Sobrino utilizó visitas de su abogada a la cárcel para girar órdenes y enviar mensajes por Snapchat

 

Las instrucciones que el narcotraficante giraba desde prisión y los mensajes que enviaba a través de Snapchat para coordinar parte de las operaciones de legitimación de capitales coinciden con las visitas carcelarias de su abogada y de otros integrantes de su círculo de confianza, según consta en el expediente del caso Éxodo.

La investigación señala que la defensora de apellido Moscoso se valía de su condición profesional para servir como principal canal de comunicación entre el líder recluido y los miembros de la organización que permanecían en libertad. Según el expediente, recibía información operativa y financiera de la banda y posteriormente trasladaba al exterior las respuestas e instrucciones del sospechoso.

También se registraron conversaciones entre las cuentas de la abogada y de "Sobrino", así como episodios en los que, después de la captura de Vargas, al parecer usaba el perfil de la defensora para transmitir mensajes a otros miembros de su grupo que estaban en libertad, como el sublíder de apellido Salmerón.

Por ejemplo, en las intervenciones se detectó un intercambio de mensajes el 23 de diciembre anterior, cuando Vargas aseguró que el aspecto económico carecía de relevancia para él y que lo que no estaba dispuesto a tolerar era la falta de respeto.

También ordenó a Salmerón buscar a alguien de confianza para asumir los cobros de préstamos bajo la modalidad de gota a gota.

Incluso discutieron sobre un posible homicidio. En una conversación seis días después, Vargas dio instrucciones de "recoger la Yaris, la Santa Fe y el Echo por desfalcos o pérdidas", lo que evidenciaría cómo disponía de los recursos de la banda. Además, utilizó la frase "haga caso", con la que reforzaba el carácter obligatorio de las instrucciones que transmitía por medio del perfil de la abogada.

En otro intercambio, a inicios de este año, el sospechoso utilizó la cuenta de Snapchat de Moscoso para ordenar que se mantuviera el control territorial de uno de los barrios dominados por la organización. "Inmediatamente tomé las riendas de Fabelas para que no se pierda ese lugar", señaló.

Ese mismo día, giró la orden de cambiar todos los teléfonos después de una serie de detenciones y allanamientos ejecutados el 5 de enero, con el fin de evitar la intervención de las comunicaciones.

Durante el periodo en que se intercambiaron esos mensajes, el Registro de Atenciones de Defensores Privados de la cárcel de La Reforma confirma que Moscoso y otra abogada de apellido Rivera visitaron reiteradamente a Vargas García.

Entre esos registros figuran fechas que coinciden con las de los mensajes atribuidos a Edwin y recibidos por Salmerón, o que son inmediatamente anteriores. Según la investigación, Moscoso habría servido como canal para transmitir las órdenes del líder al sublíder, pues posteriormente se registraron decenas de mensajes entre la defensora y Salmerón.

El contenido de esos mensajes está relacionado con préstamos, cobros, depósitos, apartamentos, medidores, construcciones y otras gestiones que debían continuar fuera del centro penitenciario. En uno de los audios enviados a Salmerón se escucha: "vea es para saber unas cosas que me mandaron a que coordináramos". A continuación, se formulan consultas sobre medidores eléctricos de apartamentos, el avance de habitaciones y trabajos pendientes.

"Las comunicaciones que transmitía se separan las actuaciones propias de la defensa, donde aparecen órdenes a terceros, ubicaciones, placas, reuniones, préstamos, depósitos o instrucciones del líder Vargas García que requerían ejecución fuera del centro penal", señala el expediente judicial sobre Moscoso.

Las evidencias analizadas ubicaron a la jurista en una posición de confianza de Sobrino y de otros integrantes de la banda. También se documentaron actuaciones en las que Moscoso participó directamente en la ubicación y el seguimiento de personas, la consulta de placas, la obtención de información registral y la coordinación de acciones con Salmerón. Estos hechos mostrarían una intervención activa en asuntos que trascendían la representación legal.

De acuerdo con lo documentado, Moscoso habría cumplido una función de enlace y apoyo dentro de la agrupación criminal. Sobrino también utilizó su propia cuenta de Snapchat para coordinar inversiones con los productores Don Stockwell, Hugo Barboza y otras personas.