CCSS mantiene condiciones que podrían facilitar el desvío de fentanilo

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) mantiene debilidades en el control y la trazabilidad de medicamentos restringidos que podrían facilitar el desvío de fentanilo y otros estupefacientes hacia fines distintos a los terapéuticos.
Así lo advirtió la Auditoría Interna en un informe dirigido a las principales autoridades médicas de la institución.
De acuerdo con el informe pese a acciones implementadas en los últimos años, persisten riesgos relacionados con la prescripción, custodia, despacho, administración y registro de medicamentos como fentanilo, morfina, ketamina y clonazepam.
La Auditoría indicó que las situaciones detectadas se repiten en distintos centros de salud y han sido documentadas en auditorías, advertencias y asesorías emitidas desde 2021.
Entre los principales hallazgos figuran deficiencias en la trazabilidad de los medicamentos y en los registros clínicos.
Según el informe, se identifican:
- Registros incompletos o ausentes en el Expediente Digital Único en Salud (EDUS).
- Prescripciones sin suficiente respaldo clínico.
- Omisiones en la anotación de dosis, frecuencia y duración de tratamientos.
- Falta de evidencia de que los medicamentos fueron efectivamente administrados a los pacientes.
La Auditoría advirtió que estas fallas dificultan reconstruir el recorrido de los fármacos a lo largo de toda la cadena de uso y custodia.
Otros riesgos
El informe también expone riesgos de pérdida, hurto o sustracción de medicamentos controlados.
Hay existencia de inventarios no autorizados en servicios clínicos, almacenamiento en áreas no reguladas, custodia de medicamentos en maletines personales, controles insuficientes para la salida de bienes y debilidades en los procesos de inventario asociadas a la implementación del sistema ERP.
Según la Auditoría, estas condiciones crean un entorno de alta vulnerabilidad para la sustracción de medicamentos y podrían derivar en responsabilidades administrativas, civiles e incluso penales para funcionarios involucrados.
Otro de los problemas identificados es la falta de supervisión. Existe ausencia de monitoreos periódicos, inventarios selectivos, controles cruzados y evaluaciones sobre el uso, devolución y custodia de medicamentos restringidos.
La situación también representa riesgos para los pacientes. Se han detectado debilidades en el registro de medicamentos de alto riesgo, falta de control documentado de las dosis administradas y ausencia de evidencia sobre el monitoreo posterior al uso de sedantes y analgésicos potentes.
Esto incrementa la probabilidad de eventos adversos, errores de medicación y afectaciones directas a la salud de los usuarios.
Medidas implementadas
La Auditoría reconoció que la CCSS ha puesto en marcha diversas acciones para atender los riesgos identificados.
Entre ellas figura la emisión de una instrucción de trabajo para fortalecer el control de la prescripción, despacho, administración, devolución y trazabilidad del uso de fentanilo y otros medicamentos de uso restringido.
Asimismo, la institución desarrolló una guía para monitorear psicotrópicos y estupefacientes en hospitales, realizó capacitaciones al personal, reforzó la prohibición de mantener existencias de fentanilo en servicios hospitalarios y promovió la devolución de medicamentos no administrados a las farmacias.
También se impulsaron mejoras tecnológicas para fortalecer la trazabilidad en el EDUS, campañas informativas sobre el uso racional de medicamentos y medidas de supervisión en servicios clínicos y farmacias.
Sin embargo, la Auditoría concluyó que la efectividad de estas acciones dependerá de su consolidación, seguimiento permanente y aplicación uniforme en todos los establecimientos de salud.
