Tony Peña Russell utilizó a su madre y hermanas para adquirir carros y propiedades en efectivo

Tony Peña fue detenido el 21 de junio del 2025.
Tony Alexánder Peña Russell alias "La T" o "Negro", supuesto líder de una estructura criminal dedicada al sicariato en Limón, utilizó a su madre y hermanas para adquirir vehículos y propiedades con dinero en efectivo, según lo detalla un informe de la Sección de Legitimación de Capitales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
El documento detalla la adquisición de bienes inmuebles por parte de familiares de Tony Alexander Peña Russell, entre ellos la madre de apellido Russell y sus hermanas Evelyn Elisa Peña Russell, Melanie Eugenia Peña Russell, Estefany Julieth Peña Russell y Sahlyn Joseth Russell Mohs.
Por el contrario, no se registraron movimientos financieros a nombre de Peña Russell dentro del sistema financiero nacional, ni la existencia de productos bancarios que permitan explicar el origen de los fondos utilizados para la adquisición de bienes.
De acuerdo con el análisis, tampoco fue posible identificar actividades económicas lícitas que respalden su crecimiento patrimonial, lo que impide establecer una relación entre los bienes registrados a su nombre y ingresos provenientes de fuentes legales.
El informe indica que una sociedad anónima vinculada al imputado —constituida en 2023— no presentó declaraciones ante la Administración Tributaria ni registró operaciones financieras que pudieran justificar ingresos suficientes para la compra de activos.
Entre los activos identificados figuran vehículos de alto valor, como un BMW X6 y un Toyota Land Cruiser, además de otros bienes registrados tanto a su nombre como a nombre de terceros. Según el documento, también se recurrió a sociedades anónimas para aparentar una actividad económica que permitiera justificar la adquisición de estos bienes.
Las propiedades fueron adquiridas mediante pagos en efectivo, según consta en las escrituras públicas en las que profesionales en notariado dieron fe de las transacciones. Sin embargo, no se logró determinar el origen de los fondos utilizados para concretar dichas compras.
El análisis también advierte la existencia de préstamos prendarios y créditos personales asumidos por estas personas, con cuotas elevadas y plazos definidos, los cuales superan la capacidad económica observada en los individuos evaluados.
Por otra parte, el informe también analiza los movimientos financieros de la madre de Tony Alexander Peña Russell, quien mantuvo cuentas en el Banco Nacional de Costa Rica y en la Mutual Cartago de Ahorro y Préstamo durante el periodo en estudio.
Según el documento, se detectó un patrón de ingreso y salida rápida de dinero a través de retiros en cajeros automáticos y en sucursales, por un monto total de $7,1 millones, lo que representó el 89,82% de los egresos. 
Tony Peña fue detenido tras permanecer varios meses en fuga.
Premio de lotería
El informe también señala como un hecho relevante un depósito por ₡4,3 millones, correspondiente a un premio de la lotería nacional, el cual fue verificado mediante registros de la Junta de Protección Social.
No obstante, las autoridades concluyen que no se evidenció acumulación de dinero en estas cuentas que pudiera servir como respaldo para la adquisición de bienes o la realización de pagos en efectivo. Incluso, al comparar las fechas de compra de activos con los movimientos bancarios, no se identificaron transacciones que coincidieran con los montos cancelados a los vendedores, según lo consignado en las escrituras.
El informe trasciende en medio de la audiencia preliminar que se lleva a cabo, en la cual la Jurisdicción Especializada en Delincuencia Organizada, determinará si el caso va a juicio.
El grupo criminal fue acusado por siete asesinatos, tentativas de homicidio y acopio de armas. Sin embargo, policialmente se les vinculó con al menos 40 asesinatos ocurridos principalmente en el cantón central de Limón.
Según el expediente, la organización operaba bajo una estructura jerárquica en la que Peña Russell giraba órdenes directas para ejecutar asesinatos, asignaba funciones a sus colaboradores y facilitaba recursos como armas, vehículos y dinero para concretar los ataques.