Una “estrategia de supervivencia” provoca el espectáculo de árboles florales que vemos en marzo
Las espectaculares floraciones de árboles como roble de sabana o los corteza amarilla que se ven durante marzo en varias partes del país, responden a una curiosa estrategia de supervivencia para estas especies florales, según explicó el académico de la Universidad Nacional (UNA) Maynor Carranza.
Según Carranza, a este fenómeno se le llama "floración sincrónica" y ocurre cuando los árboles alcanzan el nivel más bajo de disponibilidad de agua. Simultáneamente, botan sus hojas y florecen para favorecer la polinización.
Este ciclo prepara a los árboles para la época lluviosa, periodo en el que producen frutos cuyas semillas permitirán la germinación de nuevos ejemplares. Según el experto, Costa Rica posee más de 2.500 especies de árboles, entre los que destacan por su colorido el guachipelín, guanacaste, ilan ilan, jacaranda, llama del bosque, malinche, poró y roble de sabana.
Durante esta época, es común ver a los siguientes árboles florecer:
- Cortés amarillo: Nativo de Costa Rica. Es un árbol de tamaño mediano (hasta 14 metros) con una copa en forma de hongo y flores de un amarillo intenso.
- Roble de sabana: Especie nativa que alcanza los 25 metros. Sus flores cambian de color: son rosadas cuando poseen polen y se tornan blancas una vez que han sido polinizadas. Es común en zonas como el Paseo Colón y Escazú.
- Jacaranda: Originario de Sudamérica, se adaptó perfectamente al clima nacional. Alcanza los 18 metros y se distingue por sus flores color lila y morado.
- Poró: Aunque algunas variedades son sudamericanas, existen especies nativas. El poró gigante puede alcanzar los 35 metros y luce flores naranja, mientras que otras variedades presentan tonos rojos o blancos. Es vital en los cafetales, ya que fija el nitrógeno en el suelo, sirviendo como abono natural.
Recomendaciones antes de sembrar
Si desea plantar una de estas especies, es fundamental tomar previsiones para evitar daños estructurales a futuro:
- Investigación previa: Verifique el espacio disponible. Especies como el jacaranda o el roble de sabana no son aconsejables para aceras o cerca de edificaciones, ya que sus raíces pueden levantar estructuras. Se recomienda plantarlos en parques o espacios abiertos.
- Adaptación al ecosistema: No todos los árboles prosperan en cualquier clima. Una mala elección puede provocar que el ejemplar no crezca, no florezca o se marchite.
- Método de siembra: El cortés amarillo, jacaranda y roble de sabana se reproducen mejor mediante semillas. Por el contrario, el madero negro y el poró suelen propagarse con mayor éxito a través de estacas o ramas.
















