Constructora Idepsa enfrentará proceso en el CFIA por supuestas estafas

6 de Oct. 2026 | 2:28 am

Un cliente, que prefirió reservar su nombre, contrató a la empresa de casas prefabricadas Idepsa la construcción de una vivienda en Desamparados por ₡15 millones en 2024.

A pesar de que consiguió todos los permisos y los trámites administrativos con Idepsa fluyeron, el inicio de la obra se retrasaba constantemente. El comprador recibía excusas de la empresa y su propietaria, la arquitecta Adriana Ferro.

La obra finalmente inició en enero de 2025 y la promesa era entregarla en tres meses, pero para mayo todavía estaba sin concluir. El cliente contó que había semanas completas sin avances. La obra gris se terminó, pero luego el proyecto quedó completamente abandonado. Para ese momento el afectado ya había desembolsado ₡12 millones.

Tras acudir a un abogado e insistirle a la constructora, el cliente recibió de vuelta casi todo el dinero, excepto ₡3 millones que terminó sin recuperar. El usuario se mostró decepcionado de la constructora, la arquitecta e incluso del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA), pues aseguró que la entidad no le advirtió que había denuncias previas cuando llamó a pedir referencias de Idepsa.

El Colegio respondió que la fase de investigación preliminar y el procedimiento administrativo son confidenciales.

Este caso es uno de los cuatro que llegarán a audiencias en el CFIA a partir de noviembre como parte de un proceso disciplinario en contra de Idepsa y Ferro. La entidad abre un procedimiento de este tipo cuando determina una aparente falta al Código de Ética.

El proceso puede terminar en suspensión del ejercicio profesional, pero no es seguro si se pueden establecer sanciones económicas u obligar a la empresa a concluir los trabajos pendientes.

Tres casos más denunciados en el Colegio

Otro expediente da cuenta de una serie de incumplimientos en la construcción de una casa de 56 m² en Ciudad Quesada. El documento habla de omisiones en la ejecución del proyecto. La mujer afectada pagó más de ₡2 millones, según contó el abogado Luis Dobles, representante de este caso.

El tercer proceso indica que la empresa se comprometió a devolver ₡4,3 millones mediante cinco tractos mensuales a un cliente entre enero y mayo de 2025, pero solo se efectuaron dos pagos. La devolución se debía hacer luego de finiquitar un contrato de construcción de dos casas en Cartago, que quedaron sin terminar porque no se les dio la disponibilidad hídrica.

Una cuarta denuncia que llegó al CFIA se refiere a dos viviendas en Oreamuno que no fueron entregadas tras finalizar los cuatro meses pactados en 2023. La clienta había cancelado casi ₡13 millones.

CR Hoy intentó contactar a Ferro mediante mensajes y llamadas, pero no se obtuvo respuesta. También se escribió a un correo a nombre de Idepsa, sin contestación. En 2025, el representante legal de la constructora, Jorge Ulloa, alegó que la empresa estaba en insolvencia, situación que les imposibilita cumplir con todos sus proyectos.

Decenas de casos y años con un mismo modus operandi

Estos cuatro casos son solo parte de las decenas de aparentes estafas que se han documentado contra Idepsa. Sobre este tema hay causas penales abiertas.

Dobles indicó que inicialmente acompañó hasta a 10 personas en la presentación de denuncias ante del CFIA.

Desde octubre de 2025 CR Hoy informó de la existencia de múltiples denuncias contra la compañía. Para ese momento se tenía conocimiento de hasta 70 familias aparentemente estafadas, según indicó uno de los abogados que representaba a cinco víctimas.

Las denuncias por diferentes canales —penales, en el CFIA y ante la Dirección del Consumidor— indican que el comportamiento de Idepsa se dio durante años, incluso desde 2021.

"Todos los casos eran iguales. Por varios años ejecutaron esta clase de acciones. Había denuncias penales y pero se seguían incumpliendo cosas", afirmó Dobles.

En apariencia la empresa seguía un mismo modus operandi. Se firmaba un contrato y pedía dinero de forma anticipada por casas completas o materiales de construcción.

La empresa incumplía con las entregas o los tiempos que prometía. Los clientes exigían respuestas, pero la constructora y su representante daban excusas: alegaba falta de personal, ejecución de otros proyectos o malas condiciones del clima.

Posteriormente, cuando los clientes pedían el dinero de vuelta, Idepsa argumentaba insolvencia o simplemente desaparecía. Solo en ciertos en los que los clientes llegaron a denunciar o insistían, la empresa devolvía parte del dinero. No obstante, también quedaba mal cuando prometía devolver dinero.