Cinde lanza campaña para conquistar multinacionales

Preven “feroz” guerra por atraer inversión extranjera en 2021

Gerardo Ruiz R. [email protected] Septiembre 30, 2020  12:01 am

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  • Costa Rica parte con ventaja en tendencia nearshoring que crece a raíz de pandemia del COVID-19
  • Cinde pretende reforzar presencia de Costa Rica en sectores de ciberseguridad y ciencias de salud

(CRHoy.com).- Costa Rica, la pequeña campeona latinoamericana en atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) se alista para un 2021 que endurecerá la guerra por la conquista de empresas que se montaron en la tendencia del nearshoring, que es el traslado de negocios de firmas transnacionales desde países lejanos para instalarlos en naciones más cercanas a la sede de su casa matriz, típicamente Estados Unidos.

La pandemia del COVID-19, que se originó en China en diciembre pasado, aceleró esta tendencia, que ahora reta al país a ofrecerles a los inversionistas mejores condiciones que otras naciones latinoamericanas, como Panamá, México y Colombia, que ya extendieron sus redes para pescar a las empresas que traen sus operaciones de regreso.

Eric Sharf, presidente de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde) prevé el combate por la IED como feroz el año entrante, sobre todo porque los flujos de inversión se están secando producto de la misma pandemia que obliga a las empresas a replantearse el desarrollo de sus proyectos en medio de la crisis económica mundial paralela.

Durante el primer trimestres de este 2020, de acuerdo con datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR), el flujo de IED sufrió una reducción de un 22% con respecto al mismo periodo del 2019.

Y según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad, por sus siglas en inglés), la disminución en la IED este año y el próximo estaría entre un -30% y un -40%, sobre todo en los países a los que el coronavirus impacte con mayor fuerza.

El plan de Cinde

Cinde ya tiene su estrategia para pelear en esta guerra. Sharf anticipó que el país enfocará sus baterías en dos sectores en los que ya es líder en atracción de IED en la región latinoamericana.

Las principales trincheras donde el país se batirá con sus rivales son la de ciencias de la salud y la de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC).

En la primera, Costa Rica ya ha ganado batallas y despunta como el país latinoamericano que más exporta dispositivos médicos. Este es el primer producto de exportación nacional con un valor de $2.409 millones durante el primer semestre del 2020. Como es fácil intuir, la industria perdió poco dinamismo a pesar de la pandemia.

Y en el ámbito de las TIC, la presencia de multinacionales en el país también ha ido en incremento en los últimos años.

“Costa Rica claramente se ha popularizado mucho entre la industria de dispositivos médicos. Ahora, el sector salud es bastante más amplio que dispositivos médicos. Entonces, una de las ideas que estamos explotando es ampliar la cobertura del sector salud para que no solo seamos líderes en dispositivos médicos, sino que nos podamos ampliar a otras ramas dentro del sector salud, sobre todo con la buena imagen que hemos generado de atención de la pandemia”, explicó el presidente de Cinde.

Sharf cree que en materia de TICs también hay mucho espacio para que el país expanda el conglomerado de firmas de ese tipo.

“Tenemos mucho éxito en inversión en Tecnologías de Información y Comunicación porque tenemos talento humano muy capacitado en esas industrias. Hay un tema que siempre ha sido importante, pero que ahora lo es todavía más: la ciberseguridad. Todo se ha virtualizado y, por lo tanto, el tema adquiere una importancia aún mayor y parte de lo que estamos tratando de generar, y esto ya venía de previo a la pandemia, pero lo queremos reforzar, es convertir a Costa Rica en un hub de ciberseguridad.

“Tenemos convenios con otras empresas en otros países, especialistas en ciberseguridad, IBM tiene en Costa Rica el centro de ciberseguridad más grande en el mundo, y tenemos a varios jugadores que están muy involucrados en el tema”, comentó el jerarca de la Coalición.

 

Las armas para ganar la batalla

El arsenal que requiere Costa Rica para resultar vencedor en la carrera por la atracción de más IED está relacionado con el paquete de incentivos que le pueda ofrecer a las compañías para venir a instalar sus operaciones acá.

Cinde ha hecho énfasis en que se debe proteger más a las empresas trasnacionales que se instalan en régimen de zonas francas, donde gozan de exenciones fiscales y otro tipo de beneficios que obtienen al firmar un contrato con el Gobierno.

La Coalición se opone, por ejemplo, a que el país discuta aplicar el cobro del impuesto sobre las utilidades de las personas jurídicas a las firmas de zonas francas.

Pero eso no es todo, el avance de los competidores por la atracción de IED obligaría al país a pensar en mayores beneficios con tal de no perder atractivo.

Panamá ya lo está haciendo. En abril, cuando la pandemia ya golpeaba con fuerza a ese país, el Parlamento aprobó una ley para otorgar mayores beneficios tributarios a las empresas del sector de manufactura, con tal de que elijan a ese país como el destino de sus inversiones.

México, Colombia y Chile, otros de los rivales de Costa Rica han echado a andar agresivos planes de ayuda para empresas afectadas por la crisis sanitaria y financiera y para pequeños emprendedores locales que las suplen.

Mientras tanto, en Costa Rica, la hoja de ruta que marcó el Gobierno en mayo para reactivar la economía aún no arroja resultados esperanzadores que permitan imaginar un 2021 más holgado en lo financiero para el sector privado y el público.

Además, la aparición en el horizonte de una inminente negociación con el FMI para obtener un servicio ampliado (SAF) por $1.750 millones que el Gobierno basa en más impuestos, el elevado desempleo (24,4%) y el descontento con el Gobierno, amenazan con desestabilizar uno de los principales activos de Costa Rica para la labor de convencimiento de los inversionistas: la estabilidad política y la paz social.

 

La educación de la población es otro de los inconvenientes a mediano y largo plazo que enfrentará el país para atraer más IED. El país podría estar a las puertas de otra década perdida por la deserción estudiantil y el aumento en la pobreza debido al impacto de la pandemia y la mala preparación nacional en ámbitos como la reducción de la brecha tecnológica.

Por otra parte, su ubicación geográfica, la alta calificación de su fuerza laboral, la cantidad de tratados de libre comercio que tiene en ejecución y hasta la futura incorporación a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) mantienen a Costa Rica entre los mejores destinos en la región latinoamericana para la IED.

En un webinar que se celebró la empresa Auxis Consulting & Outsourcing se expuso que entre las ventajas que hacen a Costa Rica el destino número uno de Latinoamérica para el nearshoring están la madurez del sector de servicios; las habilidades de la población en idiomas extranjeros, sobre todo en inglés, la facilidad para hacer negocios, el apoyo del Gobierno y la seguridad.

México y Colombia destacan como destinos de IED, principalmente, por el tamaño y calidad de su fuerza laboral, así como por los bajos costos que ofrecen a las empresas.

Eric Sharf comentó a CRHoy.com que Cinde ya tiene una campaña que intentará atraer a Costa Rica más empresas extranjeras. Tanto el mensaje como el público que lo recibirá están identificados.

Tenemos una estrategia completa ya diseñada y en ejecución y por es que vemos con ojos muy positivos que tenemos grandes oportunidades y toda esa inversión lo que va a hacer es mitigar al menos parcialmente este nivel de desempleo tan pavoroso que tenemos en estos momentos.

“Hay que tener claro que no podemos apoyar todo el peso de la economía en la IED. No significa que solo con IED salimos de este problema, eso es definitivo, mucho menos si eliminamos beneficios e incentivos”, culminó.



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