Medio millón de estudiantes de educación pública no tienen acceso a Internet

Hogares pobres y rurales, los más golpeados en la pandemia por falta de acceso a tecnología

Erick Murillo [email protected] Julio 5, 2020  12:01 am

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  • Otras 500 mil personas esperan una respuesta sobre la aprobación del Bono Proteger

(CRHoy.com).-Donde más se evidencia el impacto la brecha digital en medio de la pandemia del COVID-19 es en los hogares de las zonas rurales, que se encuentran en condición de pobreza y con miembros con menor nivel académico.

Aunque esta conclusión parece lógica, son los análisis y estudios los que respaldan esa evidencia. La Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) y las estadísticas de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) son dos de los insumos más importantes para medir la brecha digital en las viviendas. También lo es el Programa Sociedad de la Información y el Conocimiento (Prosic) de la Universidad de Costa Rica.

Para coadyuvar a que los hogares tengan acceso a la tecnología, uno de los temas esenciales es la asequibilidad, pues el costo de la tecnología representa una importante barrera de acceso, especialmente para los sectores de menos ingresos”, es así como resume el informe 2019 de Prosic la situación pocos meses antes del inicio de la pandemia y no hay evidencia de que el panorama mejorara desde el año pasado cuando se realizó la investigación, más bien todo indica que se deterioró.

“El distanciamiento físico en períodos de larga estancia no es lo mismo para gran parte de la población. De los poco más de 1.600.000 hogares de Costa Rica, un 9% reside en viviendas en mal estado y un 2% posee hacinamiento (más de 3 personas por dormitorio). Los espacios reducidos también dificultan la situación. Los efectos negativos del distanciamiento físico que está experimentando la población podrían ser compensados por una mayor conectividad remota a través de herramientas digitales; sin embargo, esto no es una posibilidad para todas las familias costarricenses”, resalta el Programa Estado de la Nación.

El informe añade que mientras un 79% de los hogares de mayores ingresos (quintil 5) tiene una computadora en la vivienda, en las familias de menores recursos (quintil 1) este indicador es de un 25%. “Además, es importante considerar que un 40% de las viviendas en el país no tiene acceso a Internet ni por cable coaxial, fibra óptica, o teléfono fijo”, agrega.

Zonas urbanas conectadas y rurales no tanto

El factor geográfico es un elemento determinante a la hora de analizar la brecha digital pues la ruralidad es una importante causante del vacío tecnológico.

“La menor densidad poblacional en zonas rurales encarece el costo relativo de la infraestructura tecnológica, desde temas de cobertura de telefonía móvil hasta el acceso a Internet fijo. Las encuestas de Micitt demuestran importantes diferencias de acceso a Internet fijo en la Región Central y demás regiones del país. El acceso a Internet móvil, sin embargo, ha jugado un enorme papel en conectar los hogares”, señala el informe de Prosic.

En la actual coyuntura queda en evidencia que a pesar de los esfuerzos por llevar ayuda a las zonas rurales, estas son las últimas donde llegan los suministros como alimentación y productos de higiene personal, debido a su misma condición de lejanía con el Valle Central.

Fuente: Prosic

De igual manera, sectores como el agro, pescadores y empleados de la industria turística, han sido de los más golpeados por la pandemia en vista de que perdieron sus fuentes de empleo ante el cese de actividades productivas.

También la limitación de acceso a Internet y la poca familiaridad con la tecnología ha complicado pedir la ayuda del Bono Proteger, que se realiza a través de un sistema en línea por parte de afectados laboralmente por la crisis.

Para inicios de junio cerca de medio millón de personas seguían esperando una respuesta sobre si recibirían la ayuda, aunque el Ministerio de Trabajo afirma que la totalidad de los solicitantes ya fueron notificados, no a todos se les ha brindado la ayuda económica mensual.

Los números hablan

El siguiente gráfico muestra la tenencia de Tecnología de Información y Comunicación (TIC) en hogares por zona geográfica, donde se observa una amplia brecha que ronda los 20 puntos porcentuales (p.p.) en cuanto al acceso a Internet y computadora. En los últimos años las reducciones de la brecha en estas 2 tecnologías han sido mínimas (entre 1 y 2 p.p.).

Fuente: Prosic

“Los resultados muestran que la brecha de acceso a la tecnología entre los 2 extremos (1er y 5to quintil) es muy pronunciada, con diferencias que en las tecnologías importantes oscilan entre los 40 y los 60 puntos porcentuales. La brecha en telefonía móvil, sin embargo, es bastante baja, de 6,4 p.p. en el 2018.

En cuanto al comportamiento entre 2015 y 2018, se observan disminuciones en la brecha entre los extremos de ingreso (quintiles I y V) mayores a las observadas respecto a zona geográfica. En Internet la diferencia entre ambos grupos se redujo en 8,2 p.p. y en 5,4 p.p. en computadora. Al igual que con zona geográfica, la tecnología en la que más se reduce la brecha es en la televisión paga (12,3 p.p.)”, detalla el estudio de Prosic.

El análisis determina que la Región Central siempre muestra un mayor nivel de acceso a las TIC que el resto del país, lo que se refleja en diferencias de acceso que rondan los 20 puntos porcentuales en los casos de mayor brecha, en tecnologías como computadora, Internet y tabletas. En la telefonía móvil, las diferencias entre regiones son poco pronunciadas.

“Junto con el nivel de ingresos, el tema educativo es uno de los grandes componentes de la brecha digital. Mientras el nivel de ingresos genera importantes barreras de acceso a las TIC en cuanto a su asequibilidad, el nivel educativo está más relacionado con el alfabetismo digital y la capacidad que tienen las personas en hacer un uso eficiente de la tecnología.

La Tabla 4.11 (abajo) muestra una brecha de 88 p.p. en el acceso a computadora cuando se comparan los hogares con educación superior de posgrado y aquellos sin nivel de instrucción. Del mismo modo la brecha en acceso a Internet entre ambos grupos es de casi 80 p.p.”, muestran los gráficos del análisis.

Fuente: Prosic

2 sectores de la población se ven particularmente afectados por la falta de acceso la tecnología: las familias con una jefa de hogar y los núcleos familiares con personas con algún tipo de discapacidad.

En cuanto a los adultos mayores, una de las poblaciones de riesgo de contagio del COVID-19, el gran reto es el de la alfabetización digital. “Entre el 2015 y el 2018 ha aumentado la brecha con este tipo de hogares acceso a computadoras (1 p.p.) e Internet (2,4 p.p.), aspecto muy negativo que señala que los hogares de adultos mayores están cada vez relativamente más desconectados que el resto de hogares del país”, determina el estudio.

Más computadoras, pero…

Con el tiempo, las computadoras en el hogar muestran una reducción en la tendencia histórica de las estadísticas en la brecha digital, o sea, cada vez hay más computadora en las casas del país.

“Así, en el 2013 un hogar del 20% más rico tenía casi 14 veces mayor probabilidad de tener computadora que un hogar del 20% más pobre. Esta razón disminuye hasta 7,24 en el 2018; es decir, se reduce casi a la mitad la brecha de acceso a computadoras por concepto de nivel de ingresos del hogar en este periodo. Es importante señalar que el 2013 es el año a partir del cual el nivel de tenencia de computadoras en los hogares se empieza a reducir para todos los hogares del país”, indica el estudio de Prosic.

Y es que las computadoras se volvieron una herramienta indispensable para hacerle frente a la pandemia. En vista de que miles de trabajadores fueron enviados a teletrabajar y estudiantes reciben clases virtuales, la computadora resulta indispensable para llevar a cabo el trabajo o el estudio a distancia.

Aunque desde un celular o una tablet se puede estudiar a distancia, no funciona igual para el teletrabajo que necesariamente requiere una computadora de escritorio o portátil.

Por ejemplo, 500 mil estudiantes sin acceso al programa “Aprendo en casa” del Ministerio de Educación Pública (MEP) es una cifra que no se puede pasar por alto cuando de exclusión digital se habla.

El hecho de que cerca de medio millón de alumnos de primaria y secundaria queden excluidos de la educación virtual se puede explicar por el hecho de que en estos momentos se crisis, en los hogares se le da prioridad a la atención de necesidades básicas como alimentación, pago de alquiler e higiene, quedando marginado el mantenimiento de servicios como televisión por cable o Internet.

“Es importante resaltar que, así como el tema educativo genera mayor brecha en el acceso a computadoras de las 3 tecnologías, también en esta se marca el efecto más positivo en cuanto a tener personas en el hogar enroladas en el sistema educativo pues, un hogar en donde al menos uno de sus miembros es estudiante tiene 3 veces la probabilidad de tener computadora que un hogar de las mismas características donde ninguno de sus miembros se encuentra estudiando”, señala el análisis.

Fuente: Prosic

“Los bajos costos en telefonía e Internet móvil se reflejan de inmediato en la alta tenencia de telefonía móvil en los hogares costarricenses y en las personas y el veloz crecimiento de la conectividad de los hogares. La encuesta más reciente de Micitt habla de un 94% de la población con teléfono celular (en un 82% de los casos, un teléfono inteligente) y un 81% con acceso a Internet móvil.

Los datos de la Encuesta Nacional de Hogares del INEC muestran por su parte que un 95,9% de los hogares tienen teléfono celular y un 73,2% están conectados. Según datos de Sutel, en el país se registran 179 líneas móviles por cada 100 habitantes. Mientras que en el 2008 solo 1 de cada 4 hogares tenía acceso a Internet, al 2018 3 de cada 4 están conectados” señala el reporte de Prosic con datos del 2019.

“Los modelos de regresión logística por su parte muestran la importante reducción que ha tenido el tema de ingresos en la brecha digital en tecnologías como Internet, computadora y teléfono móvil. No cabe duda: la asequibilidad, la apertura de mercados, entre otros factores, han hecho que Costa Rica sea un país con una ciudadanía altamente conectada.

Fuente: Prosic

Sin embargo, todavía existen importantes brechas que debemos solventar: 3 de cada 4 hogares conectados implica también que existen 420 mil hogares sin acceso a Internet de los cuales en casi la mitad de los casos se argumentan temas relacionados con analfabetismo digital y una tercera parte señala limitaciones económicas para no adquirir el servicio. Este tipo de restricciones fija una ruta clara para los tomadores de decisión en concentrar las políticas públicas relacionadas con disminuir la brecha digital en la alfabetización digital y en hacer más asequibles los servicios y equipos necesarios para que los hogares puedan estar conectados”, recomienda el análisis académico.

Según la investigación de Prosic, los modelos de regresión logística muestran además que existen brechas particularmente claras en los hogares con adultos mayores y con personas con discapacidad, así como, en menor medida, en hogares de jefatura femenina o zonas rurales.

“Esta situación destaca la necesidad de generar política pública enfocada en este tipo de grupos para lograr una mayor inclusión de la población. Es digno de celebrar el avance en la digitalización de los hogares costarricenses pero a la vez, aún hay mucho trabajo por delante. Al hacer un comparativo entre el 2010 y el 2018 este capítulo muestra la forma explosiva en la que los hogares del país han adoptado tecnologías como Internet, el teléfono móvil y en un menor grado, la computadora. Las brechas entre hogares con características socioeconómicas específicas (ingreso, zona geográfica, educación, etc.) se han reducido en estos 8 años, pero se puede –y se debe– hacer más.

Si Costa Rica es un país que lucha por la igualdad de sus habitantes, debe luchar por la inclusión digital de aquellos sectores que aún se encuentran desconectados”, sentencia el informe de Prosic en sus conclusiones.

¿Qué se está haciendo?

“La Sutel como administrador de los recursos de Fonatel cuenta con 4 programas en funcionamiento para el cierre de la brecha digital en los que se han ejecutado $134 millones y los resultados son visibles.

Por ejemplo: en el Índice de Pobreza Multidimensional elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), se observa como el acceso a Internet en las familias de escasos recursos fue la variable que más contribuyó a la disminución de pobreza entre el 2016 y 2019; gracias al Programa Hogares Conectados que les brinda a las familias de escasos recursos una computadora y una conexión a Internet”, explicó Federico Chacón, presidente del Consejo de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel).

Según la superintendencia, el Índice de Pobreza Multidimensional indicaba que en el 2016 el 41% de los hogares de escasos recursos no tenía acceso a Internet y en 2019 ese indicador bajó al 13%.

“En el Programa Hogares Conectados hay un 137.1% cumplimiento en la meta 2020. Se entrega una computadora y una conexión a Internet a las familias de escasos recursos. Fonatel paga la computadora y el recibo mensual del servicio de estas familias durante 5 años”, añadió Chacón.

La entidad agregó que en marzo Sutel le propuso al Micitt, que se amplíen las metas del Plan Nacional de Telecomunicaciones, para proceder de manera urgente a utilizar los recursos de Fonatel, para combatir los efectos socioeconómicos que esta crisis sanitaria ha generado en la población más vulnerables.

La propuesta fue incluir a 61.500 nuevas familias del Programa Fonatel Hogares Conectados; con ello podríamos tener más personas en la casa con una computadora y una conexión a Internet para enfrentar de mejor manera esta crisis, y a la vez, se apoya a los hogares de menores ingresos en donde existan estudiantes y se reduce la brecha digital.

La Sutel ya ha entregado una computadora portátil y una conexión a Internet fijo a 136.493 familias de escasos recursos, si se aprueba esta propuesta llegaríamos con este beneficio a un total de 200 mil hogares beneficiados. También se propuso incluir en este programa a estudiantes en condición de vulnerabilidad para entregarles una computadora”, sin embargo, se desconoce el futuro del proyecto luego de la renuncia de Adrián Salazar, ministro de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones, que cuestionó el “uso diferente” de recursos de Fonatel, con lo que -según dijo- se pone en riesgo el acceso de comunicaciones para sectores más vulnerables del país.



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