Aumento en gasto social del 2027 responde a movimientos en asignaciones presupuestarias
Diferentes movimientos entre asignaciones presupuestarias explican el incremento del gasto social para 2027 que proyecta el Gobierno.
Así lo reconoce el propio Poder Ejecutivo en el proyecto de ley de presupuesto ordinario y extraordinario de la República para el ejercicio económico del próximo año que entregó a la Asamblea Legislativa el martes pasado.
Según la propuesta, los recursos destinados al gasto social en el presupuesto de 2027 ascienden a ₡5.508.785,2 millones (₡5,5 billones) y representan el 54,6 % del gasto total del presupuesto.
En el presupuesto vigente de 2026, el gasto social fue de ₡5.266.236,4 millones (₡5,2 billones) y representó el 52,8 % del gasto total.
Se trata de un crecimiento del 4,6 % que «se explica en gran medida por modificaciones en la clasificación funcional de determinadas asignaciones presupuestarias», indica el texto del proyecto de ley.
Desde la visión del Gobierno, la metodología aproximada para determinar el gasto social incorpora estas divisiones:
- Vivienda y servicios comunitarios.
- Salud.
- Actividades recreativas, cultura y religión.
- Educación.
- Protección social.
Según se explica en el proyecto de presupuesto nacional para 2027, el cual asciende a ₡12,4 billones, específicamente se efectuó una reclasificación de subpartidas pertenecientes a estas partidas: remuneraciones, transferencias corrientes y transferencias de capital, las cuales, «conforme a una revisión de su finalidad», pasaron a registrarse en la división Protección Social.
«En el ejercicio anterior (2026), dichas erogaciones se encontraban imputadas en otras divisiones funcionales que no forman parte del gasto social, por lo que el incremento observado entre ambos períodos se asocia con el efecto derivado del cambio de clasificación», se señala en el texto.
Ajedrez
El aumento del gasto social proyectado para el próximo año también considera el efecto de la incorporación de recursos, como la asignación de ₡162.410,1 millones en el Ministerio de Salud para financiar acciones relacionadas con la atención de habitantes de calle.
Además, incluye el pago del primer tracto de los fondos postergados para el financiamiento de la educación superior pública en el Ministerio de Educación Pública (MEP), por ₡8.048 millones.
Este dinero —que en total asciende a ₡62.590 millones— corresponde a recursos postergados de los años 2020 y 2021 pertenecientes al Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), los cuales se difirieron para su entrega y distribución entre las universidades estatales.
El incremento en el gasto social proyectado también incorpora ₡4.332,2 millones ya establecidos por la Ley de Reajuste Tributario y Resolución 18™ del Consejo Arancelario y Aduanero Centroamericano para la protección y atención de las poblaciones más vulnerables.
«En consecuencia, la variación interanual del gasto social debe analizarse considerando tanto los aumentos derivados de nuevas asignaciones presupuestarias como aquellos originados por ajustes en la metodología de clasificación funcional del gasto», se detalla en el presupuesto nacional para el próximo año.
Sube y baja
Algunos ejemplos permiten visualizar en detalle los movimientos entre asignaciones presupuestarias que incorpora el Gobierno en el proyecto de presupuesto nacional para 2027.
Recorta gastos en ministerios clave para la inversión social, aumenta en otros y suma fondos ya fijados por ley.
Aunque incluye ₡8.048 millones de los fondos postergados para el financiamiento de la educación superior pública en el gasto social, le disminuye el presupuesto total al MEP.
Para 2027, este ministerio contará con una asignación de ₡2.752.287 millones, lo que significa una reducción de ₡19.229,7 millones (-0,7 %) en comparación con los ₡2.771.516,7 millones del presupuesto actual.
También mete la tijera al Régimen de Pensiones con cargo al Presupuesto Nacional, el cual financia jubilaciones de regímenes especiales y contributivos que se pagan directamente con los recursos del Gobierno Central.
En este caso, se le asigna un monto de ₡1.318.413 millones, una disminución de ₡16 millones con respecto al presupuesto actual de 2026.
El presupuesto del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) también decrece. Se le asignan ₡314.106,0 millones, un monto que, al compararlo con el presupuesto a agosto de 2026, disminuye un 54,8 %.
Además, el Gobierno confirma que los recursos destinados en 2027 por el Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf) al Régimen No Contributivo de Pensiones (RNC), al Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y al Patronato Nacional de la Infancia (PANI) muestran una reducción considerable.
«Lo anterior se explica porque los recursos destinados al seguro de salud de las personas indigentes, presupuestados en el Ministerio de Salud, se incrementan en 8.020,5 % con respecto a 2026, en cumplimiento de la fórmula establecida por la CCSS para el cálculo del subsidio que cubre a esta población», argumenta.
Esta situación, según el texto del proyecto, limita la disponibilidad de recursos del Fodesaf para realizar asignaciones adicionales a dichas instituciones.
Las transferencias corrientes del Ministerio de Trabajo disminuyen en ₡224.341,1 millones, equivalente a un 45,4 % respecto del presupuesto de 2026.
En este caso, la reducción se atribuye a la incorporación de recursos en el primer presupuesto extraordinario de 2026 en apoyo a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para el RNC y al IMAS para la atención de las necesidades básicas de las familias en situación de pobreza y pobreza extrema.
Por su parte, las transferencias de capital del MTSS presentan una reducción de ₡157.212,9 millones, equivalente al 96,6 % respecto de 2026, y se atribuye principalmente a que la transferencia destinada al Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi) se presupuestó ahora en el Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos (Mivah).
Al Ministerio de Salud se le asignan ₡598.083,0 millones, lo que representa un incremento de ₡195.511,0 millones, equivalente a un 48,6 %, con respecto a los ₡402.572,0 millones aprobados para 2026.
Su partida de transferencias corrientes registra un aumento del 74,1 % (₡158.214,7 millones) respecto del presupuesto del período anterior.
La variación obedece fundamentalmente a la disminución en las transferencias a asociaciones en un programa del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) y al fortalecimiento de las transferencias a la CCSS para la atención de indigentes, cuya asignación se incrementa a ₡162.410,1 millones y se incorpora al gasto social.
En el caso del Mivah, el proyecto le asigna para el próximo año ₡205.783,0 millones, monto que presenta un incremento de ₡194.377,8 millones, equivalente al 1.704,3 % respecto del presupuesto de 2026.
Sin embargo, este incremento no obedece a una mayor asignación de recursos, sino a la reubicación de la transferencia de capital en favor del Banhvi, que en 2026 está incluida en el MTSS, pero que, por la naturaleza y función del gasto, se presupuesta en el Mivah.

