Trump obtiene victoria temporal: Corte permite seguir con polémico salón de baile

Obras en la Casa Blanca, en Washington, EE. UU. AFP
La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó, por el momento, la continuación de la construcción de un enorme salón de baile en la Casa Blanca, lo que supone una victoria temporal para el presidente Donald Trump en uno de sus proyectos de renovación más ambiciosos.
El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, suspendió temporalmente un fallo de un tribunal inferior que exigía detener las obras antes de la medianoche del viernes.
La orden, de una sola frase, permite que la construcción continúe mientras el litigio, impulsado por grupos de preservación histórica, se resuelve en los tribunales inferiores.
La semana pasada, la administración Trump solicitó al Tribunal Supremo, de mayoría conservadora, autorización para continuar con la construcción del salón de baile y un búnker subterráneo en la Casa Blanca. La administración argumentó que el proyecto es necesario para la seguridad nacional.
El año pasado, Trump ordenó la demolición del ala este histórica de la Casa Blanca, sin consultar al Congreso, para dar paso al nuevo salón de baile. El proyecto fue rápidamente impugnado ante los tribunales.
Un tribunal de distrito había ordenado detener las obras del salón de baile sobre el nivel del suelo, aunque permitió que continuara la construcción del búnker subterráneo. Esa decisión quedó suspendida mientras avanzaba la apelación.
Posteriormente, un tribunal de apelaciones ratificó la orden y consideró que una reforma de tal magnitud requería el consentimiento explícito del Congreso, pero dio tiempo a la administración para recurrir ante la Corte Suprema.
Inicialmente, Trump presentó el salón de baile como una instalación necesaria para celebrar galas y cenas de Estado. Sin embargo, posteriormente ha destacado la incorporación de medidas de seguridad, incluido el búnker subterráneo.
"No es un inquilino"
En su apelación ante la Corte Suprema, el procurador general John Sauer también hizo hincapié en los aspectos de seguridad del proyecto y defendió la autoridad del presidente para realizar cambios en la Casa Blanca.
"El Presidente de los Estados Unidos de América no es un inquilino, sino el único jefe electo del Poder Ejecutivo, y el Congreso lo ha autorizado a renovar, asegurar y proteger la Casa Blanca y sus terrenos, como se les ha permitido hacer a otros Presidentes, sin excepción", dijo Sauer.
Según Sauer, el proyecto está completado en un 65 % y detenerlo "paralizará esta construcción vital", lo que, a su juicio, reduciría la seguridad de Trump y pondría en riesgo a futuros presidentes.
Trump ha insistido en que el salón de baile se financiará con fondos privados, pero informes de medios señalan que también se están destinando importantes recursos públicos al proyecto, cuyo costo podría alcanzar los 600 millones de dólares.
El salón de baile forma parte de una serie de iniciativas con las que Trump busca dejar su huella en Washington antes de que finalice su segundo mandato, en enero de 2029. Entre ellas figuran la renovación del estanque reflectante del Monumento a Lincoln, obras en parques públicos y planes para construir un arco gigantesco.
Varios de estos proyectos han enfrentado desafíos legales similares, pero el salón de baile es el primero en llegar hasta la Corte Suprema.