Él hace chocolate a punta de pedal
[samba-videos id='256a9ad57058974f42194856938e7442′ lead='false']
Hace 3 años, Andrés Ulate inició con un emprendimiento al que llamó Bicichocolate. La propuesta nació del ingenio de Andrés y de una idea loca, que con el tiempo se convirtió en un verdadero negocio.
Esta es una miniempresa que se dedica a elaborar chocolate y productos derivados de la semilla del cacao utilizando bicimáquinas… De ahí el nombre de la empresa.
Según el emprendedor, en esta propuesta comercial unió su pasión por el ciclismo con el oficio de enderezado y pintura de vehículos (que fue su trabajo por años) y a eso le añadió el interés que siente por el cultivo de productos orgánicos.
"Tenemos una finca en Sarapiquí en la que sembrábamos cacao, pero muchas veces este producto se perdía. Y en la búsqueda de darle valor agregado a ese poquito de producto que teníamos, descubrí que existían las ‘bicimáquinas' que permitían molerlo", cuenta.
Así fue como Andrés construyó él mismo bicimáquinas para moler y tostar el cacao que cultivaban y que se ha convertido en el sello que distingue hoy a su empresa.
El emprendedor menciona que a la semana hace 500 tabletas de chocolates y 100 unidades de pinolillo y semilla de cacao. Toda la energía que necesita para producir sus chocolates y otros productos proviene de la energía que genera pedaleando. Los productos los vende en cafeterías, tiendas, redes sociales y ferias. Y para ello cuenta con la ayuda de su madre, un amigo y un primo.
"Hacemos chocolate oscuro (no contiene leche) que tiene un alto porcentaje de cacao y poca azúcar, pero también hay con almendras, nueces, jengibre, chile, cero azúcar y bombones", explica.
Creatividad y chatarra
Según Andrés, las bicimáquinas han sido muy importantes en el desarrollo de su propuesta comercial. "Ahora estamos pensando qué otras (máquinas) podemos hacer para otros procesos, pero también damos talleres educativos donde enseñamos a construirlas a quienes desean iniciar un emprendedurismo. Estas máquinas -al ser económicas y de fácil elaboración- representan una alternativa interesante.
Estos talleres consisten en demostrar que con creatividad y chatarra se puede hacer todo lo que se nos ocurra, con bicitecnologías", dice.
Andrés encontró los planos de las máquinas en Internet, "se llaman tecnologías libres, no están patentadas y por eso, simplemente fue experimentar".
Según el emprendedor de Bicichocolate (Cel: 8856- 9415) dentro de los planes a corto plazo se encuentra ampliar el lugar de trabajo, recibir turismo para que visitantes conozcan las bicimáquinas, "y seguir con los talleres y la plantación de cacao en la finca, donde las idea es poder desarrollar visitas guiadas" .
















