Mundo insólito – Papas demasiado excéntricos
(CRHoy.com) Quizá sus excentricidades sean, en algunos casos, como las de cualquier otro ser humano pero, por tratarse de papas, de una u otra manera el público las magnifica y hasta ve graves aunque en no pocas ocasiones hayan sido realmente patéticas.
Benedicto XVI, por ejemplo, amaba a los gatos y Pío XII odiaba y mataba a los insectos. Apasionado de la velocidad, Pablo VI pedía a su chofer acelerar el Mercedes 600 al máximo y, si de velocidades se trataba, Gregorio X tuvo 14 hijos en 22 meses, un récord papal todavía intacto.
Pablo II, en 1471, y Clemente XIV, en 1774, murieron por glotones. Por su parte, Juan XXIII era un fumador compulsivo, y Juan Pablo I, siendo cardenal, solía escribirle cartas a Pinocho.
Por su parte, Clemente VI fue papa gracias a los sobornos de su padre, mientras que Benedicto vendió el solio pontificio a Juan de Graciano, elegido papa con el nombre de Gregorio VI.
O sea que, de seguir enumerando aquí la trayectoria pontificia de ciertos papas, el mismo cielo se nos quedaría pequeño, demasiado pequeño, para ocultar, sin sonrojarse, los escándalos de muchos de sus representantes en la Tierra.
Baste decir que hoy en día toda la Iglesia está en la picota, desde el Vaticano, señalado por los abusos sexuales de su purpurado, hasta por el ambiente de bares, discotecas, prostíbulos, pedofilia y "orgías" que se les atribuye a obispos y curas en todo el mundo católico.
Y, bueno, en medio de este infierno divino, el papa Francisco de "apaga fuegos" tratando de conjurarlo poniendo orden en la casa y pidiéndole perdón al mundo, muy a tono con el consabido dicho de "A Dios rogando…".
