Surgen cuestionamientos por videojuego de política migratoria de Trump

La Casa Blanca lanzó este jueves un videojuego que representa la deportación de inmigrantes indocumentados.
Grupos de derechos humanos criticaron rápidamente su publicación, que se produce en un contexto en el que el gobierno de Trump intensifica su programa de detenciones y deportaciones masivas de inmigrantes.
"Llevan años jugando con la vida de la gente y ahora hacen un videojuego con sus acciones", declaró a la AFP Amérika García Grewal, codirectora de la ONG Frontera Federation, con sede en el sureño estado de Texas.
La Casa Blanca defendió la iniciativa, afirmando en un comunicado enviado a la AFP que el videojuego "resalta aún más el contraste entre una cultura 'divertida' y 'del éxito' y la oscura visión socialista que tienen los demócratas para Estados Unidos".
El juego, accesible en la página web oficial de la Casa Blanca, está inspirado en el clásico "Snake", con gráficos retro.
El jugador debe guiar a un personaje que representa a Tom Homan, principal asesor de inmigración del presidente Donald Trump, para reunir a la mayor cantidad posible de personas que hayan cruzado el río Grande en la frontera con México y deportarlas.
Otro juego publicado este jueves por la Casa Blanca consiste en construir un muro en la frontera con México, un proyecto promovido por Donald Trump y basado en los principios del famoso "Tetris". El título es sugerente: "Protege la frontera de la horda que se avecina".
"Quienes lo diseñan han perdido de vista lo que significa ser humano y se preocupan por los demás", añadió García Grewal.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicó recientemente un video que muestra la deportación de inmigrantes haitianos esposados, después de que Washington revocara un estatuto que les permitía permanecer legalmente en el país.
El video, con música de fondo, fue considerado degradante y racista por los opositores a Donald Trump.
El DHS afirmó haber arrestado a una cifra récord de casi 51.000 inmigrantes indocumentados en agosto.
La estrategia de comunicación de la Casa Blanca emplea abiertamente el principio del "trolling" en las redes sociales, que consiste en difundir contenido provocador para generar indignación y lograr un efecto viral.