Partes de juguetes y electrodomésticos se convierten en dispositivos médicos
(CRHoy.com).-Construir dispositivos médicos usando partes de juguetes o de electrodomésticos no es algo alejado de la realidad.
Este es uno de los proyectos en los que trabaja José Gómez-Márquez investigador, inventor y director del MIT Little Devices Lab, con sede en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, sus siglas en inglés), en Cambridge, Estados Unidos.
Gómez-Márquez es un inspirador para el movimiento Maker por sus invenciones tecnológicas y por su trabajo en favor de países en vías de desarrollo para transformar objetos cotidianos y juguetes en instrumental médico barato.
El científico hondureño que ha ganado 3 veces el Premio Humanitario del Año del MIT estuvo en Costa Rica para brindar la conferencia "Democratizando las tecnologías transparentes", en la Fundación Omar Dengo (FOD).
También brindó un taller "Robots y Bloques Químicos: Reinventando herramientas de bioquímica", en el cual enseñó cómo crear dispositivos tecnológicos con bloques bioquímicos, en el que participaron docentes del área de Ciencias y compartieron con el experto que puso en práctica experimentos con arduinos o dispositivos construidos con hardware libre, para demostrar el uso de la robótica, la física y la química en la resolución de problemas cotidianos y crear prototipos de bajo costo.
En la demostración se utilizaron robots con sensores luminosos programados para tareas específicas, que a la vez combinaban ejercicios de química.
¿Qué es lo que hace?
En el laboratorio de Gómez-Márquez, cualquier objeto de uso cotidiano puede ser transformado en instrumental médico de bajo costo. De esta forma es posible encontrar un bastón aéreo para no videntes, una vacuna inhalada y un kit de bloques químicos para apoyar el trabajo de doctores y enfermeras.
Para él, el único requisito para poder participar de la iniciativa "es tener creatividad, el resto se lo enseñamos nosotros"; en la iniciativa participan personas que estudiaron matemáticas o historia, no se requiera que tengan conocimientos de programación, medicina, ciencias o electrónica.
"Lo que hacemos en el laboratorio que dirijo es biomedicina accesible para tecnologías transparentes, la idea es ver cómo podemos empoderar a la gente para que se vuelvan de consumidores a productores de tecnología y una de las venas con las que estamos trabajando es con robótica, sistemas de automatización y reconfigurables para bioquímica", explica.
"Para encontrar algún insumo médico en Centroamérica es muy complicado por la cadena de distribución, sin embargo, los materiales electrónicos o de juguetes se mueven mucho más rápido, entonces lo que tratamos de ver son los componentes fundamentales de esa tecnología médica y ver si los podemos encontrar en otras cadenas de distribución, como por ejemplo fuentes de luz para instrumentos médicos que se pueden encontrar en un juguete pequeño o sensores que muchas veces están en mecanismos de electrodomésticos", agrega.
El proceso es variado, algunas veces desarman los aparatos y se reaplican, otras veces encuentran los componentes y hallan que se trata de una tecnología sencilla, de tal manera que otra persona se pueda apropiar de ella. Sin embargo, no todo lo obtienen de juguetes o línea blanca algunos los compran para el laboratorio, para que los aparatos se puedan volver a inventar localmente; es de decir no solo reproducirlos, sino que la gente se adueñe del diseño y encuentren una trayectoria para que lo vuelvan a modificar.
Para llevar a cabo la iniciativa, se ha creado es una comunidad dentro de hospitales llamada MakerHealth, para que doctores o enfermeras puedan inventar y volver a atender a sus pacientes con dispositivos únicos una vez que se crea el prototipo y compartan los mecanismos de producción.
En el caso de la FOD, lo que se está demostrando son "unos sistemas para crear como dominós o legos que se juntan uno con otro para que cualquier persona pueda hacer sus diagnósticos de glucosa, virus, embarazo, pruebas de medio ambiente y quizás se pueden hacer mil o 5 que son muy importantes para esa persona; también hacemos espectrofotómetros baratos y accesibles para que cualquiera en un laboratorio pueda crear su propio dispositivo que utiliza una cantidad mínima de reactivo, así como un sistema de automatización de bioquímica usando robots que hemos diseñado", detalla Gómez-Márquez.
El objetivo con este primer taller es lanzar un plan nacional para crear una cultura de experimentación. En el futuro alguno de estos dispositivos hasta se pueden llegar a patentar.
Estos aparatos podrían transmitir los datos a la nube bajo el concepto de Internet de las Cosas (IoT); una vez que se crean deber someterse a un proceso de inocuidad y esterilización ya que están en centros médicos
Gómez-Márquez considera que, al conocer cómo funciona la tecnología digital, los propios usuarios pueden adaptarla e introducir nuevas formas para su aprovechamiento. Además, empleando su propio ingenio pueden desarrollar herramientas novedosas para así resolver necesidades en sus campos de interés.
Reconocimiento
"El trabajo de Gómez Márquez es un ejemplo de que es posible utilizar el ingenio y la creatividad para desarrollar nuestras propias propuestas de solución. Empoderamos a nuestra gente para que sean codiseñadores de herramientas simples y de bajo costo, que resuelven problemas reales de forma ágil. Eventualmente estas ideas se pueden traducir en una oportunidad de negocio y en nuevas fuentes generadoras de empleo", explicó Leda Muñoz, Directora Ejecutiva de la FOD.
Muñoz agregó que la Fundación Omar Dengo está comprometida con estimular la divulgación del conocimiento y la innovación, y el aprovechamiento creativo de las tecnologías digitales para el desarrollo social y económico del país. Por este motivo, busca identificar rutas innovadoras que se anticipen a las señales de los tiempos y mantengan al país a la vanguardia en el campo de la tecnología.
¿Quién es José Gómez-Márquez?
Es cofundador de MakerHealth, una iniciativa que crea espacios de fabricación e instrumentos de tecnología médica en hospitales de países en vías de desarrollo.
Adicionalmente, es uno de los creadores de las plataformas MEDIKit y Ampli, una serie de bloques de construcción de diseño que permiten a doctores y enfermeras inventar sus propias tecnologías médicas.
Ha laborado junto al Grupo de Trabajo de Ciencia contra la Pobreza de la Unión Europea y ha participado como asesor experto en el Consejo de Asesores sobre Ciencia y Tecnología del expresidente de Estados Unidos Barack Obama.
En 2011 fue nombrado TED Fellow y lanzó el proyecto MakerNurse, para avanzar en la innovación de la enfermería estadounidense, después de una década de trabajo estudiando casos en clínicas de Nicaragua y América del Sur.
Actualmente dirige los proyectos "OpenDx" y "MakerHealth Canarias", para la promoción de tecnologías de bajo costo, con el apoyo de la Unión Europea.


