Desigualdad opaca logros de la educación superior en Costa Rica
¿QUIÉNES INGRESAN A LAS UNIVERSIDADES? ¿DÓNDE ESTÁN UBICADAS LAS SEDES DE LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS?

Universidad de Costa Rica, únicamente con fines ilustrativos (Daniela Abarca).
La desigualdad que impera a la hora de entrar a las universidades públicas opaca los logros de la educación superior en Costa Rica, según un nuevo estudio realizado por la Academia de Centroamérica.
El crecimiento de los recursos dedicados a la educación universitaria, el aumento en la cobertura y en la cantidad de diplomas entregados inspiró a los investigadores a preguntarse ¿quiénes se están beneficiando?
La conclusión es que tienen mayor posibilidades de entrar a las universidades estatales quienes tienen más recursos, tendencia que se ha mantenido desde el 2012, según el reciente estudio publicado.
"El 57,8% de las personas que asistieron a los centros de educación superior estatal en el 2016 pertenecían (…) a los hogares con ingreso más alto", concluye el estudio.
En el siguiente gráfico se evidencia que solo el 22,6% de quienes ingresaron en el 2016 a las universidades estatales son de los hogares ubicados en los 2 grupos más pobres del país.
Las líneas verde y roja representan a los hogares de los quintiles 1 y 2, los más pobres. Los números, el porcentaje de estudiantes de dicho quintil que lograron entrar a las casas de estudio estatales.
Otra de las críticas destacadas por el estudio es que de 61 sedes de universidades estatales, 23 están concentradas en la Región Central y el resto están distribuidas en las 5 regiones restantes.
"Como todo en la vida, hay cosas buenas pero las cosas no tan buenas siempre opacan un poquito lo bueno", comentó Edna Camacho, presidenta de la Academia de Centroamérica, un centro de investigación privado, sin fines de lucro, con sede en Costa Rica.
El objetivo primordial del estudio era comparar la inversión que el país hace en educación superior con los resultados de dicha inversión. Pretendían, por ejemplo, llegar al costo por estudiante.
Sin embargo, encontraron en el camino que la información para medir con precisión no existe, no está disponible o no está estandarizado, lo que impide hacer comparaciones.
"Este estudio sobre todo nos deja una serie de interrogantes, nos dejó más interrogantes que con respuesta porque vemos hallazgos que nos llaman la atención (…) pero no podemos contestar unas preguntas y son temas que hay que profundizar porque ameritan una repuesta para tomar mejores decisiones", añadió Camacho.