¿Por qué se atrasaron los arreglos del patinódromo y las canchas de baloncesto y voleibol en La Sabana?
El Icoder detalló el estado de los trabajos en la infraestructura que debía estar lista a finales de febrero
Aunque en un inicio todo estaba programado para concluir a finales de febrero, lo cierto es que actualmente los arreglos del patinódromo y las canchas de baloncesto y voleibol en La Sabana están lejos de finalizar.
La arquitecta Kimberly Díaz Brenes, del área de Gestión de Instalaciones del Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (Icoder), explicó la existencia de retrasos; ahora las instalaciones deportivas estarán listas para la segunda semana de mayo.
"Si bien el plazo inicial para finalizar era a finales de febrero, se aprobó una ampliación, con el propósito de gestionar consultas con las federaciones deportivas involucradas y realizar pruebas adicionales de material, no contempladas inicialmente, cuya aplicación impacta en los acabados de las canchas y el patinódromo", detalló.
Brenes también explicó la necesidad de un ajuste en los objetivos y el cronograma, debido a la solicitud de una empresa privada para incorporarse al proyecto.
Según informó el Icoder el pasado 21 de enero, los trabajos que iniciaron a inicios de ese mes consistían en el cambio de una gran parte del acrílico perimetral, así como el resane completo de todas las barandas, tanto internas como externas, para posteriormente aplicar pintura en toda la estructura.
Adicionalmente, en la cancha interna se llevaría a cabo el resane de la superficie de juego, con corrección de imperfecciones capaces de afectar la práctica deportiva; además, se realizará la demarcación de la pista y la cancha, con el fin de asegurar el cumplimiento de las medidas reglamentarias y una adecuada señalización para los usuarios.
El patinódromo fue inaugurado en Costa Rica en junio de 2009, con una inversión total de ¢333 millones.
La infraestructura cuenta con una pista oficial de 200 metros de longitud y seis de ancho. Incluye dos rectas de 57,84 metros y dos curvas peraltadas, con un radio de 13,42 metros y una pendiente de nueve grados. Sin embargo, desde el año pasado ya presentaba un marcado deterioro.



