Agro se enfrenta a una “tormenta perfecta” este 2026
La combinación de varios factores adversos amenaza al sector agropecuario costarricense con una "tormenta perfecta" este año. Productores y exportadores de banano, café, melón y piña enfrentan múltiples obstáculos: la fuerte apreciación del colón frente al dólar —que acumula un 30 % en los últimos 30 meses—, la baja en los precios internacionales de algunos productos, el aumento en los costos de producción y el posible impacto del fenómeno de El Niño.
Bananeros encienden alertas
El cierre de cuatro fincas en la región Atlántica y el despido de más de 850 trabajadores, anunciados por Fresh Del Monte Produce el pasado 5 de mayo, encendieron las alertas en el sector. La empresa atribuyó la decisión a la caída del tipo de cambio: los ingresos se generan en dólares, pero la mayoría de los costos se asumen en colones. A medida que el colón se fortalece, cada dólar exportado vale menos.
La decisión preocupó a la Corporación Bananera Nacional (Corbana) y a la Asociación de Productores de Banano (Aproban). En 2025, el país perdió $130 millones por la reducción de las exportaciones de banano, según la Promotora de Comercio Exterior (Procomer): cayeron de $1.242 millones en 2024 a $1.112 millones el año pasado.
A ese golpe se suman otros factores:
- Aumento de los costos de producción provocado por el encarecimiento de los combustibles y fertilizantes debido al conflicto bélico en Medio Oriente.
- Los temporales de finales de 2024 y principios de 2025 afectaron las fincas en todo el país y provocaron un brote más agresivo de sigatoka negra.
- Poca disponibilidad de productos en el mercado para el control de plagas y enfermedades.
Cafetaleros: se terminó la bonanza
Los productores de café enfrentan una doble presión: la caída del tipo de cambio y el desplome de los precios internacionales del grano. Las cotizaciones del café arábica en la Bolsa de Nueva York bajaron de $440 por quintal en octubre de 2025 a $290 en abril de 2026, según el Instituto del Café de Costa Rica (Icafé).
Los altos precios mundiales registrados antes de 2025 habían disimulado temporalmente el problema del tipo de cambio, que ahora golpea con fuerza el precio de liquidación al productor. Para la cosecha 2025-2026 ese precio se ubicó en ₡115.754 por fanega, muy por debajo de los ₡132.445 de la cosecha 2021-2022. El Icafé atribuye la caída exclusivamente al deterioro del dólar frente al colón: de ₡649,59 promedio en 2021-2022 a ₡459,65 en 2025-2026.
El panorama para la cosecha 2026-2027 es más sombrío. Con un tipo de cambio estimado entre ₡440 y ₡460 por dólar y una producción récord de Brasil que presionaría aún más los precios internacionales, el Icafé proyecta un precio de liquidación de entre ₡83.000 y ₡99.000 por fanega, cifra muy inferior a la de la cosecha anterior.
Piñeros: golpe directo
El tipo de cambio también golpea a los exportadores de piña. Estimaciones de la Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña (Canapep) indican que el dólar más barato redujo los ingresos en $1.600 millones entre 2022 y 2025, de un total exportado de $6.000 millones. No son pérdidas contables, pero permiten dimensionar la presión sobre productores que pagan planillas, cargas sociales e insumos en colones. El resultado es menor competitividad, márgenes más estrechos y mayor presión financiera.
Meloneros: muy difícil mantener operaciones
Los productores de melón anticipan un año particularmente complicado. Según la Cámara de Productores y Exportadores de Melón y Sandía (Caproexmes), las perspectivas para el ciclo 2026-2027 son reservadas y se espera una caída en la producción. Entre los principales retos figuran:
- Tipo de cambio: los contratos de venta y los precios internacionales se fijan en dólares, pero una parte importante de los costos —salarios, cargas sociales, impuestos y combustibles— se paga en colones, lo que afecta las utilidades e impide realizar inversiones necesarias.
- Incremento de costos: se prevé un aumento significativo en fertilizantes, productos fitosanitarios y combustibles, además de un alza en la factura eléctrica por los efectos de El Niño.
- Logística: el conflicto en Medio Oriente podría encarecer fletes y reducir la disponibilidad de contenedores, con retrasos en los tiempos de llegada a los puertos de destino. A esto se suman las limitadas condiciones de los puertos de Caldera y Limón.
- Precios internacionales: una sobreproducción mundial de la fruta reduciría los precios para la cosecha 2026-2027.
El escenario
Las condiciones para la "tormenta perfecta" ya se están configurando. En los cuatro sectores predominan perspectivas reservadas: no se descartan reducciones en las áreas cultivadas, caídas en las exportaciones, menores utilidades y afectaciones en el empleo.


