La empobrecida Japdeva estruja gasto en publicidad y consultorías
A pesar de caída en sus operaciones, empresa portuaria aún paga multimillonaria suma por convención colectiva
(CRHoy.com).- Empobrecida y acorralada, la administración de Japdeva culmina un 2020 en el que tuvo que zocarse la faja en gastos superfluos.
Así, por ejemplo, de los ¢6.000 millones que tenía presupuestados en el rubro para pagar publicidad, actos protocolarios y recepciones, al 20 de setiembre había ejecutado solo ¢1.387.165 en asuntos obligatorios, como publicaciones de concursos para puestos.
La Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) también se trajo abajo el gasto en servicios de apoyo y gestión (consultorías) apartado presupuestario en el gastó ¢44 millones hasta el 30 de setiembre de un renglón total de ¢290 millones.
"El mayor peso de lo que pagado (en consultorías) recae sobre el pago de las auditorías financieras externas de presupuesto y la auditoría del Fondo de Ahorro y Capital de Trabajadores de Japdeva; el apoyo en servicios jurídicos para procesos de asesoría legal y notariado, por aproximadamente ¢18 millones y finalmente el médico de empresa y laboratorios, que son parte de la convención colectiva", detalló la institución a solicitud de este medio de comunicación.
Para el 2021 la situación económica de Japdeva podría mejorar levemente. La entidad prevé un gasto reducido a cero en actividades protocolarias, mientras que en información y publicidad limitó su presupuesto a ¢10 millones que incluyen la posible impresión de la nueva convención colectiva.
En materia de consultorías, la entidad, cuyas cuentas con ¢5.300 millones permanecieron embargadas desde inicios de mayo y hasta el 29 de octubre pasado, informó que presupuestó ¢110 millones para el año entrante para hacerle frente a gastos obligatorios como el médico de empresa, servicios jurídicos, de ingeniería, ligados a estudios especiales de supervisión de la Terminal de Contenedores de Moín (TMC), que opera APM Terminals, y las auditorías financieras obligatorias.
Convención colectiva pesa como ancla
Se le consultó a Japdeva cuánto destinará de su presupuesto para pagar la convención colectiva de sus empleados durante este 2020. Sin embargo, la entidad dejó pendiente el dato.
No obstante, para el año entrante, la institución estima que esos beneficios le costarán unos ¢4.900 millones en el 2021. La convención colectiva ya está en proceso de negociación.
El embargo que pesó durante buena parte de este año sobre las cuentas de Japdeva se originó en la convención colectiva, pues el Sindicato de Trabajadores de Japdeva (Sintrajap) denunció en el 2013 a la institución por no aportar los recursos que se habían negociado al Fondo de Ahorro de los trabajadores.
Desde el 2002 se había acordado un aumento del aporte patronal al fondo, desde la convención colectiva. Pero, de acuerdo con la entidad, el monto estaba sujeto a las tarifas que cobra por los servicios portuarios.
Empero, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) no autorizó la gestión y, al no aprobarse el presupuesto, no pudo cubrir el pago.
Entre los cinco incentivos salariales más caros para Japdeva hay tres que están ligados a la convención colectiva.
Por ejemplo, en retribución por años servidos, la entidad pagarían ¢1.200 millones a 562 funcionarios. Por el plus denominado costo de vida, se gastarán ¢471 millones distribuidos entre 679 empleados.
Carrera portuaria es otro de los incentivos que más pesan, y que obligará a Japdeva a desembolsar en el 2021 ¢324 millones a 425 personas.
La dedicación exclusiva y el arraigo cultural, son pluses que implicarán un gasto de ¢289 millones y de ¢240 millones el año entrante.
Japdeva está a la espera de un salvavidas de ¢6.500 millones que se le trasladarían desde las cuentas del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi) para que haga frente a sus gastos de operación.
