Técnico europeo queda fuera tras fracaso mundialista
Los fracasos en una Copa del Mundo no se perdonan y los técnicos siguen pagando los platos rotos. Ahora fue el turno del seleccionador de Chequia, Miroslav Koubek.
El entrenador, de 74 años, había llevado a los checos a su primera participación mundialista en 20 años gracias a las victorias en la tanda de penales sobre Irlanda y Dinamarca, en la repesca de marzo.
Sin embargo, los checos no lograron brillar en el torneo y solo sumaron un punto, gracias a un empate 1-1 contra Sudáfrica.
Además, perdieron ante Corea del Sur y México en el Grupo A.
"Hemos acordado con el entrenador Miroslav Koubek poner fin a nuestra relación de trabajo", declaró en un comunicado el presidente de la FACR, David Trunda.
"En una reunión celebrada hoy, el entrenador presentó su dimisión y decidí aceptarla tras un debate abierto y respetuoso", añadió.
Koubek firmó un contrato por dos años cuando asumió el cargo, antes de la repesca, pero fue duramente criticado tras el fracaso en el Mundial.

