EE. UU. impone sanciones a la CPI luego del Nobel a su exmagistrada Pillay

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció nuevas sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI) y advirtió que Washington buscará frenar las operaciones del tribunal.AFP
Estados Unidos impuso este viernes sanciones a la Corte Penal Internacional (CPI) y prometió paralizar las operaciones del tribunal, apenas unas horas después de que el Premio Nobel de la Paz fuera otorgado a un exjuez de la CPI que advirtió sobre los crecientes ataques políticos contra el organismo.
El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que Washington prohibiría las transacciones con lo que calificó de "tribunal deshonesto", intensificando así la larga campaña del gobierno del presidente Donald Trump contra el tribunal, con sede en La Haya.
"O la CPI cesa sus amenazas, o acabaremos nosotros con la CPI", declaró Rubio en un comunicado.
El tribunal rechazó las sanciones estadounidenses por considerarlas un ataque al derecho internacional y advirtió en un comunicado que "la historia juzgará este momento".
Esta decisión se produjo el mismo día en que el Comité Noruego del Nobel otorgó el Premio Nobel de la Paz a la sudafricana Navi Pillay, una jurista de 85 años que presidió el tribunal del genocidio de Ruanda, formó parte de la Corte Penal Internacional y posteriormente dirigió una comisión de la ONU que acusó a Israel de genocidio en Gaza.
En su declaración, Rubio no mencionó a Pillay ni el Premio Nobel.
En cambio, afirmó que las sanciones eran necesarias para proteger al personal de seguridad y a los funcionarios electos de ser procesados por un tribunal al que Estados Unidos nunca se ha unido.
"El presidente Trump jamás permitirá que la Corte Penal Internacional procese a estadounidenses", dijo Rubio, y agregó que esas medidas recortarían los recursos del tribunal y mermarían "su capacidad de operar".
El máximo diplomático estadounidense afirmó que Washington llevaba más de un año exponiendo los "gestos básicos de buena fe" que esperaba del tribunal y que había pospuesto la designación con la esperanza de que la CPI o sus Estados miembros cambiaran de rumbo.
Dijo que no se tomaron "medidas significativas" para abordar las preocupaciones de Estados Unidos.
Rubio también hizo un llamamiento a los aliados de Estados Unidos que pertenecen a la Corte y "dependen de militares estadounidenses para su defensa" para que la controlen. Advirtió que, de lo contrario, Washington seguiría trabajando para desmantelar la CPI "ladrillo a ladrillo".
La administración Trump ya había sancionado a funcionarios individuales de la CPI, incluido su fiscal y varios jueces, por las investigaciones del tribunal relacionadas con Estados Unidos e Israel, que tampoco es miembro.
El mes pasado, Trump pidió a todos los Estados miembros de la CPI que abandonaran el organismo, al que denunció como "fuera de control" y una "institución deshonesta".