¿Quién es Alejandro Betancourt, el empresario venezolano ligado al nuevo acuerdo petrolero?

Alejandro Betancourt, empresario venezolano vinculado al acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela, ha desarrollado negocios en los sectores energético, tecnológico y de consumo.

Alejandro Betancourt, empresario venezolano vinculado al acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela, ha desarrollado negocios en los sectores energético, tecnológico y de consumo.

Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:

  • Alejandro Betancourt es un empresario venezolano ligado al sector energético, cuya fortuna creció con negocios eléctricos y petroleros, especialmente a través de Derwick Associates y otras compañías.
  • Ahora aparece vinculado al nuevo acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela. Su empresa, NABEP, recibió derechos para explotar 17 yacimientos durante un periodo inicial de 25 años, con reservas estimadas en 65.000 millones de barriles.
  • Su trayectoria también está marcada por investigaciones financieras. Fue investigado en España y Suiza por una presunta trama de blanqueo relacionada con fondos de PDVSA; no ha sido condenado y niega irregularidades.

Alejandro Betancourt es un empresario venezolano de 46 años que construyó su fortuna en negocios relacionados con la energía y que ahora aparece como una de las figuras empresariales vinculadas al nuevo acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela.

Leopoldo Alejandro Betancourt López nació en Caracas y ganó notoriedad empresarial durante la década del 2000, principalmente a través de Derwick Associates, compañía que participó en proyectos relacionados con la emergencia eléctrica venezolana.

Con los años, amplió sus negocios al sector petrolero y consolidó su participación en proyectos vinculados con la producción y comercialización de crudo.

Su trayectoria, sin embargo, también está marcada por cuestionamientos e investigaciones sobre operaciones financieras relacionadas con fondos de la estatal Petróleos de Venezuela.

¿Por qué aparece ahora ligado al petróleo venezolano?

Betancourt dirige North American Blue Energy Partners (NABEP), empresa privada a la que el Gobierno venezolano otorgó derechos de explotación sobre 17 yacimientos petroleros, según los términos divulgados del nuevo acuerdo con Estados Unidos.

El proyecto contempla un periodo inicial de 25 años, con posibilidad de extenderse durante varias décadas más.

La negociación abre un nuevo escenario para la explotación y comercialización del crudo venezolano y coloca a Betancourt en una posición relevante dentro de la estructura empresarial que busca desarrollar esos proyectos.

Su experiencia previa en el sector energético y sus vínculos con negocios petroleros en Venezuela forman parte de los elementos que explican su participación en el acuerdo.

Una trayectoria marcada por controversias

El nombre de Betancourt quedó asociado en Venezuela a los contratos que obtuvo Derwick Associates durante la crisis eléctrica. Posteriormente, su nombre también apareció en investigaciones sobre operaciones financieras relacionadas con fondos de PDVSA.

En España y Suiza fue investigado por una presunta trama de blanqueo de capitales relacionada con recursos de la estatal venezolana.

En España, la Audiencia Nacional ordenó en junio de 2026 reabrir una investigación que había sido archivada meses antes.

Betancourt no ha sido condenado por estos hechos y ha negado cualquier irregularidad.

Su actividad empresarial también se extendió fuera de la energía. En Europa participa en compañías de tecnología y consumo y figura entre los principales accionistas de Hawkers, una marca española de gafas de sol.

¿Qué acordaron Estados Unidos y Venezuela?

El acuerdo contempla la apertura de nuevas oportunidades para la explotación y comercialización del petróleo venezolano.

Como parte del pacto, Venezuela otorgó derechos de explotación sobre 17 yacimientos que, de acuerdo con las estimaciones divulgadas, concentran alrededor de 65.000 millones de barriles de reservas.

La participación de NABEP coloca a Betancourt como uno de los empresarios privados vinculados directamente con la ejecución del proyecto.

Para Estados Unidos, el acuerdo representa una oportunidad para ampliar su participación en el sector energético venezolano y diversificar sus fuentes de suministro.

Para Venezuela, supone la posibilidad de atraer nuevas inversiones, aumentar la producción petrolera y generar mayores ingresos a partir de un sector fundamental para su economía.