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Pibe Hine: De tocar para Cantinflas a leyenda del jazz

Película revive su historia y conecta a protagonistas del siglo XX costarricense

2 de May. 2026 | 1:02 pm

Vernon "Pibe" Hine (1938–1993), pianista limonense y referente del jazz en Costa Rica. Foto: Familia Hine

El legado de Vernon "Pibe" Hine, una de las figuras clave del jazz costarricense, vuelve a escena con una película que reconstruye su historia y reactiva el interés por su influencia en la música popular del país.

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Dirigida por Ana Lucía Hine, la producción cinematográfica Las notas sentimentales de la memoria propone un recorrido íntimo por la vida del pianista, una de las figuras fundamentales del jazz en Costa Rica. A partir de testimonios, imágenes de archivo y su propia música, la cinta no solo reconstruye su trayectoria, sino que la devuelve al presente.

El genio limonense que marcó una época

Nacido el 3 de abril de 1938 en Limón, Hine creció en un entorno artístico profundamente arraigado. Era hijo del pianista Vernon Hine Olieri y de Virginia Zeledón Castro, y fue iniciado en la música por su abuela, Marita Olieri, quien también fue pianista y tuvo participación con la Orquesta Sinfónica Nacional. Su herencia artística se extendía incluso a las artes visuales, siendo nieto del caricaturista Enrique Hine.

Desde joven destacó por una memoria melódica excepcional y un oído privilegiado, cualidades que lo proyectaron más allá del país y lo situaron dentro de una escena marcada por la influencia de las big bands y los sonidos que llegaban desde el Caribe. En ese contexto, su talento no solo encontró espacio, sino que ayudó a consolidar una generación de músicos que elevaron el nivel del jazz en Costa Rica.

Experiencia con Cantinflas 

Pibe Hine (derecha) saluda a Cantinflas (izquierda), ícono del humor mexicano, en el Club 113, Managua, Nicaragua (1964). Foto: Familia Hine.

En 1955, Pibe Hine viajó a México, donde logró insertarse en una escena musical exigente y altamente competitiva, respaldado por figuras como Agustín Lara. En ese país se presentó en espacios emblemáticos como el restaurante Rioma, propiedad de Mario Moreno "Cantinflas", considerado uno de los mayores humoristas de México, con quien llegó a compartir escenario.

Durante esa etapa grabó con el sello Orfeón el tema El tema de la zorra, que alcanzó amplia difusión, mientras la prensa mexicana comenzaba a reconocerlo como una de las promesas más jóvenes del piano. Su paso por México no solo consolidó su proyección internacional, sino que lo posicionó en circuitos donde coincidió con artistas como Eva Garza y las Hermanas Águila.

Proyección internacional en Estados Unidos

Pibe Hine junto a Paco Navarrete y su Conjunto Show en Los Ángeles (1966).Foto: Allan Chacon

En 1966, Pibe Hine fue invitado a acompañar a Paco Navarrete y su Conjunto Show durante su participación en el festival Palma de Oro, en Los Ángeles, donde la agrupación obtuvo el primer lugar. La experiencia formó parte de una etapa clave en su proyección internacional, compartiendo escenario con músicos como Pigo Mafioli, Allan Chacón, Carlos Flores "Piña" y Álvaro Moya.

Su carrera continuó en Estados Unidos, donde ese mismo año se presentó en ciudades como Nueva Orleans, cuna del jazz, un lenguaje musical nacido de la libertad creativa y la improvisación. En ese entorno, Hine se nutrió de una tradición viva que marcó profundamente su desarrollo artístico.

Del legado del Pibe Hine a las nuevas generaciones del jazz costarricense

Luis Muñoz es hoy una de las figuras más influyentes del jazz costarricense contemporáneo, con más de cuatro décadas de trayectoria y reconocimiento internacional. Su obra, destacada por la crítica especializada, le ha valido múltiples premios de la Asociación de Compositores y Autores Musicales de Costa Rica (ACAM), consolidando un estilo que fusiona el jazz con la música clásica y las raíces latinoamericanas.

Antes de alcanzar esa proyección, Muñoz ya formaba parte de una generación clave en la evolución del jazz y el rock en el país. Inició en la escena musical en los años 60 con agrupaciones como Los King Kats y La Izquierda Erótica, consideradas pioneras del rock costarricense.

Su vínculo con el jazz se consolidó en 1972, cuando integró el trío del reconocido pianista Vernon "Pibe" Hine, una experiencia determinante en su formación. Fue entonces, siendo aún un músico joven —"verde", como él mismo nos lo ha descrito—, cuando compartió escenario con Hine, en un encuentro que no solo evidenció el talento del pianista, sino que terminó por definir su mirada artística y su camino dentro del jazz.

"Tenía una libertad en el teclado", una cualidad esencial en el jazz, donde la improvisación y la creación en el momento marcan la diferencia" expresó Muñoz.

Reencuentro y memoria viva

Décadas después, la historia de Pibe Hine vuelve a tomar forma en el presente. Rita White, hija del contrabajista Ennio "Palá" White, se puso en contacto con la directora Ana Lucía Hine tras conocer el proyecto, en un proceso que derivó en el rescate de recuerdos y vínculos que permanecían dispersos.

Óscar "Coca" Flores, destacado músico costarricense y reconocido baterista de la época dorada de las orquestas en el país, también formará parte de este encuentro. Su trayectoria incluye participación en agrupaciones emblemáticas como la orquesta de Lubín Barahona y el Conjunto Panatico, dejando una huella importante en la música popular nacional. Nacido el 8 de mayo de 1933 y vecino de Barrio México, hoy, con casi 100 años, se mantiene como un testimonio vivo de una generación que definió el rumbo del jazz y las grandes orquestas en Costa Rica.

Ana Lucía Jiménez Hine, cineasta y fotógrafa costarricense, presenta su ópera prima Las notas sentimentales de la memoria, tras una amplia trayectoria en dirección de fotografía, producción y docencia en cine en América Latina.

Este sábado, como parte de ese ejercicio de memoria, el Cine Magaly proyectó a la 1:50 p. m. el documental Las notas sentimentales de la memoria. Las entradas pueden adquirirse haciendo clic.

Más tarde, a las 6:30 p. m., en Amón Solar, se realizará una sesión de escucha del álbum Rumbup! de Pibe Hine, Palá y su Combo.

Quienes asistan al documental podrán presentar su comprobante y recibir un descuento de ₡4.000 para el festival del Día Internacional del Jazz 2026. Según la directora, aunque este fin de semana concluye esta etapa de exhibición, el filme continuará su recorrido por el país, con presentaciones en Limón y Pérez Zeledón. El detalle de las proyecciones y material posterior estará disponible en redes como Las notas sentimentales de la memoria.

El Pibe Hine falleció el 6 de octubre de 2003 en San José, dejando una huella profunda en el jazz costarricense. En su cédula figuraba como "artista", una definición que no solo describía su oficio, sino su forma de entender la vida y la música.

Hoy, su legado permanece vivo en la memoria musical del país, resonando en cada interpretación, en cada músico y en cada historia que lo recuerda.

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