Hermanas buscan que la carreta tica ruede por todo el mundo
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Con particulares accesorios inspirados en los colores y diseños de la tradicional carreta costarricense, dos hermanas buscan abrirse paso en el mercado nacional e internacional.
Se trata de Geraldine y Ana Yancy Durán, dos hermanas que juntas emprendieron un viaje por crear su propia empresa y 11 años después ya están empezando a cosechar los frutos de su arduo trabajo.
Ambas combinan su rol de empresarias con el de ser madre, y aunque admiten que no ha sido una tarea sencilla, el apoyo que se brindan una a la otra así como el que reciben de otros miembros de su familia les ha permitido seguir adelante.
"Empezamos con bisutería general pero siempre nos encantaron las carretas típicas, se suponía que iba a ser una colección temporal, por 6 meses, pero 10 años después aquí seguimos", dijo Geraldine.
El emprendimiento de estas mujeres lleva por nombre "Galvez Accesorios", en homenaje a su apellido materno y el objetivo es que a través de la moda puedan transmitir la identidad y cultura costarricense.
"A nosotras nos encanta ver fotos de personas con los accesorios en otras partes del mundo. Nos encanta porque nuestro sueño es ver carretas rodar por el mundo", aseguró.
Geraldine admite que al principio fue difícil, con un camino lleno de trabas, principalmente económicas.
De hermanas a socias
Ana Yancy y Geraldine no solo están unidas por sus lazos sanguíneos sino que el amor por diseñar y crear los accesorios las ha acercado mucho más.
"Es muy bonito porque nos complementamos, yo soy más de la parte digital y mi hermana es más de atención al público. Las dos producimos, allí vamos trabajando y eso es bonito porque vamos de la mano", indicó Geraldine.
Además aseguran que han involucrado a toda su familia, de una u otra forma y todos juntos asisten a los desfiles de boyeros para encontrar inspiración para sus diseños.
Trabajo en conjunto
En setiembre estas hermanas lograron concretar uno de sus sueños: su primera tienda física.
El establecimiento, ubicado en Barrio Otoya lleva por nombre Güila Fortuna y en solo cuatro paredes conviven con otros tres diseñadores nacionales con metas muy similares.
De igual forma, este proyecto apoya a los privados de libertad y mujeres que no pueden trabajar fuera de sus hogares.
"En el caso de los bolsos, el diseño es nuestro pero en la maquila la hacemos mediante un encademamiento con los privados de libertad de Cartago. Con ese trabajo ellos se aseguran un ingreso para sus familias, también los gusta buscar otras mujeres que necesiten estar en sus casas, porque como mujeres y mamás sabemos que cuesta", indicó Geraldine.
Ambas esperan a futuro expandir su negocio y contar con nuevas tiendas que les permitan ampliar su negocio y conseguir que cada vez más personas se enamoren de la belleza de la carreta típica.




