Una foto le reveló que tenía una hermana idéntica criada por otra familia



Una fotografía cambió para siempre la vida de dos familias estadounidenses al revelar que las niñas que habían adoptado por separado en China eran, en realidad, hermanas gemelas idénticas. La historia fue compartida por ambas familias en una entrevista con la revista People.
Todo comenzó cuando Olivia Coogle y Emaline Ricketts tenían apenas siete meses de edad. Su extraordinario parecido físico llamó la atención de sus padres adoptivos, aunque los documentos oficiales indicaban que habían nacido con nueve días de diferencia. Esa información llevó a ambas familias a pensar que simplemente se trataba de dos niñas con rasgos muy similares.
La duda resurgió tiempo después, cuando Stacey Coogle, madre de Olivia, encontró una fotografía en la que creyó reconocer a su hija. Sin embargo, su esposo le hizo notar que no recordaba que esa imagen hubiera sido tomada durante el proceso de adopción. Intrigados, revisaron decenas de fotografías y, tras comparar detalles, decidieron ponerse en contacto con la familia de Emaline.
Cuando las pequeñas tenían 18 meses, ambas familias acordaron realizar una prueba de ADN. El resultado confirmó lo que ya sospechaban: Olivia y Emaline eran gemelas idénticas separadas durante el proceso de adopción.
Pocos meses después, la familia Coogle viajó desde Kentucky hasta California para organizar el esperado primer encuentro. La reunión se llevó a cabo en el Aeropuerto Internacional de San Francisco, donde las hermanas pudieron verse por primera vez desde que fueron separadas.
A pesar de haber crecido a miles de kilómetros de distancia, las familias hicieron todo lo posible para mantener el vínculo entre las niñas. Organizaron videollamadas por Skype para que compartieran juegos y actividades, además de coordinar encuentros presenciales una o dos veces al año, con el objetivo de que pudieran construir una relación como hermanas.