Anulan cuestionado contrato entre Presidencia y agencia de comunicación
CGR: "Ministerio licitante dejó de lado su obligación de verificar el cumplimiento de requisitos"
(CRHoy.com).- La Contraloría General de la República (CGR) anuló de oficio el acto de adjudicación del contrato entre el Ministerio de la Presidencia y la agencia de publicidad Interaction representada por Bambú Capital Sociedad Anónima.
La determinación la tomó la División de Contratación Administrativa de la CGR, según anunció la entidad esta tarde. Mediante la licitación, el Ministerio de Comunicación de la Presidencia iba a obtener servicios para la elaboración de productos de comunicación, por un monto de ¢150 millones de colones.
Desde julio del 2019, CRHoy.com realizó una serie de publicaciones sobre una serie de irregularidades y cuestionamientos que tenía el convenio.
"Se determinó que el Ministerio licitante dejó de lado su obligación de verificar el cumplimiento de requisitos que resultan necesarios para el cumplimiento del objeto de la contratación".
"Por ello, el Ministerio de Presidencia desconoce si la oferta seleccionada resulta idónea frente a las reglas del concurso; lo que justifica la anulación de oficio por parte de la CGR dada la falta de motivación de si la adjudicataria es efectivamente la oferta que mejor satisface el cumplimiento del interés público", señaló la CGR.
La resolución se tomó luego de que la CGR declarara sin lugar un recurso de apelación presentado por el Sinart.
No obstante, al analizar la documentación aportada por el Ministerio de Comunicación así como de las dudas expresadas por el Ministerio de la Presidencia, la entidad tomó la decisión.
El pasado 11 de julio la administración de Carlos Alvarado adjudicó un contrato por ₡150 millones para servicios en publicidad, el cual era prorrogable por 3 años más.
De prorrogarse la contratación esta empresa habría facturado a la Presidencia ₡745 millones al final del Mandato de Alvarado, pues el cartel detalla que para el 2020 el presupuesto para pagarle es de ₡175 millones y en el 2021 de ₡200 millones; entre tanto, para el 2022- año electoral- la casa de gobierno elevó el monto a ₡220 millones.
Irregularidades denunciadas
En el momento que trascendieron los elevados montos, en momentos de estrechez fiscal, la oposición en el Congreso censuró este gasto.
Sin embargo, posteriormente trascendieron presuntas irregularidades en el proceso licitatorio. El pasado 5 de agosto este medio también dio a conocer que la empresa Interaction habría mentido, bajo juramento, para quedarse con esta millonaria contratación.
La empresa aseguró en su oferta que, mediante otra contratación podía darle a la casa de gobierno los servicios de medición de audiencias, rating y reportes de medición de inversión en la industria publicitaria, esto por medio de la empresa Kantar Ibope Media. Sin embargo esto no es cierto.
El pasado 24 de julio los representantes de Kantar Ibope Media desmintieron a la empresa Interaction. CRHoy tiene copia de un oficio mediante el cual esta firma le solicita a Interaction que aclare esta situación con la Casa Presidencial, pues no es cierto que sean sus clientes.
Sobre este aspecto el representante de la empresa, un hombre llamado Erick Apuy Achio ha declinado a referirse al respecto.
Pero lo cuestionamientos no terminaron ahí. CRHoy.com también dio a conocer que Interaction fue la empresa con la que trabajó en su campaña electoral de 2018 el excandidato de la Unidad Social Cristiana y exministro de la Presidencia, Rodolfo Piza.
En su oferta de servicios Interaction presentó una carta de recomendación del entonces diputado y jefe de campaña de Piza, Johnny Leiva. Por esta recomendación el Comité Ejecutivo de la agrupación elevó el caso a su Tribunal de Ética, alegando que Leiva no estaba autorizado para recomendar a la agencia en nombre del partido.
Además las dudas surgieron porque además de darle servicios al PUSC en época electoral Interaction también asesoró al exprecandidato de Liberación Nacional, José María Figueres.
Lo que llamó la atención fue que, las dos cartas de recomendación -la de Leiva y Figueres- decían exactamente lo mismo y tenían la misma fecha.
