) estar lejos de mi familia es muy difícil, no tengo por qué darme a la fuga si lo que tengo es mi casa y mi familia (…) Quiero regresar con mi familia, quiero llevar el proceso hasta el final y se puede esclarecer, se tomaron cosas de mi papá y tiene que aclararse y que se vea que no es lo que se me está acusando. Yo nunca me he movilizado a algún lado, siempre de la finca a Guápiles, vendo coco y venía a entregar a acá, es el único recorrido que hago", justificó ante el juez.

Al tiempo que un exoficial de apellidos Portugués Ferreto contó sus condiciones y expuso cómo se ganaba la vida y las preocupaciones con sus familiares.

"Trabajé en Fuerza Pública como quince años y por un problema administrativo me dieron de baja, por un problema de alcohol y de un préstamo en Coopeservidores tengo la propiedad con mi esposa, quiero que sepan que cuando allanaron a mi casa no estaba, andaba dejando a mi esposa y me fui a ver una propiedad y me estaba dedicando a la agricultura antes de dejar Fuerza Pública, laboraba con yuca y ñame, tenía como un año en eso, mi esposa es cardiópata y me preocupa por sus citas, tengo un chiquito pequeño que va para cuatro años y soy su sustento", narró.

Pese a estos y otros elementos expuestos como condiciones para poder quedar libres, el juez Chaves rechazó la apelación y deberán seguir presos hasta junio de este año cuando se cumplan los seis meses de prisión preventiva que se establecieron en enero.

"El Departamento de Prensa del Poder Judicial confirma que en la audiencia de apelación de medidas en el caso conocido como "Redención", el Tribunal Penal de Pococí rechazó los recursos interpuestos por la defensa técnica, así como el recurso de apelación del Ministerio Público, manteniéndose incólume la resolución del Juzgado Penal", indicó la oficina de prensa del Poder Judicial.

Por su parte, la novia de Diablo, Charlyn Jiménez y un exagente judicial, Randall Delgado Mora, lograron convencer al juez por medio de sus abogados, para sostener su condición de libertad.

Estas personas son investigadas por legitimación de capitales y otros delitos, debido a que se sospecha que invertían dinero proveniente del narcotráfico en varios negocios como supermercados, farmacias, equipo de fútbol, préstamos gota a gota y hasta lotería clandestina.

Según la investigación todos los presuntos miembros tenían su rol bien definido en la organización de Arias Monge, pero en general se dedicaban a direccionar dineros ilícitos a esos comercios para lavarlo.

De los más de 20 detenidos en la operación judicial, solo 10 guardan prisión preventiva desde hace tres meses y se mantendrán en esa condición hasta junio.

El OIJ ha dicho recientemente que está variando la estrategia, pues el objetivo es que en los próximos dos meses puedan dar noticias sobre el paradero de Diablo..

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