2.300 familias se quedarán sin bono de vivienda por recortes del Gobierno
El Gobierno recortó 2.300 bonos de vivienda a la meta planteada para el 2026, lo que significa que una cantidad igual de familias dejará de recibir el subsidio este año.
El Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi) se propuso en enero otorgar 14.000 bonos a hogares en todo el país, con un presupuesto de casi ¢187.000 millones.
La exministra Grettel Vega hizo eco de esa promesa a finales del 2025, cuando la jerarca anunció que un mayor presupuesto disponible de las instituciones permitiría aumentar la entrega de bonos para este año.
No obstante, un recorte de ₡30.000 millones al Fondo de Subsidio para la Vivienda (Fosuvi), incluido en el primer presupuesto extraordinario de la República, impide cumplir con la meta del 2026.
El Ministerio de Vivienda aseguró a este medio que la proyección ahora es cerrar el año con 11.700 bonos, un 16% menos de la aspiración institucional.
El Banhvi advirtió en julio que la reducción de recursos se traducía en menos bonos. La institución manifestó también que el desarrollo de seis proyectos habitacionales estaba en riesgo con esos millones rebajados.
El gerente general a. i. de la institución en ese momento, Walter Muñoz, aseguró que las medidas de mitigación eran limitadas. El Fosuvi constituye la principal fuente de financiamiento de la casas de interés social.
La entidad afirmó que el Ministerio de Hacienda no le consultó sobre la propuesta de recorte. También alertó de otras posibles consecuencias como la extensión de las listas de espera para acceder a una vivienda o el retraso en la atención de nuevas solicitudes.
Para 2027 tampoco se espera un crecimiento en el número de bonos. El Ministerio de Vivienda afirmó que la meta para el próximo año se mantiene también en 11.700 subsidios.
Meta ambiciosa
Isabel Aguilar, presidenta del Comité de Vivienda Social de la Cámara de la Construcción, comentó que la meta de 14.000 bonos fue más ambiciosa en comparación con la capacidad institucional de los años previos.
El promedio de la última década ha estado en 10.800 bonos por año. En 2019 y 2020 la colocación llegó a las cifras más altas desde mediados de los años 90, pero luego empezó a descender.
En 2023 el número de bonos alcanzó el tercer dato más bajo desde 1987, año en que empezaron a entregarse formalmente. A partir de 2024 la cifra repuntó y este año los 11.700 proyectados significarán un aumento con respecto al 2025.
De acuerdo con Aguilar, el ritmo de colocación de bonos depende de dos factores principales: el presupuesto disponible y los intereses del Ejecutivo. En ciertos periodos se han dado recortes que afectan la entrega de bonos o el enfoque gira a otras áreas como la erradicación de precarios o el mejoramiento de entornos a través del bono comunal.
