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Universidades sostienen pesada brecha entre becas e incentivos a sus empleados

Dinero para incentivos es hasta 3 veces mayor al de becas en la UCR y la UNA

Por Luis Valverde | 25 de Oct. 2019 | 12:05 am

Los estudiantes universitarios marcharon el martes pasado para supuestamente defender los montos de las becas, aunque estas no estaban en riesgo. Foto CRHoy.

(CRHoy.com) A la hora de comparar lo que cada universidad destina entre sus funcionarios únicamente para satisfacer el pago de sus incentivos, y las ayudas que otorgan a sus estudiantes, las diferencias llegan a ser abismales en algunos casos.

Así se desprende de un análisis elaborado por CRHoy con base en los presupuestos para becas a terceros ejecutados en la cuenta 6.02.02 en el Sistema de Información sobre Planes y Presupuestos (SIPP) de la Contraloría, y los presupuestos finalmente ejecutados por las casas de enseñanza superior.

Esta cuenta es la que aglutina las principales ayudas a estudiantes. Existe otra cuenta de becas pero únicamente para ayudas a funcionarios.

Solo para 2018 se comprueba que la universidad que más recursos ejecutó para becas fue la Universidad de Costa Rica (UCR) con ₡29.369 millones.

Pero ese año el dinero ejecutado por esa escuela para el pago de incentivos (sin incluir remuneraciones básicas) ascendió a ₡107 352 millones.

Esto quiere decir que la UCR destina 3,6 veces más dinero a mantener los pluses de su personal que en ayudas para becas.

La proporción es similar en la Universidad Nacional (UNA) donde la diferencia es de 3,1 veces, y la que mejor proporción muestra es la Universidad Técnica Nacional (UTN) con apenas 2,5 veces.

Sin embargo no ocurre así en el Tecnológico de Costa Rica (TEC) que en 2018 disparó la diferencia a 7,2 veces y en la Universidad Estatal a Distancia (UNED) donde  la variación de fue 32,7 veces.

Al analizar la situación histórica en cada universidad, se refleja que la mayoría no ha logrado hacer suficientes esfuerzos que permitan destinar cada vez más recursos a sus estudiantes y reducir los pluses salariales.

Por ejemplo, en el caso de la UCR al hacer la comparación del porcentaje que representan las becas respecto al presupuesto de cada año con el porcentaje que representan los incentivos también con el presupuesto de cada año, se observa que había una tendencia ascendente en el monto destinado a becas, pero esa tendencia se estancó desde 2015.

Por su parte, el monto de los incentivos de cada año respecto al presupuesto ha tenido altibajos. Hace una década lo ejecutado representó un 27,7% del presupuesto y para este 2018 alcanzó un 26,4%.

 

 

El caso de la Universidad Nacional es similar, desde el punto de vista que el porcentaje ejecutado para becas no ha logrado crecer a un ritmo sostenido y más bien presenta altibajos desde 2012, cuando alcanzó su mayor nivel con un 6,13% del presupuesto.

Este 2018 cerró en 6,03%.

Pero por su lado los incentivos han presentado tendencias erráticas con un periodo de fuerte crecimiento entre 2009 y 2012 y una caída constante desde 2014 a 2017, cuando nuevamente volvió al alza para 2018.

Es importante aclarar que estas reducciones no significa que se gastara menos nominalmente en el pago de incentivos, sino que la proporción respecto al presupuesto es menor.

De hecho, todos los años el monto nominal es mayor, pero ante presupuestos totales más elevados es que se producen reducciones porcentuales, al tratarse de proporciones.

 

De las cuatro universidades estatales que reciben dinero del Fondo Especial de Educación Superior (FEES), la UNED es la que obtiene menos recursos.

Sin embargo, es de las que posee una mayor brecha entre lo destinado a becas e incentivos.

A lo largo de la última década el dinero ejecutado para becas no ha sobrepasado el 1% de su dinero presupuestado.

En contraposición los incentivos han girado entre el 20% y el 32% de sus recursos totales de acuerdo a las cifras del SIPP.

 

 

En el TEC, la proporción de recursos destinados a incentivos en relación al presupuesto ha mantenido una tendencia creciente a partir de 2013.

Según el SIPP, para 2018 llegó al tope del 30,6%.

Los pagos para becas, mientras tanto no han crecido al mismo ritmo.

 

Caso contrario a las restantes universidades, en la UTN sí ha habido un crecimiento notoriamente visible en los recursos destinados para becas.

Desde su creación en 2010 pasó de un 0,3% de su presupuesto a un 9,1% del presupuesto.

La brecha ha logrado reducirse, a pesar de que los incentivos se mantienen por encima del 20% del presupuesto total.

 

El pago de becas a estudiantes fue colocado como tema de preocupación por los rectores de las universidades estatales quienes lo utilizaron como excusa y escudo de batalla para defender que no se les desviaran ₡70 mil millones del FEES para el pago de obras de infraestructura.

El 14 de octubre, el jerarca de la UCR salió a comunicar que si el desvío se aprobaba, se pondrían en riesgo el pago de becas de los estudiantes. El tema fue posteriormente replicado por todas las universidades estatales como parte de la campaña para llamar a los estudiantes a manifestarse el pasado martes.

Posterior a la manifestación el rector de la UNA, Alberto Salom, confirmó que las becas nunca estuvieron en riesgo pues ellos tenían la prerrogativa de hacer los traslados presupuestarios necesarios para dar garantía a esos montos.

 

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