Cuatro generaciones de estudiantes de primaria tendrían problemas para leer y escribir
Rezago educativo afecta especialmente a estudiantes que ingresaron a la escuela entre 2018 y 2021

Regreso a clases presenciales está previsto para el próximo 12 de julio del 2021. (Foto: CRH/ Con fines ilustrativos)
(CRHoy.com) Cuatro generaciones de estudiantes de primaria, que tuvieron su primer ingreso al sistema educativo público en los cursos lectivos de 2018, 2019, 2020 y 2021 podrían ser de los más afectados por las interrupciones en las clases producto de las huelgas (2018 y 2019) y de la pandemia del coronavirus (2020 y 2021).
Uno de los aspectos donde será más notable el rezago educativo es en la lectura y la escritura de estas generaciones, que estarían arrastrando serias deficiencias en sus procesos debido a las constantes interrupciones de clases.
La lectura y la escritura son los primeros y principales objetivos de los niveles iniciales de educación primaria, que se construyen y refuerzan a través de la repetición y la continuidad. Al experimentar interrupciones en los últimos cuatro cursos lectivos, los menores no han completado el proceso y después del regreso a clases el próximo 12 de julio, esas deficiencias podrían acarrear otro tipo de consecuencias para los estudiantes.
Para Isabel Román, investigadora del Estado de la Educación, no sería de extrañarse que los profesores de menores que actualmente cursan el tercer y cuarto grado de escuela, tengan que devolverse a reforzar o empezar de cero con los contenidos educativos que debieron aprenderse desde primer y segundo grado referentes a la lectura o escritura.
"La continuidad de varias interrupciones, va afectando las posibilidades de aprendizaje y va comprometiendo el futuro de estas generaciones. Los aprendizajes son acumulativos y sistemáticos, implican etapas que no se pueden brincar, por ejemplo, en primer grado los estudiantes están aprendiendo a leer, y la lectura es pura práctica y repetición. Si empiezan en febrero a aprender a leer y escribir y se les interrumpe el curso lectivo, pues obviamente eso hace que los estudiantes se estanquen y ya, varias interrupciones a través de los años, va haciendo un acumulado peligroso para estas generaciones", indicó la investigadora.
El Ministerio de Educación Pública (MEP) contabilizó para mayo de este 2021 y antes de la suspensión de clases, 425.000 estudiantes sin acceso a internet y por ende sin posibilidades de la educación virtual. Esto deja a los estudiantes ante la única posibilidad de recibir soporte educativo en sus hogares, pero los datos del Estado de la Educación no son esperanzadores en ese sentido.
"Muchas familias, principalmente las más pobres, nos indicaron que ellos no están en capacidad de pagar tutorías para sus hijos; es decir, que la mayoría de los hogares del sistema público no tienen la posibilidad de reponer los aprendizajes que han perdido sus hijos (…) además, sabemos con información de la encuesta de hogares, que los padres no están en la capacidad de brindarles los apoyos cognitivos que requieren porque tienen baja escolaridad, primaria incompleta o menos" agregó Román.
Para la investigadora, el reto a corto plazo del Ministerio de Educación estará en garantizar la continuidad de la segunda parte del curso lectivo a partir del 12 de julio y hasta enero del 2022 y realizar una evaluación especializada por sectores de estudiantes, para planificar el punto de partida del plan de nivelación para los próximos años.
MEP da hoja ruta

Guiselle Cruz, ministra de educación pública (CRH).
Esta semana, la Ministra de Educación Guiselle Cruz anunció en conferencia de prensa los ajustes para la segunda parte del curso lectivo de este 2021.
Melania Brenes, viceministra Académica, indicó que la ruta de recuperación conlleva una serie de acciones específicas, entre ellas, permitir al docente articular los programas de estudio de este año en curso con los objetivos pendientes del año pasado.
Solo en 2020, a raíz de la pandemia, el MEP estimó que cerca del 50% de los aprendizajes por asignatura no se vieron y siguen pendientes al día de hoy.
"La idea es trabajar a nivel de recursos educativos, este año con esta situación nuevamente y con la toma de decisiones sobre la interrupción del ciclo lectivo. Vamos a tener que volver a trabajar con plantillas de aprendizaje base", indicó Brenes.
Además, la ruta de recuperación contempla el proceso de evaluación de los estudiantes; entre ellos, uno de los más relevantes, será la aplicación de las pruebas FARO en los penúltimos años de primaria y secundaria.