Arias será candidato si “me dejan hacer lo que quiero”

DICE QUE GANARÍA "CAMINANDO" CONVENCIÓN INTERNA DEL PLN

14 de Ago. 2016 | 12:00 am
Óscar Arias Sánchez

Encuesta pinta escenario favorable para el 2 veces expresidente liberacionista (Daniela Abarca/Archivo).

"¿Puedo hacer las cosas que quiero hacer? ¿Me lo van a permitir? ¿Puedo realmente mejorar la ingobernalidad, la democracia disfuncional? ¿Puedo hacerlo o no?", se pregunta el expresidente Óscar Arias.

Las respuestas a sus interrogantes son las que lo angustian y las que no le han permitido decidir si será o no precandidato presidencial para las elecciones del 2018 por el partido Liberación Nacional (PLN).

"No se llega a acuerdos cuando se trata de Óscar Arias, que es quien propone los acuerdos, por pura mezquindad", dijo, para después señalar que "Cuando escucho a los costarricenses que me dicen ‘Si no es usted, ¿quién?', eso me acerca mucho a la definición del mesianismo… Yo no soy ningún mesías. Soy un político de carne y hueso".

"Yo propuse una solución al déficit fiscal y ahí está (…) Yo no quiero ser presidente de nuevo para que pongan mi retrato en la Asamblea Legislativa; ya está ahí de todas maneras. Yo solo quiero ser presidente si puedo hacer las cosas que quiero hacer", dijo.

Aseguró que si bien tiene mucho liderazgo porque la gente confía en él, eso no es suficiente y por eso está hablando con "gente de diferentes partidos" para "tantear" el ambiente político y ver cuánto apoyo tendría de otras agrupaciones en una eventual Administración suya. Eso sí, según dijo Rodrigo Arias a CRHoy.com, son reuniones "informales".

Ninguno de los dos quiso decir de quiénes se trataba en específico ni tampoco el expresidente explicó qué son esas cosas que quiere hacer en una eventual Administración suya.

"Si el día de mañana me dicen que sí (están de acuerdo con sus propuestas) eso me va a estimular, pero si por alguna razón me dicen que no, eso no me va a estimular a tomar esa difícil situación", añadió Arias.

Asegura sentirse feliz porque recuperó la "confianza" de la juventud, que había perdido por culpa de la "canallada" de unos medios y algunos sectores que insinuaban que "Oscar Arias como expresidente era igual que todos (…) ahora ya saben quién es Oscar Arias".

Votos no le preocupan

Para el expresidente, el "Arismo es la fuerza más grande y poderosa" de partido verdiblanco. Ni los votos de los costarricenses ni la convención dentro del PLN le roban el sueño.

Incluso, dijo que en la votación interna del partido él ganaría "caminando" y recomendó a los demás candidatos quitarse y dejarlo ser el representante en las urnas porque una convención sería "un ridículo, cuando de antemano se sabe quién va a ganar".

"En el partido las encuestas demuestran que un 65% me apoya (…) o sea que si fuéramos racionales… debería ser como en el 2005 que los demás se quitaron y me dejaron a mí ser el candidato… (…) En el 2005 una inmensa, inmensa mayoría de la gente quería que yo fuera el candidato y al final se quitaron".

Una reciente encuesta de CID Gallup coloca a Arias en una situación de ventaja y por eso él insiste en que es "evidente" que él ganaría.

Se intentó conversar con el también expresidente José María Figueres, quien ya ha planteado su precandidatura. Sin embargo, Figueres se encuentra de viaje por Panamá recibiendo un Doctorado Honoris Causa.

Mario Quirós, representante Figuerista en el directorio del PLN aseguró que "respetamos los motivos de don Oscar de no querer ir a una convención, pero Liberación siempre ha salido fortalecido de sus procesos internos.

Una convención con don Jose María, don Oscar, don Sigifredo, don Rolando, don Clinton y otros, permitiría contrastar ideas y sacar las mejores soluciones liberacionistas para los retos que tiene Costa Rica".

Dupla Óscar – Rodrigo

Su hermano, Rodrigo Arias, también entraría en juego en caso de que el expresidente decida lanzarse.

"Si yo tomo esa decisión, estoy seguro de que Rodrigo va a estar a mi lado";  su hermano fungió como su ministro de la Presidencia.

Y aunque no quiso hablar mucho al respecto, su esposa, Suzanne Fischel, también apoyaría su postulación.

Por ahora, Arias se dedica a consultar con la almohada y será hasta setiembre cuando anuncie su posible precandidatura. Mientras tanto, liberacionistas inician una campaña para que sea él quien los represente en el 2018.