Impacto por desempleo disparó pagos por seguros crediticios

Luis Valverde [email protected] Junio 27, 2020  12:05 am

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  • Abril pasado fue el mes que más gente tuvo que recurrir a póliza

(Foto ilustrativa).

(CRHoy.com) El duro impacto en el desempleo que ha tenido el país en los últimos dos años se ha visto traducido de manera notoria en la necesidad de la gente de hacer efectivos los seguros por desempleo que mantienen ligados a sus créditos.

En 2018 el desempleo golpeaba a un 8,7% de la población; es decir unas 205 mil personas.

En el periodo comprendido entre enero y mayo de ese año, el Instituto Nacional de Seguros (INS) pagó el equivalente a ¢2.929 millones por concepto de protección crediticia de desempleo.

Un año después, cuando la cantidad de desempleados se elevó en unas 91 mil personas, los pagos por protección crediticia se elevaron en un 45%.

Para este 2020 el crecimiento no fue tan abrupto pero la tendencia fue igualmente al alza. Con un 15,9% de desempleo medido en el periodo febrero-abril por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el INS reportaba pagos por 4.495 millones; 1,5 veces más que lo pagado dos años antes.

 

 

 

El seguro de protección crediticia por desempleo del INS es un seguro colectivo dirigido a personas asalariadas, residentes en Costa Rica, que cuentan con un préstamo en una entidad financiera.

Por lo general la mayoría de bancos y organismos financieros indican al cliente que como requisito para otorgar un préstamo o una tarjeta de crédito deben firmar un instrumento que lo proteja en caso de ser despedido o de que por alguna razón quede sin trabajo.

“Tiene como objetivo brindar protección ante la posibilidad de quedarse sin empleo y no poder generar los ingresos normales para cumplir con la obligación crediticia, otorgando soporte económico al asegurado para el pago de la cuota mensual del crédito por un período de tiempo establecido, cuando este quede desempleado por motivo de despido con responsabilidad patronal. Esta cobertura se puede otorgar por un periodo de 6 meses, 9 meses y hasta un máximo de 12 cuotas mensuales, de estas cuotas se rebajará lo correspondiente al pago del deducible”, indicó el INS.

Este es el único tipo de instrumento que ofrece la entidad relacionado como un seguro de desempleo, aunque no necesariamente funciona como tal. No es algo que se ofrezca en ventanilla a una persona sin un ligamen financiero a una entidad.

Sin embargo, las cifras sí permiten demostrar el impacto del desempleo en el país. Entre enero y mayo el número de clientes a los cuales se les ha tenido que aplicar el auxilio por desempleo ha sido el mayor desde 2018, comparando los mismos periodos en cada caso.

Según las cifras la actual crisis por la pandemia tuvo su principal efecto en abril, justo en que el país entró en su etapa de cierres y confinamiento más restrictivo, lo que llevó a miles a tener que recurrir a auxilios del gobierno, a jornadas reducidas o que fueron llevados a una suspensión de sus jornadas laborales.

Ese mes el INS tuvo que distribuir el monto mayor en pagos por seguro crediticio de desempleo, al alcanzar unos ¢1.100 millones.

Los pagos de abril correspondieron al grito de ayuda solicitado por 4.004 personas a las cuales se les aprobó el giro de recursos.

Esta cifra supera en alrededor de mil el promedio mensual de clientes con solicitudes aprobadas.

Los datos del INS aún no toman en cuenta junio, para el cual aún quedan algunos días.

Para este mes el Ministerio de Trabajo todavía tiene pendientes solicitudes de reducción de jornada y a nivel empresarial aún se teme un importante efecto sobre el desempleo, dada la eventual imposibilidad de muchas empresas y comercios de poder reabrir.

Julio Castilla, presidente de la Cámara de Comercio, confirmó que la organización ya está corriendo una nueva encuesta para tratar de medir la afectación real al sector.

En la anterior medición habían contabilizado al menos un 18% de comercios que debieron cerrar.



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