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Gloriana Ivankovich Escoto

/ por Academia de Centroamérica

¿Alcanza el Acuerdo Multisectorial?

Noviembre 27, 2020 4:44 am

¿Alcanza el Acuerdo Multisectorial?

Luego de 3 semanas, 70 organizaciones llegaron a puntos en común sobre iniciativas que podrían contribuir al déficit fiscal. Para unos fue un buen ejercicio democrático y para otros una estrategia del Gobierno para perder tiempo valioso.

Quizá hizo falta aclarar el objetivo del foro. Algunas organizaciones incluso pretendían que las propuestas discutidas reemplazaran un posible acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras que otras, mas bien intentaban formular el mejor paquete para ir al órgano multilateral, de forma que las discusiones fácilmente pasaban de técnicas a ideológicas,

Lo cierto del caso, es que en los temas que pudieron dar un punto de inflexión en la forma de solucionar el problema de las finanzas públicas no hubo acuerdos. No se permitió avanzar en temas estructurales relacionados al gasto, los destinos específicos, la democratización de los activos del Estado y el crecimiento económico.

Con que una de las setenta organizaciones no estuviera de acuerdo con cualquier propuesta, la misma se dejaba de lado y se continuaba con las demás. Por ello, avanzaron hasta el final algunas de poco impacto, otras que ya estaban contempladas, y en el peor de los casos, otras que no tendrán viabilidad política.

Se estima que los acuerdos representan un 3.16% del PIB. El Gobierno las divide entre permanentes y de una única vez. Entre las más inmediatas, que ocurrirían en 2020 y 2021 se alcanza el 1.67%, que para un país que espera cerrar el 2020 con un déficit cercano al 10% y una economía que se contraerá según el Banco Central en 4.5%, es insuficiente.

Algunos temas en consenso se relacionan al “Proyecto PAGAR”, Hacienda Digital y el uso del Sistema de Compras Públicas de parte de las entidades del Gobierno. Estas dos últimas suman 0.6%, que ya estaban previo a la Mesa de Diálogo, aunque llama la atención que el Ministerio había estimado el aporte de Hacienda Digital en 0.25% y ahora pasó a 0.5%.

Adicionalmente, hay temas con dudosa viabilidad política pues los diputados ya han mostrado rechazo a la reducción de los combustibles, mientras que se parte de un recorte al presupuesto 2022 omitiendo el rol de la Asamblea Legislativa en el tema. Al mismo tiempo, también había sido rechazado el impuesto a los premios de lotería. Estas iniciativas suman 0.67% del PIB, que, sin mucho cálculo, deben restarse a la proyección inicial.

De las demás propuestas, hay gran incertidumbre en la capacidad en tiempo y forma para ejecutar los planes y en el cálculo de estimación, tales como los ingresos por venta de lotes o la tan requerida renegociación de plazos de la deuda. Hoy se continúa percibiendo que no hay prisa por el Gobierno por reducir el gasto, donde en medias negociaciones seguía con su obsesión por impuestos.

No alcanzan los acuerdos para que en el corto plazo Costa Rica genere confianza en los mercados y mejore sus condiciones de financiamiento, paralelo a que las medidas estructurales surtan efecto.

Otra forma de verlo, es que aún contemplando hasta las cosas poco factibles pero que son “permanentes”, es decir, restando las que son por una única vez, el ajuste es de 2.2%, que ni siquiera corrige el deterioro de este año en las finanzas públicas, y mucho menos, ataca la brecha entre ingresos y gastos que padecen de forma estructural.

¿Y ahora? Se traslada la discusión del presupuesto 2021 a la Asamblea Legislativa, donde posiblemente habrá presión por aprobar los préstamos que hacen fila para saldar compromisos, al tiempo que el Gobierno continúa sin ideas para reactivar la economía y enfrentarse a los disparadores del gasto.

El mayor temor de muchos, dentro de los cuales me incluyo, es que esta estrategia sea una cara y peligrosa dilatación para proponer más impuestos, en una economía desacelerada y asfixiada de desempleo y sin el compromiso de enfrentar los problemas que derivaron la crisis fiscal. Aún estamos a tiempo de evitarlo y hacer las correcciones que se requieren.

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