Exministro de Hacienda: Colocación de $13.500 millones en eurobonos “es una locura”

Economista opina sobre eurobonos.

Fernando Naranjo, exministro de Hacienda. (CRH).

La pretensión del Gobierno de colocar $13.500 millones en eurobonos "es una locura", no se justifica, es innecesario e inoportuno, según estiman tres economistas.

Fernando Naranjo, presidente de la firma Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa) y exministro de Hacienda; Norberto Zúñiga, consultor de la firma Ecoanálisis; y Rodrigo Cubero, expresidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), advirtieron sobre el impacto negativo que tendrían nuevas emisiones en el endeudamiento externo del país y en el tipo de cambio del dólar frente al colón.

Los señalamientos surgieron en momentos en que el Gobierno impulsa, en la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa, un proyecto de ley para autorizar al Poder Ejecutivo a colocar esos $13.500 millones en nueve tractos de $1.500 millones cada uno. Las emisiones serían anuales entre 2026 y 2034 y deberían realizarse, a más tardar, el 31 de diciembre del año correspondiente.

Según el texto, los eurobonos permitirían sustituir colocaciones de deuda interna bonificada por deuda externa o cancelar vencimientos de deuda. Se trata de títulos de deuda pública emitidos en moneda extranjera —principalmente dólares— y comercializados en mercados internacionales, como los de Nueva York o Londres.

"Es, por ponerlo en términos un poco trágicos, una locura pensar en una emisión de eurobonos de $13.500 millones. Ningún país del tamaño y con el nivel de ingreso de Costa Rica ha hecho una propuesta de esa naturaleza. En mi opinión, más bien sería muy negativo en estos momentos, cuando ya se conoce internacionalmente —porque así lo ha manifestado el Fondo Monetario Internacional— que existe un deterioro fiscal que el Gobierno no quiere resolver y que lo que busca es un endeudamiento externo excesivo del país", sostuvo Naranjo.

Suficiente liquidez

Los tres especialistas coinciden en que ni siquiera es necesaria la colocación de un primer tracto por $1.500 millones en el corto plazo, mucho menos nueve emisiones que sumen $13.500 millones en nueve años.

A su juicio, la medida no es necesaria ni urgente porque el Gobierno dispone de suficiente liquidez, cercana a los $5.000 millones, depositada en el Banco Central.

"Es conveniente hacer una pausa en cuanto a colocaciones de eurobonos y préstamos comerciales. De hecho, a finales del año pasado y principios de este año se colocaron €3.000 millones ($3.500 millones), y el Gobierno mantiene una abundante liquidez en colones, dólares y euros en el BCCR", apuntó Zúñiga.

Subrayó que las solicitudes de colocaciones de eurobonos se han venido magnificando en los últimos años sin análisis rigurosos sobre su conveniencia para el país. En administraciones anteriores se aprobaron emisiones mucho más limitadas; en la pasada, el monto se elevó a $5.000 millones, de los cuales solo se colocaron $3.000 millones, y ahora se pretende elevarlo a $13.500 millones.

"Antes de proceder con la autorización de estas grandes emisiones de eurobonos, es imperativo contar con un análisis riguroso de sus ventajas para el país. Es importante disponer de una batería de indicadores que contribuya a una gestión técnica de los pasivos, como se exige a distintas entidades, sobre niveles máximos de endeudamiento en moneda extranjera, montos ideales de captación, características de los acreedores, plazos mínimos de colocación y parámetros de referencia sobre las tasas máximas de interés a pagar, entre otros", afirmó Zúñiga.

Dólares.

Imagen con fines ilustrativos. (CRH).

Más endeudamiento

Naranjo y Zúñiga alertan de que nuevas colocaciones de títulos valores en el mercado internacional solo aumentarían el endeudamiento externo del país.

El primero señaló que, desde la perspectiva externa, se proyectaría una imagen similar a la que tuvo Costa Rica en la década de 1980, cuando incurrió en un excesivo endeudamiento externo que desembocó en una severa crisis económica.

Zúñiga expresó que el país ha venido aumentando aceleradamente su endeudamiento en moneda extranjera durante los últimos años, tanto con organismos multilaterales como con acreedores privados.

Explicó que, en general, los préstamos multilaterales ofrecen condiciones atractivas en cuanto a plazo, períodos de gracia y tasas de interés. Además, suelen utilizarse para financiar proyectos con rentabilidad económica y social.

Por el contrario, las colocaciones de eurobonos en dólares y otras emisiones comerciales en euros se emplean para financiar gastos corrientes con escasa o nula rentabilidad futura.

"Las condiciones de tasa de interés y plazo no han sido las más atractivas para el país. Tampoco han mejorado el perfil de vencimiento de la deuda", detalló.

Además, señaló que, en el corto plazo, esta gran cantidad de financiamiento externo ha implicado un alivio para las necesidades de recursos del Gobierno. Sin embargo, al no coincidir con una adecuada gestión de liquidez, se han mantenido importantes volúmenes de recursos ociosos depositados en el Banco Central sin generar rendimientos, lo que ha implicado un costo financiero anual estimado en ₡50.000 millones, según la propia entidad monetaria.

Presión sobre el tipo de cambio

Aunque aclaró que, en términos generales, la emisión de bonos de deuda externa forma parte de una estrategia de financiamiento equilibrada del Gobierno, que tiende a otorgar liquidez y profundidad a emisiones anteriores, Cubero afirmó que es importante valorar las circunstancias de cada colocación, tomando en cuenta las condiciones de liquidez del Gobierno, las características del mercado internacional frente al doméstico y el impacto macroeconómico.

"No me parece que sea enteramente oportuno realizar una colocación externa en estos momentos porque el Gobierno tiene una muy buena posición de liquidez. Los depósitos del Gobierno en el Banco Central, que constituyen su colchón de liquidez, mantienen saldos muy elevados en colones, dólares y euros. Eso significa que, en realidad, no existe ninguna necesidad de colocar eurobonos en este momento", sostuvo el exjerarca del BCCR.

En segundo lugar, señaló que no está del todo claro que las condiciones actuales del mercado internacional para Costa Rica sean más favorables que las del mercado doméstico.

Finalmente, comentó que una sola colocación adicional de un tracto por $1.500 millones podría seguir presionando a la baja el tipo de cambio, en momentos en que la apreciación del colón está generando efectos perjudiciales para la economía costarricense, particularmente en sectores dinámicos e importantes para la generación de empleo, como el exportador, el turismo y las empresas que compiten con las importaciones.

Reconoció que los flujos de deuda externa del Gobierno no pasan directamente por el mercado cambiario, sino que son intermediados por el Banco Central para suavizar su impacto; sin embargo, sostuvo que dicho efecto sí existe.

"En el contexto actual, la colocación de eurobonos no es urgente ni oportuna porque el Gobierno goza de una muy buena liquidez y porque la colocación de deuda externa implicaría una presión adicional a la baja sobre el tipo de cambio", resumió Cubero.

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