Esta es la razón que podría estar detrás del aumento de enfermedades renales en el país

(CRHoy.com).- Una investigación de la Universidad de Costa Rica (UCR) determinó que la exposición a concentraciones de silicio en suelo se suma a los factores de riesgo vinculados al desarrollo de la enfermedad renal crónica en el país.
La investigación fue liderada por la docente Nicole Villegas, de la carrera de Salud Ambiental de la Sede de Guanacaste y la Escuela de Tecnologías de la Salud de la universidad.
"El estudio sugiere que se puede continuar investigando sobre la exposición a silicatos como un posible factor de riesgo y que puede sumarse a los factores de riesgo que están favoreciendo el aumento de los casos de la enfermedad", destacó la UCR.
Incluso, nuestro país forma parte de las áreas a nivel global afectadas drásticamente por esta enfermedad y, la mortalidad y morbilidad de este padecimiento sigue en aumento.
Los datos -previos a la pandemia- de Vigilancia Epidemiológica de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) revelan un incremento considerable en la tasa de incidencia, al pasar de 133.28 casos por cien mil habitantes en el 2016 a 244.6 por la misma tasa en el 2018.
Siendo, Guanacaste, Limón, Puntarenas y Alajuela, las provincias más afectadas del país.

Geoquímica de suelos Mapa de silicio (Si) total /UCR
El estudio universitario fue presentado ante las autoridades locales de Liberia, Guanacaste; y a funcionarios del Área de Salud, donde advirtieron que algunas ocupaciones que se desarrollan en dicha provincia y en otras zonas, pueden dejar más expuestos a las personas a niveles más elevados de este componente natural.
La sílice se puede liberar naturalmente en el ambiente a través de la meteorización de las rocas, la actividad volcánica y las fuentes biogénicas. Además, puede estar presente en aire, así como en el agua, y la población general puede estar expuesta por inhalación o ingesta.
También es abundante en la arena y la suciedad, por lo que puede estar presente de muchas formas, y favorecer su ingesta a través de la suciedad de las manos, por jugar en el suelo o por vivir cerca de minas, canteras e industrias relacionadas con partículas de sílice en polvo arrastrado por el aire.
"Ciertas poblaciones pueden estar expuestas a niveles más elevados de sílice, por su desempeño ocupacional, en procesos de minería, actividades agrícolas de caña de azúcar y arroz, además los factores geológicos del suelo son una fuente de variabilidad en las emisiones de cristales de sílice en la construcción.
Dicho estudio consideró 8.109 casos de personas diagnosticadas entre 2017 y 2020 y, señala, los distritos a nivel nacional que reportan la mayor tasa de morbilidad estandarizada por edad.
"El trabajo analiza un total de 52 variables en las que se incluyeron ocupaciones laborales, datos de fincas agrícolas, las dimensiones del índice de desarrollo social, concentraciones de elementos en suelo y variables ambientales. Se trata de un estudio ecológico, que permite generar hipótesis y hacer recomendaciones a diferentes entidades", informó la casa de enseñanza.
La investigación también confirma que a menor altitud la tasa de incidencia es más alta y ligado a lo anterior, también las altas temperaturas están relacionadas con la enfermedad.
A partir de los resultados de la investigación, se expuso a las autoridades, una serie de recomendaciones para combatir este mal:
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Valorar la inclusión de sílice en el Reglamento para la Calidad del Agua Potable, para evaluar la exposición poblacional por ingesta.
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Evaluar la exposición poblacional, en entornos habitacionales y ocupacionales de sílice en aire.
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Priorizar las fichas de investigación del protocolo nacional de vigilancia de enfermedad renal crónica no tradicional de los casos confirmados en los siguientes distritos con tipos de roca y de suelo con factor de riesgo