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(VIDEO): Tico camino a Rusia: Un viaje solo “pachos”

19 de Jun. 2018 | 12:36 pm

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Diego Rivera, mejor conocido como Joro,  salió el 15 de junio desde Pérez Zeledón con rumbo para Europa, a cumplir su sueño de ir a un Mundial. ¡Jamás se imaginó la colección de anécdotas que acumularía en el viaje!

Él salió junto a un grupo de cinco amigos y viajaron por el cerro de la Muerte, pero ahí enfrentaron el primer obstáculo: se tuvieron que regresar porque justo ese día un derrumbe en La Cangreja obligó al cierre de la ruta. "Todo viene atropellado desde que nos vinimos. Cuando íbamos para San José estaba el aterro en el cerro y tuvimos que irnos por Frailes, llegamos talladititicos al aeropuerto".

Una vez en el aeropuerto, en la línea aérea les dijeron que no todos viajarían en el mismo vuelo, por lo que a Diego le tocó viajar solo con su amigo Juan Flores, un profesor de Educación Física. Los demás se quedaron y saldrán hasta este miércoles 20 de junio. Como sus amigos se atrasaron en el vuelo desde Costa Rica, Diego y Juan se adelantaron a Milán, pero no tenían claro lo de las reservas del hospedaje y no prealertaron que iban a llegar a la casa donde se iban a quedar. 

"Yo hablo inglés y ahí más o menos la enredo. Íbamos a ir al Santiago Bernabéu pero resultó un problema grandísimo con el avión que se retrasó y en Madrid apenas nos dio chance para llegar a la otra puerta, abordar e irnos para llegar a Milán. Teníamos planeado ir a Turín, Zúrich, Praga y San Petersburgo pero a Zúrich tampoco pudimos ir por lo mismo (atrasos en los vuelos)", detalló.

"Cuando llegamos a la dirección en Italia (donde íbamos a hospedarnos), no encontraba ningún lugar. Anduvimos todo el centro pero no encontrábamos ninguna compañía telefónica ni nada, al final logramos comunicarnos con la dueña de la casa que nos dijo que en ‘chinco minuti' llegaba, pero al final los ‘chinco minuti' fueron dos horas. Por dicha alguien nos abrió la puerta del edificio y nos sentamos adentro, eso fue el primer día", dijo a CRHoy.com el viajero.

Después, decidieron ir al estadio de la Juventus y de camino, se toparon a dos ticos "desconocidos" a quienes les hicieron señas para saludarlos por el simple hecho de ser compatriotas. 

"Les pegamos un grito y cuando me quedo viendo al mae, resultó que era compañero mío del colegio y desde eso no lo veía. ¡No me lo encontré en Turín con la novia! Ya entre cuatro fue super fácil. Nos fuimos en carreras, un señor nos vendió unos tiquetes de bus, sin saber si esos tiquetes estaban buenos o no. ¡Fue una cagada de risa! Nos llevaron a ver el partido con Serbia, fuimos, lo vimos y sufrimos un rato pero nos tuvimos que ir un toquecito antes para irnos para el estadio de la Juventus. Ese fue un tour pero soñado… ¡Es increíble", citó.

Como en Italia el inglés no es tan común, "Joro" -como le dicen sus amigos-tuvo que ingeniárselas para que le entendieran.

"En Italia casi nadie habla inglés, entonces uno hace un italiani con tico, una mezcla bravísima y uno pasa muerto de risa (…) nos montamos en un tren y se varó como 3 o 4 veces, un tren que duraba 1 hora duró casi 3 horas. En el puro vacilón lo que hacíamos era vacilar porque estábamos muertos de risa y todo el mundo estaba bravísimo. Mis amigos siempre me vacilan porque yo soy solo dichos, como Emeterio… ¡Me invento unas historias! Entonces los vacilé y les dije: ‘se le ponchó una llanta al tren, tuve que cambiar esa llanta y no tenía gata, tuve que esperar otro tren, pedir la gata y cambiarla'", expresó entre risas.

En medio de la desesperación y las risas por todo lo que habían pasado, Diego se inventó varias palabras en italiano a su estilo. 

"Había un edificio de la Porsche y estaba pichudísimo como dice uno. Le digo a los compas: ‘maes, vean que edificio más pichutto‘ y fue media hora riéndonos otra vez en el tren. Llegamos a Milán y después todo bien. Nos costó como 60 euros volar de Milán a Praga (…) En el vuelo nos tocaron unos checos que yo creo que tenían como un mes de no ver el agua y era una hediondez… ¡Pero algo increíble! Yo les decía a los maes que si los zopilotes pasaban a 300 metros los agarraban y se los llevaban porque estaban muertos en vida. (…) Uno es demasiado rural, demasiado polo… ¡Ser polo es tuanis!", aseguró.

El lunes en horas de la noche llegaron a Praga, pero se percataron que las llaves del apartamento donde se iban a quedar estaban en otro lugar.

"Me fui para el otro lado en taxi a traer las llaves. La moneda aquí (en Praga) es un dolor, hay que andar con calculadora. Resultó que el taxista me la zampó toda en llevarme y traerme me cobró más del doble y estábamos como a 5-10 minutos. ¡Casi le digo al mae que si era taxista rojo! ¡En la noche yo estaba puteadísimo! Después nos montamos a un elevador y no servía, bajábamos y subíamos pero cuando la puerta abría, quedaba contra la pared y el compa ya estaba ofuscado", señaló.

La comida

Como la comida en Praga es cara, él y su amigo decidieron comprar en un supermercado y cocinar en el apartamento.

"Como buenos ticos fuimos al super y nos trajimos un pollo asado para almorzar, compramos chorizos, huevos y tostadas para hacer estos días, nos pusimos mochileros. En Italia su respectiva pasta y pizza sí son muy ricas. No sabíamos que solo había un tamaño entonces cuando la pedimos era un pizzón para cada uno", contó.

El agua también es bastante costosa. Una botella pequeña puede costar más de 2 euros, así que ellos se las ingeniaron para hervirla, embotellarla y refrigerarla, para no tener que comprar.

Keylor Navas

Un contacto les ayudó a conseguir las entradas a los estadios para ver los partidos de la Selección Nacional contra Brasil y Suiza y Diego espera poder saludar a Keylor Navas, quien fue su compañero en el colegio.

"Yo jugué fútbol hasta los 20 años pero tuve una lesión en la rodilla. Fui compañero de Navas, jugamos en contra, juntos varias veces y el sueño de nosotros siempre era ir al Mundial y se me está cumpliendo. Me acuerdo de cuando estaba en Saprissa y lo saludaba a uno pero ya en el Real Madrid es otro tema, incluso cuando estaba en el Levante casi no volvió a ir. Vamos a ver si se acuerda de mi, ese mae no es mala nota", aseguró.

Diego regresará a Costa Rica hasta el 12 de julio, por lo que espera disfrutar con sus amigos del Mundial, de su cumpleaños el 4 de julio y conocer varios países más como Finlandia y Holanda. Ahora, disfrutará unos días en Praga junto a Juan y se irán para San Petersburgo donde se reunirán con los otros compas.

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