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Ciencia

Perforar 8 kilómetros de la península de Osa ¿Por qué científicos de todo el mundo promueven la idea?

Condiciones tectónicas de la zona la convierten casi "única" en el planeta

9 de Jun. 2019 | 12:04 am

(CRHoy.com) El Sur-Sur de Costa Rica no solamente es una de las áreas más ricas en biodiversidad del país y, ¿por qué no?, del planeta. También, representa un punto excepcional para la investigación de los fenómenos sísmicos.

La península de Osa tiene una característica inusual que la hace atractiva para geólogos y científicos de todo el planeta: está inusualmente cerca de la llamada Fosa de América Central (que se extiende desde México hasta el pacífico sur costarricense) y posee una tasa de terremotos muy alta.

Eso motivo un minucioso estudio elaborado por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), junto con universidades europeas y estadounidenses. El texto completo fue publicado este 4 de junio en el sitio web especializado Temblor.net.

Los científicos proponen perforar e instrumentar con equipos de monitoreo un segmento de la zona de subducción en el sur costarricense. En ese punto, precisamente, ocurrieron grandes sismos (con magnitudes entre los 7.2 y los 7.4 grados) en 1853, 1904, 1941 y 1983.

"Con un intervalo de recurrencia promedio de aproximadamente 40 años, ahora (2019) es el momento adecuado para perforar, instrumentar y registrar datos de importancia incomparable antes, durante y después del próximo terremoto  en esta región. Debido a la subducción de la litosfera joven, rejuvenecida y engrosada, la superficie es inusualmente poco profunda", apuntó el informe.

Por Ovsicori participó el geólogo y sismólogo Marino Protti. Sin embargo, tuvieron parte científicos de la UT de Austin, la Universidad de Laussanne en Suiza, Penn State (EE.UU.), Universidad de Nagoya (Japón), Tecnológico de Georgia, Universidad de Minnesota y la Universidad de California.

La interfaz de la placa que está bajo de la península se encuentra entre 4 y 8 kilómetros bajo la tierra. Es decir, para los expertos, es una distancia poco profunda mediante la perforación (junto con la instalación de los equipos de monitoreo) hacen posible el registro de los grandes eventos sísmicos en camino.

"Una serie de fallas inversas en zanjas, paralelas a zancadas hacia el interior, se han mapeado en la península, lo que podría representar fallas extendidas y conductos de fluidos, similares a los que se tomaron en imágenes en la costa de Nankai, Japón, lugar de una gran secuencia de terremotos en 1944-1946. Todo esto hace que la Península de Osa sea un sitio ideal para comparar con resultados muy importantes que se obtienen actualmente en el Canal Nankai", agrega el estudio.

Protti explicó que en Japón se está tratando de realizar la perforación en el mar, pero a un gran costo y a un período muy extenso.

"En la península de Osa eso se puede hacer en pocos meses y a un costo mucho, mucho más bajo. Y no se trata solo de perforar la placa de Panamá, atravesar la zona de subducción y llegar a la placa del Coco, sino de instrumentar el pozo y sus alrededores para comprender el proceso de acumulación de esfuerzos y sobre todo, conocer cuándo está lista para generar un terremoto", recalcó el científico.

¿Y si se perfora, qué?

El proyecto, expuesto ante la comunidad internacional, busca la obtención de los recursos necesarios para ejecutar la perforación.

Al menos se requerirían $30 millones para perforar un agujero de entre 6 y 8 kilómetros en un período que tardaría –al menos- 6 meses.

Los insumos obtenidos podrían dotar a los científicos de información fundamental sobre el comportamiento sísmico de la zona en 150 o 200 años.

"Es por eso que estamos promoviendo, ante la comunidad científica internacional, a la península de Osa para la instauración de un Observatorio Internacional de Zonas de Subducción que registre, en el campo cercano, por unos 150 a 200 años, los procesos de acumulación y liberación de energía en unos cuatro a cinco ciclos sísmicos completos", recalcó Ovsicori.

La perforación permitiría la instalación de sismómetros, medidores de tensión, medidores de inclinación, muestreadores de fluido y medidores de flujo de fluido, entre otros instrumentos, "que ayudarían a establecer la relación entre la geología de la superficie, el subsuelo, la estructura de la placa superior, la deformación de la superficie y las características de la interfaz bloqueada".

"Notamos que hay señales solo detectables por los observatorios de pozos. La integración de estos conjuntos de datos sería una oportunidad sin precedentes para relacionar procesos continuos como: la acumulación de tensión y el deslizamiento sísmico con la evolución a largo plazo del margen que se manifiesta como deformación de la placa superior y levantamiento permanente.

"Esta será una oportunidad para contribuir a los esfuerzos internacionales realizados en todo el mundo, como parte de una red mundial de observatorios para comprender la génesis de terremotos grandes y destructivos", concluyeron los científicos.

¿Qué tiene la Zona Sur?

En los últimos años, con insumos científicos y la recopilación de datos, los expertos han proyectado un terremoto originado en la península de Osa.

¿Por qué se espera un terremoto en esa zona? La intensa actividad sísmica en el Sur se debe a que las placas Cocos, Panamá y Nazca están en proceso de subducción.

Los registros históricos consignan que terremotos de magnitud superior a 7 grados se originaron 1853, 1900, 1941 y 1983. Así las cosas, para los próximos años se espera un sismo con magnitudes entre los 7.2 y los 7.4 grados.

Al igual que Nicoya, donde ocurrió el terremoto de 2012, la península de Osa tiene la particularidad de estar asentada sobre una falla. Una característica poco común en el mundo. Además, es una zona donde se acumula energía que debe ser liberada para el reinicio del ciclo sísmico. Este proceso tarda alrededor de 40 años.

Actualmente, bajo la península de Osa, la cantidad de energía almacenada es correspondiente a casi 35 años de convergencia: desde 1983 que ocurrió el terremoto del Sábado Santo (de 7.2) no ha ocurrido una liberación importante de energía en esta región.

Protti dijo –en una entrevista brindada años atrás- que es difícil determinar el impacto que tendrán sismos recientes ocurridos en la zona con este fenómeno y también fue enfático en que no se puede terminar una fecha en la que ocurriría el movimiento.

La Zona Sur es una de las regiones más sísmicas del país debido a que ahí convergen las placas Cocos, Nazca y la de Panamá en constante subducción.

"Es un proceso que lleva millones de años. No se va a detener en nuestras vidas. Ni siquiera en la vida humana (…) La subducción, a largo plazo, lo que hace es generar más continente", concluyó el científico en esa oportunidad.