Violencia y falsas alertas de “toques de queda” amenazan con generar mayor exclusión educativa
Orientadores piden trabajar ola de violencia de manera interinstitucional

Enfrentamientos entre grupos criminales que terminan en ataques armados, esa violencia continua y los "toques de queda" que atemorizan a las comunidades, amenazan con generar una mayor exclusión en los centros educativos.
Las vacaciones de 15 días sirven para el descanso de alumnos y profesores, pero también para que los padres reposen de la preocupación de si sus hijos podrían ser víctimas colaterales de eventos violentos provocados por el crimen organizado.
Sin embargo, esta realidad pone en riesgo en que muchos no regresen a las aulas luego de las vacaciones.
Según explicó la profesional Arlin Cascante, del Colegio de Profesionales en Orientación, los "toques de queda" y enfrentamientos entre pandillas puede generar que muchos estudiantes terminen excluidos del sistema educativo.
Estamos viviendo una realidad supremamente compleja, es un momento histórico desafiante y sabemos que en ciertas comunidades se están dando esos toques de queda, que efectivamente pueden generar que las personas se vean excluidas o que sean excluidas del sistema educativo por una situación de no solamente se trata de violencia directa, sino, de violencia sistémica.
Estos problemas comunitarios forman parte de los tantos factores que inciden en que muchos niños y jóvenes no vuelvan a las aulas, explicó Cascante.
La exclusión es un tema multifactorial, pero la realidad a la que se enfrentan muchos menores es que sus centros educativos se encuentran justamente en zonas "calientes" o "conflictivas" y requieren una mayor protección debido a los enfrentamientos armados que se están dando.
Un ejemplo de ello, son las escuelas y colegios que se ubican en Purral en Goicoechea, o La Carpio, en la Uruca, donde últimamente han ocurrido enfrentamientos entre bandas que terminan en balaceras y han circulado los alertas falsas de "toques de queda".
Todas las instituciones deben de velar por el cumplimiento de este derecho, de que los niños tengan acceso a la educación y protección, pero también debemos de considerar a las personas jóvenes y adultas que también tienen ese derecho de seguir estudiando, de continuar con sus estudios.
Ejemplo, Fuerza Pública, las municipalidades, el Ministerio de Salud, PANI, Iafa y organizaciones sociales deben de trabajar en conjunto con el MEP para velar por la seguridad de los estudiantes y su permanencia, más ahora con estos problemas comunitarios, agregó la orientadora.
Ante esta situación, se consultó al Ministerio de Educación (MEP) si tienen algún protocolo de acción, ante los presuntos "toques de queda" que amenazan a varias comunidades, sin embargo, al cierre de esta nota no se ha obtenido una respuesta.
El director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) Randall Zúñiga fue muy claro al decir que los grupos criminales no tienen capacidad de realizar toques de queda, por lo que lo que hacen es distribuir las alertas falsas para asustar a la población.
Factores que median
La Unidad para la Permanencia, Reincorporación y Éxito Educativo (UPRE), del MEP, señala que hay 79 variables que ocasionan la exclusión educativa, pero 2 de ellos son los más relevantes:
- Variables de carácter socioeconómicas, donde el ingreso familiar, pobreza ocasiona esta baja educativa.
- Convivencia estudiantil, donde entran temas de violencia en sus diferentes manifestaciones.
El abordaje para evitar que los estudiantes sean excluidos y no puedan culminar sus estudios mantiene un protocolo que se aplica antes, durante y después.
Una de las estrategias principales es el sistema de 'Alerta Temprana' la cual consiste en analizar los riesgos e identificar los riesgos, para de esta manera comenzar a generar los planes de apoyo que necesitan los estudiantes.
El paso a paso sería:
- Identificar por medio del sistema de alerta temprana los riesgos que puede provocar exclusión educativa en el estudiante
- A partir de la identificación de los riesgos, aplicar planes de apoyo
- Poner en funcionamiento los protocolos, programas o servicios para generar la permanencia en el centro educativo.
No obstante, el IX informe del Estado de la Educación señala que el MEP implementó una serie de medidas orientadas a la retención estudiantil, sin embargo, estas generan presión sobre los niveles superiores del sistema.
Por lo que se deberá analizar los protocolos actuales para evitar dicha presión en los menores.

15.881 estudiantes de secundaria se dieron de baja de las aulas tras las vacaciones de medio periodo en 2023.
Zonas de mayor exclusión
La exclusión de los jóvenes en la educación es mucho más frecuente en las zonas rurales.
Para el año pasado, 15.881 estudiantes de secundaria se dieron de baja de las aulas tras las vacaciones de medio periodo
Según datos del MEP, las regiones educativas donde ocurrió la exclusión educativa fueron:
- Sula
- Zona Norte-Norte
- Cañas
- Peninsular
- San Carlos
De acuerdo con la cartera educativa, la exclusión que se reportó para el 2023 es menor al 1,5%.
"Nos enfocamos en tres pilares: el estudiante como núcleo del proceso educativo y agente de cambio; no dejar a ningún estudiante atrás, en especial aquellos en situación vulnerable; y comprometer a toda la comunidad educativa", detalló Melissa Jiménez, de la Unidad para la Permanencia, Reincorporación y Éxito Educativo (UPRE).
La Estrategia de Alerta Temprana, junto con los Equipos de Permanencia Regional (EPR) y Equipos Institucionales de Permanencia (EPI), son los que identifican y mitigan las situaciones de riesgo que podrían llevar a la exclusión educativa.
De acuerdo con el informe "Estudios Económicos de la OCDE: Costa Rica 2023", señaló que Costa Rica debe mejorar la calidad de la educación nacional para evitar la exclusión en las aulas de forma temprana.
"Todavía hay demasiados jóvenes costarricenses que no completan la educación secundaria. La repitencia y la exclusión educativa siguen siendo considerables y afectan a los más vulnerables", expresó la OCDE en el reporte.
Asimismo, los datos oficiales del MEP enmarcan a que, en 2022, aproximadamente 30.000 alumnos abandonaron los centros educativos, lo que equivale a 2,500 estudiantes por mes.
En ese año, las direcciones regionales de San Carlos y Guápiles tuvieron los porcentajes más altos de exclusión educativa.