Estados Unidos intensifica presión con bloqueo naval a Irán
Estados Unidos intensificó este miércoles la presión sobre Irán con un bloqueo naval, pero la república islámica amenaza con obstruir las exportaciones del mar Rojo en represalia.
El Mando Central de Estados Unidos declaró durante la noche en redes sociales que el bloqueo se "aplicó plenamente" y que las fuerzas estadounidenses "detuvieron por completo el comercio económico que entra y sale de Irán por mar".
Sin embargo, el panorama basado en los datos de seguimiento marítimo del martes era menos claro. Al parecer, varios barcos que zarparon de puertos iraníes cruzaron el estrecho de Ormuz a pesar del bloqueo.
Este paso estratégico lleva bloqueado por las fuerzas iraníes desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero tras los ataques israeloestadounidenses contra Irán.
Amenaza iraní
Irán amenazó el miércoles con bloquear el mar Rojo, al que no tiene acceso territorial.
Si Estados Unidos mantiene su bloqueo marítimo y "crea inseguridad para los buques comerciales de Irán y los petroleros", eso significará "el preludio" de una violación del alto el fuego, en vigor desde el 8 de abril, estimó el general Ali Abdollahi Aliabadi, jefe del comando central de las fuerzas armadas iraníes.
"Las poderosas fuerzas armadas de la República Islámica no permitirán ninguna exportación o importación en el Golfo Pérsico, en el mar de Omán o en el mar Rojo", añadió, según un comunicado difundido por la televisión estatal.
Con el bloqueo, los analistas afirman que Trump pretende no solo asfixiar los ingresos iraníes, sino también presionar a China, el mayor comprador de petróleo de Irán, para que impulse a Teherán a reabrir el estrecho.
El presidente estadounidense Donald Trump dijo haber pedido a su homólogo chino Xi Jinping que no suministre armas a Irán y que el mandatario chino le contestó que no lo estaba haciendo, en una entrevista con Fox Business emitida este miércoles.
En declaraciones el martes al New York Post, Trump abrió la puerta a reanudar las negociaciones de paz con Irán "en los próximos dos días", después del fracaso del primer ciclo de conversaciones el fin de semana.
Un alto funcionario estadounidense declaró este miércoles que "continúan las gestiones (…) para alcanzar un acuerdo", y desmintió los informes de que su gobierno había aceptado prolongar su tregua de dos semanas con Irán.
La televisión estatal iraní afirmó que recibirá a una delegación pakistaní encabezada por el jefe del ejército, Asim Munir, después de que la cancillería iraní confirmara que los intercambios con Estados Unidos continuaron después de las conversaciones, gracias a la mediación de Pakistán.
"Gran acuerdo"
La disputa de larga data sobre el programa nuclear iraní es el principal condicionante en el proceso de negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
El vicepresidente estadounidense JD Vance afirma que se propuso a Irán un "gran acuerdo".
Trump inició la guerra argumentando que Irán se acercaba a fabricar una bomba atómica, una afirmación no respaldada por el organismo de control nuclear de la ONU. Por su parte, Teherán defiende que su programa nuclear tiene fines civiles.
Según informaciones de prensa, Estados Unidos solicitó una suspensión de 20 años del programa de enriquecimiento de uranio de Irán durante las conversaciones del fin de semana en Pakistán.
Irán, a su vez, propuso suspender sus actividades nucleares durante cinco años, una oferta que los negociadores estadounidenses rechazaron.
Vance asegura que Trump prometió "hacer prosperar a Irán" si este se compromete a "no tener un arma nuclear".
El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní reiteró este miércoles que el derecho de Teherán a enriquecer uranio es "indiscutible" pero que el nivel de este proceso es "negociable".
"Oportunidad histórica"
En el otro frente de la guerra, Washington presiona para que se ponga fin al conflicto entre Israel y el grupo proiraní libanés Hezbolá, por temor a que pueda poner en peligro el alto el fuego con Irán y una solución al conflicto.
Líbano se vio arrastrado a la guerra el 2 de marzo, cuando Hezbolá abrió un frente contra Israel.
Los embajadores de ambos países se reunieron el martes en Washington en sus primeras conversaciones directas de alto nivel desde 1993, con la mediación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
El Departamento de Estado afirmó que "todas las partes acordaron iniciar negociaciones directas en un momento y lugar mutuamente convenidos".
"Se trata de una auténtica oportunidad histórica para poner fin a décadas de dominio de Hezbolá sobre Líbano", declaró este miércoles el portavoz del gobierno israelí, David Mencer.
Sin embargo, el vocero insistió en que "no se está negociando ningún alto el fuego" con el grupo islamista chiita.
Israel ocupa partes del sur del Líbano y se ha resistido a cualquier tregua en los combates con Hezbolá, argumentando que el grupo sigue siendo el principal obstáculo para la paz.
