¿Quiénes son los candidatos que compiten por dirigir la ONU?

Por AFP
21 de Ago. 2026 | 2:32 pm
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Rebeca Grynspan, de Costa Rica es la favorita para la sucesión .AFP

Cinco mujeres y tres hombres compiten por suceder a António Guterres al frente de las Naciones Unidas, que se enfrenta a una inestabilidad global sin precedentes, guerras y su propia y aplastante crisis presupuestaria.

Según los observadores, es difícil elegir un favorito, dado que las principales potencias mundiales están divididas sobre el resultado, pero la costarricense Rebeca Grynspan era la favorita tras la primera encuesta informal realizada para medir el apoyo a cada candidato.

El argentino Rafael Grossi, actual director del organismo de control nuclear de la ONU, también es candidato, junto con la chilena Michelle Bachelet, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, la ecuatoriana Ivonne A-Baki, el ugandés Olara Otunnu y el senegalés Macky Sall.

Incluso si un candidato consigue los nueve votos necesarios en el Consejo de Seguridad, compuesto por 15 miembros —que elige al futuro jefe de la ONU antes de someter el nombre a la aprobación de la Asamblea General—, también debe evitar un veto.

Estados Unidos, Reino Unido, China, Francia y Rusia tienen así en sus manos el futuro del organismo mundial.

Aquí les presentamos a los contendientes:

Rebeca Grynspan

Grynspan, exvicepresidenta de Costa Rica, dirige el organismo de la ONU para el comercio y el desarrollo (UNCTAD), pero se tomó una licencia de sus funciones para hacer campaña por el puesto más alto de la entidad.

En 2022, logró una hazaña diplomática al negociar la Iniciativa de Granos del Mar Negro entre Moscú y Kiev para permitir las exportaciones de cereales tras la invasión rusa.

De 70 años, hace hincapié en su historia personal como hija de padres judíos que "apenas sobrevivieron" al Holocausto antes de emigrar a Costa Rica.

Ella se ha lamentado de que la ONU se haya convertido en lo que denomina una "organización conservadora en materia de riesgos".

Michelle Bachelet

Socialista chilena brutalmente torturada por el régimen de Augusto Pinochet, Bachelet se convirtió en la primera mujer presidenta de su país en 2006.

Posteriormente, se convirtió en la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, un cargo delicado en el que se enemistó con algunos países, especialmente con China, tras sus informes sobre los supuestos abusos de Pekín contra la minoría uigur del país.

Bachelet, de 74 años, ha dicho que el secretario general de la ONU debería tener la "voz moral" para liderar, incluso bajo la presión de las grandes potencias.

Cuenta con el apoyo de México y Brasil, pero Chile le retiró su respaldo tras la llegada al poder del presidente ultraderechista José Antonio Kast. Estados Unidos la ha criticado, especialmente por su postura a favor del derecho al aborto.

María Fernanda Espinosa

Espinosa, exministra de Relaciones Exteriores de Ecuador, ha calificado a las Naciones Unidas como la única plataforma universal para abordar los desafíos comunes de la humanidad, pero también aboga por una reforma más profunda de este organismo mundial.

La política, de 61 años, expresidenta de la Asamblea General de la ONU, ha sugerido la creación de un sistema de "alerta temprana" para detectar y señalar señales de un conflicto inminente.

La candidatura de Espinosa ha recibido el apoyo de Antigua y Barbuda, pero no de su propio país.

Rafael Grossi

Grossi, un diplomático argentino de carrera de 65 años, dirige el Organismo Internacional de Energía Atómica desde 2019, lo que lo ha situado en el centro de la batalla por el programa nuclear de Irán, así como por la ocupación rusa de la planta nuclear de Zaporiyia en Ucrania.

No renunció a su cargo actual para hacer campaña para secretario general, alegando que sería un "incumplimiento del deber".

Algunos observadores afirman que ha sido más enérgico a la hora de impulsar la reforma de la ONU y cree que el secretario general de la ONU debería adoptar un enfoque más proactivo.

Carolyn Rodrigues-Birkett

Rodrigues-Birkett, exministra de Relaciones Exteriores de Guyana, de 52 años, es actualmente la embajadora de su país ante las Naciones Unidas.

Ha afirmado que las Naciones Unidas necesitan recuperar su "credibilidad" en el ámbito internacional.

"A la ONU se la juzga desde la perspectiva de la paz y la seguridad. Pero la ONU es mucho más amplia que eso y está cumpliendo su cometido en muchísimas áreas: en el desarrollo, en los derechos humanos", dijo.

Ivonne A-Baki

Ivonne A-Baki, de 75 años, es una diplomática y política ecuatoriana que representó a Quito como embajadora en Washington, donde se la consideraba una persona que forjó estrechos lazos con el presidente estadounidense Donald Trump.

Nominada por Tonga, A-Baki tiene fuertes vínculos con el Golfo Pérsico, ya que se desempeñó como embajadora de Ecuador en Qatar.

A-Baki, hija de padres libaneses, desempeñó un papel fundamental en la mediación del diálogo entre Ecuador y Perú tras la breve guerra fronteriza de 1995.

"He vivido los estragos de la guerra", escribió en las redes sociales. "Estoy dispuesta a ayudar a renovar la promesa fundamental de la Carta de las Naciones Unidas: salvar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra".

Macky Sall

Macky Sall, de 64 años, es el único candidato que no procede de América Latina, que es de donde, según la tradición, debería provenir el próximo jefe de la ONU.

El expresidente senegalés ha destacado el vínculo entre paz y desarrollo.

Propuesto por Burundi, país que actualmente preside la Unión Africana, Sall finalmente obtuvo esta semana el respaldo de su propio país.

Las autoridades senegalesas lo acusan de reprimir sangrientamente las violentas manifestaciones políticas que dejaron decenas de muertos entre 2021 y 2024.

Olara Otunnu

Otunnu, de 75 años, fue subsecretario general de la ONU y representante especial para la infancia y los conflictos armados entre 1997 y 2005, bajo el mandato del entonces jefe de la ONU, Kofi Annan.

También se desempeñó como enviado de Uganda ante la ONU y como ministro de Asuntos Exteriores de su país durante un breve período.

Otunnu se presentó como candidato presidencial del opositor Congreso Popular de Uganda en las elecciones de 2011, pero perdió ante el veterano líder Yoweri Museveni, en el cargo desde 1986.