Una crisis estuvo a punto de enterrar una de las empresas más dulces del país

Yaslin Cabezas [email protected] Noviembre 22, 2020  12:05 am

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(CRHoy.com) Celebrar 90 años se dice fácil, pero en todo ese tiempo hay pruebas, alegrías, tropezones y problemas, sino que lo digan Lizzie Dada y su hijo Fernando Morales, los dueños de la empresa tica Tricopilia.

Este 19 de noviembre dicha empresa celebró 9 décadas en el mercado, endulzando el paladar de nacionales y extranjeros, luego de que un cubano llamado Juan Montiel iniciara operaciones en 1930.

Tiempo después, don Juan Dada la compró y empezó a posicionar la marca en el país, con el conocido “bocadito de guayabita”.

“Nunca ha sido una empresa grande, sino familiar que se ha mantenido como mediana, con 35 colaboradores. Hemos logrado llegar al 2020 como una empresa bastante sólida”, afirmó Lizzie.

Pero una mala administración por poco hace que la familia Dada perdiera todo.

“La empresa entró en una crisis bastante grave y fue perdiendo la presencia de la marca en gran parte del mercado costarricense, para el año 2000 ya había perdido el mercado puertorriqueño al cual se le exportaba materia prima y esto hizo que la empresa entrara en graves problemas económicos y entrara al borde del abismo”, dijo.

Con temor a perder la empresa, los hermanos Dada Fumero se unieron, invirtieron capital y lograron sacar adelante a la fábrica en el 2002. 

“Lo que hicimos fue rescatarla (…) Con medios propios comenzamos otra vez a levantar el mercado y a incursionar en nuevos mercados de importación. A la fecha hemos logrado ser líderes y nuestra marca gracias a los costarricenses es reconocida como una marca que forma parte de la cultura culinaria“, expresó.

Doña Lizzie se enorgullece al hablar de las guayabas con las que hacen los productos, pues son compradas a los indígenas cabécar de los bajos del Chirripó.

“Es un orgullo poder decir que estamos aportando a este territorio y a este grupo de costarricenses que pasan por situaciones bastante difíciles, no solo por la pandemia, sino porque son zonas muy deprimidas y hemos logrado hacer con ellos una relación muy linda, aunque a veces cuesta porque al principio son un poco reservados, pero ahora tenemos una confianza que nos ha permitido compartir con ellos y aprender muchísimo de ellos. Nuestros bocaditos representan el ser costarricense porque viene de las entrañas de Costa Rica”, manifestó.

Hace algún tiempo Dada decidió pasar la administración a su hijo Fernando, quien es hoy el gerente general. 

“No es fácil. Aquí en Costa Rica es difícil ser productor porque los costos son más elevados que en otros países y la materia prima también, entonces competir en el mercado internacional se las trae. Creo que haciendo las cosas diferentes e innovar nos ha permitido abrir algunos mercados”

Actualmente exportan a Panamá, Barbados, Guatemala, Puerto Rico y Trinidad y Tobago, pero esperan mantenerse de generación en generación. Ahora la meta es llevar la dulzura de sus productos a Europa y Asia y para ello se están certificando con los mejores estándares.



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