El agradecimiento del presidente de la CCSS con el HNN por la ayuda que le dieron a su hija
(CRHoy.com) Don Álvaro Ramos se viene estrenando como presidente ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), consciente de las necesidades de la institución, pero también muy agradecido, porque gracias a ella, su hija mayor hoy goza de buena salud.
En entrevista con CRHoy.com, el jerarca reconoció que cuando Mariana tenía unas semanas de nacida, empezó con algunos problemas de salud, que los llevaron a correr donde un doctor.
"Un doctor determinó que tenía un soplo y no le sonó a un soplo normal. Nos envió donde un cardiólogo pediatra, que nos dijo ‘su hija tiene un soplo grande' -de hecho tenía dos- la de mi hija era membranosa, que cuesta mucho más que se cierre. El 95% de los niños con este tipo de soplo membranoso, los tienen que operar a corazón abierto", relató.
Esta operación es muy común en el país y por año se intervienen alrededor de 80 niños.
Ramos aseguró que, como padres, la preocupación los embargaba, porque temían por la salud de su bebé.
"Pasamos 4 meses muy angustiados, pero mucha gente nos tranquilizaba ‘no tienen que ir a Estados Unidos, no tienen que ir a ningún lado, porque aquí en el Hospital de Niños lo hacen como en cualquiera de los mejores hospitales del mundo', están muy acostumbrados y saben cuál es el tratamiento que hay que hacer. En medio del susto, estaba esa tranquilidad", añadió.
Afortunadamente, la pequeña Mariana no tuvo que ser operada, porque el soplo se le cerró solo, algo que ocurre en el 5% de los casos. Hoy tiene 5 años y crece fuerte y sana, como su hermana Fátima, de año y medio.
"El doctor nos dijo ‘casi nunca lo veo, pero ocurre y afortunadamente a su hija le pasó'. Nunca tuvo que ser operada. Sin embargo, sí le queda como una especie de cicatriz dentro del corazón, entonces ella sigue con tratamientos. Le dan seguimiento, recibe ecocardiogramas cada 18 meses y así seguirá por mucho tiempo", explicó.
Por ello, está convencido que, desde su gestión, puede aportar mucho para que la CCSS se mantenga sólida y pueda seguir ayudando a todas las personas que lo requieran.
"Nosotros tenemos medios económicos y pudimos haberlo pagado todo privado, pero no se trató de eso. Aquí, cualquier niño costarricense tiene acceso al tratamiento que tuvo mi hija y eso me llena de orgullo por el país y es una de las cosas que quiero a toda costa que logremos preservar. La Caja es una institución de primer mundo, debemos valorarla, cuidarla, protegerla. De eso se trata mi enfoque, como no soy médico, muy financiero… ¿Cómo hacemos para que esta maravillosa institución, pueda seguirle proveyendo estos servicios por décadas a los costarricenses?", expresó.