Siete factores podrían presionar al alza el tipo de cambio
Al menos siete factores, externos e internos, podrían presionar al alza el tipo de cambio del dólar con respecto al colón, aunque en magnitudes impredecibles.
Durante las últimas dos semanas, el tipo de cambio experimentó un comportamiento diferente, con una leve depreciación, en un contexto de disminución de las negociaciones de divisas en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex), lo que provocó que el mercado se tornara deficitario.
Al 5 de octubre, el tipo de cambio promedio ponderado subió más de ₡1 diario durante ocho de los diez días hábiles; incluso hubo un día (martes 22 de septiembre) en que superó los ₡2. El incremento neto total en ese periodo fue de ₡10,89, es decir, 2,43 %.
Según un análisis elaborado por el economista Norberto Zúñiga, consultor de la firma Ecoanálisis, el comportamiento del precio del dólar en los últimos días ha sido atípico y existe la interrogante de si será efímero o si hay fundamentos para afirmar que ocurrirán presiones que aumenten el tipo de cambio.
Aunque aclara que no existe ningún modelo que permita, con algún grado de certeza, realizar predicciones sobre el tipo de cambio, reconoce que hay variables que podrían cambiar el mercado cambiario.
Factores
Zúñiga identifica siete:
1. Coyuntura internacional y precios mundiales. A nivel externo, el escenario es complicado por los conflictos geopolíticos. Esto ha generado incrementos en los precios del petróleo, las materias primas y los alimentos.
2. Importaciones. Como consecuencia de esas alzas, se han elevado los gastos por las importaciones que hace Costa Rica y, por tanto, ha aumentado la demanda de divisas.
"Solo por concepto de importaciones de petróleo, por ejemplo, el país ha incrementado la factura en alrededor de 50 % en estos primeros nueve meses", señala el análisis.
3. Tasas de interés y salidas de capital. Las mayores presiones inflacionarias en las economías mundiales han llevado a los principales bancos centrales, como la Reserva Federal de Estados Unidos (FED, por sus siglas en inglés), y a los mercados internacionales a elevar las tasas de interés.
En el caso de Estados Unidos, por ejemplo, los rendimientos de los bonos del Tesoro han alcanzado niveles de 5,30 % para títulos a 10 años y 5,60 % a 30 años.
El mayor atractivo de los títulos del Tesoro, con «cero riesgo», está atrayendo capitales a Estados Unidos y depreciando las diferentes monedas.
Zúñiga sostiene que es difícil saber con exactitud la magnitud de este impacto en las salidas netas de capital de Costa Rica, "pero es claro que será un detonante que, más pronto que tarde, incrementará la demanda de divisas".
4. Desaceleración de exportaciones. Los mayores aranceles a algunas de las exportaciones costarricenses establecidos por la administración de Donald Trump, así como la fuerte y prolongada apreciación del colón, han debilitado de manera significativa las exportaciones de bienes y servicios, en particular las de las empresas instaladas en el Régimen de Zonas Francas.
Mientras las exportaciones de bienes solo crecieron 3,8 % en los primeros ocho meses del año (15,7 % un año antes), las de servicios han disminuido más de 3 % en el primer semestre. Es claro que esta fuente de divisas se ha reducido de manera significativa.
5. IED. Empresas de zonas francas han anunciado reestructuraciones, cierres de ciertas operaciones y despidos de personal. Excepto por los ingresos derivados de la venta de negocios de Florida Ice & Farm a Heineken, es probable una reducción de la inversión extranjera directa (IED), una de las principales fuentes de divisas.
6. Eventual cambio en las expectativas de los agentes. Si una mayoría importante, y sobre todo influyente, modifica lo que espera que pueda pasar en el mercado de divisas, podría convertirse en un factor muy relevante para aumentar la demanda y reducir la oferta de dólares.
7. Eventual cambio en las perspectivas y, especialmente, en las calificaciones de riesgo. El panorama fiscal de los próximos años es preocupante y no se puede descartar una revisión futura.
"Los distintos acontecimientos externos e internos, así como el comportamiento de diferentes variables, brindan señales de que enfrentaremos una mayor demanda de divisas, así como una menor oferta. Da la impresión de que este escenario podría empezar a reflejarse en el mercado cambiario", comenta Zúñiga.
Atenuantes
Sin embargo, reconoce que también hay otros factores que podrían atenuar el impacto de los anteriores, los cuales deben ser tomados en cuenta.
- Pago de aguinaldos que hacen empresas multinacionales, zonas francas, firmas exportadoras y del sector turismo cuyos ingresos principales se generan en dólares.
- También el inicio de la temporada alta del turismo y los pagos de impuestos.
- Préstamos externos para apoyo presupuestario que pueda recibir el Gobierno.
Mayor volatilidad
En las últimas dos semanas destacó la mayor volatilidad y depreciación acumulada del tipo de cambio, que alcanzó el nivel más alto en los últimos tres meses (₡458,67).
Ninguna negociación diaria en el Monex alcanzó los $40 millones y hubo incluso una por debajo de $20 millones. El promedio diario de negociaciones fue de solo $31 millones, muy por debajo de periodos anteriores.
Aunque las transacciones bancarias con el sector privado continúan superavitarias, la oferta de divisas fue insuficiente para atender las necesidades del Sector Público No Financiero (SPNF), especialmente las de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope).
Mientras el Banco Central de Costa Rica (BCCR) le vendió al SPNF $187,9 millones en esas dos semanas, solo pudo comprar en el Monex $128,3 millones. De manera que el BCCR tuvo que utilizar $59,6 millones de sus reservas monetarias internacionales para atender la totalidad de la demanda.

