Popular cantante estadounidense fue diagnosticada con parkinson
La reconocida cantante estadounidense Carly Simon reveló que fue diagnosticada con la enfermedad de parkinson.
La noticia fue dada a conocer por la propia artista a través de sus redes sociales. En una publicación, explicó que desde hace algún tiempo muchos de sus seguidores le preguntaban por qué se había alejado de la vida pública o qué estaba haciendo en esta etapa de su carrera. Sin embargo, confesó que gran parte de ese tiempo lo ha dedicado a aprender a vivir con el párkinson.
Simon relató que todo comenzó cuando desarrolló artritis en una cadera y una rodilla, por lo que tuvo que someterse a una cirugía de reemplazo de ambas articulaciones. No obstante, su estado de salud empeoró y llegó a un punto en el que no podía caminar sin ayuda.
Ante esa situación y la preocupación de su familia, decidió realizarse una serie de evaluaciones médicas, mediante las cuales finalmente le diagnosticaron la enfermedad.
Me he tomado algo de tiempo para comprender el diagnóstico, adaptarme a él y decidir cuánto quería decir al respecto públicamente. El párkinson es diferente para cada persona y puede ser impredecible. Algunos días estoy tan cansada que no puedo poner en marcha el día en absoluto. En otros, me da un poco más de margen para moverme, pensar, trabajar y sentirme como yo misma, expresó la cantante.
La artista también indicó que ya inició un tratamiento con medicación para ayudar a controlar la rigidez y otros síntomas. Además, señaló que la enfermedad no sigue un patrón predecible, por lo que cada día representa un desafío diferente.
A su diagnóstico de párkinson se suma un carcinoma basocelular, un tipo de cáncer de piel localizado en el rostro. No obstante, Simon explicó que se sometió a una cirugía y que el tumor fue extirpado con éxito.
¿Qué es el parkinson?
El parkinson es un trastorno neurodegenerativo del cerebro que provoca movimientos involuntarios o incontrolables, como temblores, rigidez muscular y dificultades para mantener el equilibrio y la coordinación. Con el avance de la enfermedad, estos síntomas suelen agravarse y pueden afectar la capacidad para realizar actividades cotidianas.







